Una Intervención socio educativa busca que todos los actores de un ámbito educativo involucrados/as se formen como ciudadanos/as con responsabilidad y conciencia social contribuyendo, en ese marco de experiencia de aprendizaje, a mejorar las condiciones de existencia de la misma comunidad.

Aprender y Enseñar son dos caras de la misma moneda. Buscamos favorecer la construcción colectiva del conocimiento entre facilitadores, graduados/as, personal de apoyo, investigadores, estudiantes, en encuentro y diálogo con los saberes populares. Y diferentes líderes de entidades externas.

Según lo aprendido en la carrera de Economía Social y Solidaria, de la Universidad de Quilmes, una intervención socioeducativa fuera de las aulas y de la institución educativa, consistiría en planear y llevar a cabo programas de impacto social, por medio de actividades educativas para determinados grupos.  Con facilitadores que intervengan sobre circunstancias que afectan el desempeño y desarrollo de las personas y las organizaciones. Considerando la posibilidad de investigación-acción y generando una cultura de calidad que atiende las modalidades educativa, cultural y social. Esto implica poner foco en temas tales como: el rediseño del tiempo libre; la educación de adultos; la formación socio-laboral especializada, orientándolas a la educación ambiental, la salud, la paz, la educación permanente, compensatoria, la tercera edad, sumando los medios de comunicación y el desarrollo comunitario.

En síntesis: Entiendo la Intervención como un conjunto de prácticas y estrategias que conducen a la organización a resultados positivos sustentables a lo largo de su ciclo de vida. Esa intervención tiene cuatro momentos clave o fases:

1 – La Fase de Diagnóstico

El alcance de lo que significa un Diagnóstico Organizacional, sus elementos, las diferentes técnicas fueron tratadas en este artículo. Y en este artículo tres competencias claves para ese diagnóstico: La Observación, el Proceso de Análisis y la declaración de Inferencias.

2 – La Planificación de la Práctica

Revisar desde dónde se aborda para que la escucha sea la guía y no lo que mi persona pretende realizar para si mismo. Por eso solo elijo aportar tres consignas para definir el modelo con el que vamos a trabajar:

1 – Observar el contexto en el que se mueve la organización, sus equipos de trabajo, la red de relaciones establecida.
2 – Definir los procesos de abordaje y sus mecanismos de control operativo y de evaluación.
3 – Asignar adecuadamente los recursos (financieros, materiales, tecnológicos y humanos).

Para profundizar acerca de la planificación te recomiendo este artículo.

3 – El Abordaje o Intervención

El cual se puede llevar a cabo a través de diversos modelos a los que nos referiremos más abajo de esta nota. El gráfico que está a la derecha te lo compartimos con el fin de que puedas inspirarte en función de la intervención que estés llevando a cabo. En todos los casos las propuestas de acciones individuales y en equipo son orientadoras.

Por otra parte, comprendemos que la metodología es elegida en función del tipo de roles y liderazgo como expresamos en este artículo.

4 – La Sistematización misma de la Práctica.

La sistematización es aquella interpretación de una o varias experiencias, que a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de esa manera. El objetivo de la misma es extrapolar experiencias a partir de conceptualizaciones aprendidas. Siempre manteniéndonos abiertos a los nuevos aprendizajes.

Las sistematizaciones se plasma en un Mapa de Procesos, que se caracterizan por:

  • Producir nuevos conocimientos.
  • Objetivizar lo vivido, construyendo entelequias deconstructoras de los procesos de acción. Esto implica poner en orden conocimientos desordenados y percepciones dispersas, facilitando que las personas recuperen ordenadamente “lo que ya saben” de su experiencia, descubran lo que “aún no saben” y se les revele lo que “aún no saben que ya saben”.
  • Prestar atención a las interpretaciones, a través de la creación de un espacio para compartirlas, discutirlas y confrontarlas.

Cuando una gestión se hace correctamente la organización se mantiene funcionando de manera organizada y armoniosa, transformándose en cooperativa, productiva y sostenible.

Diferentes Modelos de Abordaje ofrecen diferentes desempeño

Las organizaciones tradicionales asumen diferentes formatos de gestión que promueven a su vez distintos tipos de intervención. La intervención socio educativa, a mi manera de ver, puede ser afín a tres de ellos. Descúbrelos tu mismo y ve que puedes aprender de ellos. Recuerda que siempre aprendemos, tanto de lo que elegimos como de lo que No elegimos atraer a nuestras vidas.

1 – Gestión por resultados:

Se basa en los planes de metas y objetivos alineados al propósito y la planificación estratégica, involucrando tanto a la gerencia como a los colaboradores y direccionándolo en función de los resultados previamente establecidos, que requerirán de monitorización y revisión continua. Con revisión me refiero a la comparación entre los resultados obtenidos y los planificados que luego nos llevarán a realizar las mejoras necesarias.

2 – Gestión por objetivos:

Pariente del anterior modelo de hecho trabajan muy bien integrados. En particular, este representa un entramado de relaciones enfocadas en el análisis de los entregables organizacionales, sean estos, tangibles y/o intangibles, finales y/o intermedios, considerando, en el análisis y las inferencias de los entregables, las condiciones de tiempo, espacio, cantidad, y, finalmente la calidad como eje central, en busca de la efectividad organizacional.

3 – Gestión democrática:

Los integrantes participan activamente en los procesos de toma de decisiones y la definición de estrategias, considerando el capital intelectual y construyendo una relación más cercana entre los integrantes.

4 – Gestión basada en procesos:

Se centra en la superación constante buscando monitorear y evaluar el desempeño de los procesos y estandarizarlos, además de identificar e implementar siempre las mejores prácticas.
Un ciclo natural de procesos puede integrar pasos como estos: Definir, Medir, Analizar, Mejorar, Evaluar. Ver Mapa de Procesos

5 – Gestión centralizada:

Aquí el gerente es el centro de todo. Define los objetivos, delega responsabilidades, controla el rendimiento, proporciona pautas y toma las decisiones centrales.
Aunque parezca un poco radical es muy recomendable cuando el equipo está compuesto por profesionales sin experiencia o poco calificados.

Para Yeisson Tamayo Salamanca, cada modelo presenta diferentes indicios de desempeño que inciden sobre una serie de aspectos como:

1. Los indicadores de rendimiento personal y/o grupal a partir de la experiencia en el uso de herramientas para el cumplimiento de indicadores.
2. La evolución de la convivencia del personal en la ejecución de sus labores al interior de la organización, medida en términos de trabajo en equipo.
3. Los efectos de las condiciones de trabajo con respecto al desempeño personal y de grupos de trabajo.
4. Los desempeños de áreas de trabajo que pueden afectar los indicadores de producción.
5. Las posibles modificaciones de los puestos de trabajo que determinarían un incremento en la productividad personal y/o grupal.
6. Los efectos de la dimensión del desarrollo humano en el desempeño laboral a partir de la búsqueda de soluciones para el cumplimiento de metas.

¿Has podido identificar, cuales de las gestiones presentadas, integran enfoques propios de una Economía Social y Solidaria?

Dime como piensas y te diré que modelo practicas

Luego de tu lectura seguramente puedas elegir alguno más afín que otro contigo, sin embargo los seres humanos no actuamos por lógica sino que la mayoría de nuestras decisiones son irracionales y tienen que ver con el estilo social que hemos conformado a lo largo de nuestra historia. En el cuadro sinóptico a continuación, puedes ver las preferencias que hacemos los seres humanos sobre las diferentes tipos de gestión, acorde a nuestra personalidad desarrollada.

Conocer la personalidad y el estilo social propio y el de cada miembro o cliente en una organización es clave para establecer patrones que nos permitan mantener fluidas las relaciones.

Algunas de las Herramientas de Intervención Organizacional

Existen algunas herramientas que pueden optimizar las rutinas de trabajo. En nuestra comunidad educativa utilizamos las siguientes:

  • Análisis DRAFPO junto al Test de Creencias de Ellis (para interpretar las creencias irracionales y sus Resistencias)
  • Análisis de Estructura y Coyuntura;
  • Diálogos Apreciativos. Apreciative Inquires
  • Las Tertulias como Dispositivo Pedagógico.
  • ABP. Herramienta de Aprendizaje Basado en Proyectos
  • Ciclo PDCA; (Kaizen Japonés y el Ciclo de Deming)
  • Gestión Ontológica MET de las Organizaciones (integradas al Plan de Acción, con sus Metas y Objetivos)
  • Análisis de los Cesgos Cognitivos de los participantes.
  • Descripción del Puesto de Trabajo y desarrollo MET de los KPI (Indicadores clave de rendimiento)
  • Brújula para la Gestión del Futuro + Atlas 2025-2050 de las Tendencias.
  • Elaboración de Diagrama de flujos y Mapas de procesos;
  • Modelo CANVAS desde el enfoque ontológico.
  • Herramienta de Feedback: Del 6 Sigma al Feedback y la evaluación de 720 grados.

La elección del tipo de intervención dependerá de diferentes factores asociados a la calidad del observador que promueve la intervención. Por lo cual hay que prestar atención al grado de expansión de la conciencia en el que se encuentran los diferentes participantes del grupo. Por lo tanto, es futil hablar de un tipo ideal de gestión o preferencias entre las mismas.

Un trabajo de compilación y desarrollo del Dr. Fabián Sorrentino acorde a las siguientes referencias bibliográficas:

Deming, 1982a W.E. Deming. Out of crisis. Massachusetts Institute of Technology Center for Advanced Engineering Study, Cambridge, MA (1982)
Junta de Andalucía. Sistematización de experiencias.
Gonzalo Ernesto Pérez Mendoza (Set 2011): La intervención socioeducativa.
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