Cuando se forma un equipo, hay que tener en cuenta intereses, actitudes, conductas e ideas de las distintas personas que lo componen a efectos que las mismas puedan confrontar con el objetivo de promover el cambio y soluciones adecuadas, justamente porque cada uno aporta y ejerce la función que más se adecua a su personalidad, habilidades y conocimientos. Al momento de formarse, las funciones de los distintos miembros de un equipo suelen ser confusas. Los individuos se limitan a actuar como observadores mientras averiguan qué se espera de ellos.

En la medida que avanza el trabajo en equipo se identifican las funciones de cada une. Estas dependen de sus características personales, su capacidad de trabajo, sus conocimientos previos, así como de la forma en que interactúan sus miembros. Es muy importante que quede muy claro para todos y todas que se espera de cada integrante, los límites y posibilidades que ofrece para la consecución de la tarea.

-Los grupos que se conforman alrededor de determinados propósitos o intereses, suelen hacerse por la elección voluntaria de sus integrantes. Es así como se asignan gran variedad de tareas, integrantes y tiempo de duración.

– Un equipo de trabajo a diferencia de un grupo, está compuesto por un número ya determinado de personas que lo integran y suele ser más estable en el funcionamiento de su dinámica y tienen una interacción cara a cara, tienen según la tarea a desarrollar mayor o menor grado de interdependencia con habilidades complementarias en el desempeño de las mismas a fin de alcanzar las metas que cada organización se propone. Cuentan con una identidad definida, y los miembros trabajan juntos de manera coordinada y su mayor riqueza reside en la capacidad de apoyo mutuo.

Ahora observando este gráfico a continuación, perciba en que grupos y equipos usted participa.

Diferencias entre Diversidad e Inclusión

«Diversidad es que te inviten a una fiesta. Inclusión es que te saquen a bailar«. En otras palabras, Diversidad es únicamente estar ahí; mientras que inclusión implica, además, que cuenten contigo. Verna Myers, Netflix.

Inclusión: pertenecer al grupo y sentirse único

¿Qué es la Inclusión? Se trata de un elemento empresarial estratégico que se refiere a la capacidad de gestionar e integrar las diferencias individuales en un equipo de trabajo, promoviendo la Diversidad de talentos, experiencias e identidades y  posibilitando que cada profesional se sienta único, pero, al mismo tiempo, identificado con el grupo al que pertenece. La Inclusión, por tanto, es el paso hacia adelante de la Diversidad.

El concepto inclusión es difícil de cuantificar, pues a nivel coloquial se traduce, básicamente, en «estar a gusto en el trabajo». Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de San Diego,  propone una interesante fórmula para evaluar este concepto tan etéreo.

INCLUSION=  Belongingness + Uniqueness / INCLUSIÓN= Sentimiento de pertenencia al grupo + Posibilidad de ser uno mismo y sentirse único

INCLUSIÓN

Así, la plena inclusión se produciría cuando nos sentimos parte del equipo, identificándonos con la misión general de la empresa, pero conservando nuestra identidad y los valores que nos convierten en únicos: estilos, habilidades, conocimientos… Cuando la inclusión aflora en su máximo exponente, cada empleado da lo mejor de sí mismo y ello impacta directamente en el compromiso, la innovación y en la orientación a resultados.

Partiendo de la metáfora festiva de Verna Myers, podríamos hacer un paralelismo en el plano gastronómico, en el que la Diversidad serían los ingredientes. La inclusión, por su parte, se referiría al resultado de su mezcla: si obtenemos una masa compacta, homogénea, donde cada sustancia conserva su sabor, pero a la vez se integra perfectamente con los demás componentes, estaríamos ante una inclusión plena. Si por el contrario el resultado es una masa quebradiza y porosa, la inclusión sería deficitaria.

Dejando a un lado analogías, procedamos a definir cada concepto.

Entre la inclusión y la exclusión hay grises

Sin embargo, no todo es blanco (inclusión) o negro (exclusión), sino que entre ambos extremos existen grises. Este diagrama, realizado por la Universidad de San Diego y que aquí replicamos traducido, lo explica de una forma muy gráfica.

1) La Inclusión se produce cuando el profesional se siente único y valorado y, al mismo tiempo, parte fundamental del equipo al que pertenece.

2) La Exclusión es el polo opuesto:  el empleado no se siente valorado ni parte del equipo.

Entre ambas encontraríamos la Asimilación y la Diferenciación.

3) La Asimilación se produce cuando el profesional se siente parte del equipo, pero a costa de suprimir o neutralizar su genuinidad, en pro del pensamiento y la cultura dominantes.

4) La Diferenciación, por su parte, se identifica con profesionales que no se sienten integrados en un equipo, pero sí valorados por talentos y capacidades que les convierten en únicos.

 

Entonces ¿cuáles son las diferencias?

Lo primero que debemos dejar claro es que ambos conceptos son complementarios: uno no tiene sentido sin el otro. Y, lo segundo, que la Diversidad, por sí misma, no tiene ningún valor, sino va acompañada de inclusión.

La Diversidad es el valor que pone el foco en la atracción de diferentes valores, actitudes, habilidades y competencias. La Inclusiónpor su parte, es el elemento que permite extraer lo mejor de esa Diversidad en los equipos de trabajo, posibilitando que cada profesional se sienta identificado con la misión empresarial, pero valorado por los atributos que le convierten en único.

Compilado por Fabián Sorrentino para la carrera de Mentoring y como parte del Manual del Mentor. Cuadro superior: Stella Maris Berón y Auxiliar voluntaria: Blanca Peletay | Asignatura: grupos, Organizaciones y equipos de trabajo (GOET) trabajo sobre la Diversidad: Irene Gil.
Fuentes del artículo: Iconoclastas.Net y Fundación Adecco.