Nació el 10 de mayo de 1910 en la Ciudad de Montreal, Canadá- Estados Unidos 1970, médico psiquiatra, creador del Análisis Transaccional. Berne siguió los pasos de su padre, médico generalista de profesión, que murió a los 38 años de tuberculosis, cuando Eric contaba con apenas 11 años.

En 1935 obtuvo el título de medicina y cirugía. Posteriormente se trasladó a los Estados Unidos donde en 1938 se tituló en psiquiatría en Yale. En este país ejerció como psiquiatra, creó un sistema llamado el Análisis Transaccional (AT), el cuál definió como «una teoría de la personalidad, interacción social y un método clínico de psicoterapia basado en el análisis de todas las transacciones/interacciones posibles entre dos o más personas, sobre la base de estados del yo específicamente definidos”.

Como era habitual en esa época, inicia su formación en el modelo psicoanalítico y posteriormente el de la psicología del yo. En sus obras de difusión utiliza un vocabulario popular y varias historias cotidianas que ejemplifican diversos aspectos, de la psiquiatría y psicología, de una manera tan sencilla y tentadora. Este estilo accesible de lectura lo mantendrá siempre, incluso en los artículos sobre la intuición y la comunicación publicados entre 1949 y 1956, año en que fue rechazado como miembro de la Sociedad Psicoanalítica de San Francisco. Tras ello prosigue con la teoría que gestaba y que comienza a publicar en el artículo de 1958 Análisis Transaccional: un nuevo y efectivo método de terapia de grupo. Aunque buscó alternativas para lograr una psicoterapia más eficaz, se rodeó de un equipo de colegas y organizó regularmente unos seminarios para compartir sus experiencias como terapeutas de grupo y con vistas a desarrollar un modelo de «psiquiatría social» basado en el estudio de las interacciones (transacciones psicológicas) entre las personas y sus estados del yo, al que llamó Análisis Transaccional.
Berne dedicó 12 años a desarrollar su teoría, cuyo primer libro tituló Análisis Transaccional en Psicoterapia (1961) esto fue una revolución en el campo de la comunicación interpersonal, de grupo o de masas. Esto le costó que no le quisieran dar el título de psicoanalista, título que le fue concedido póstumamente. Para Berne el rechazo fue un duro golpe, que combatió intensificando su gran ambición de añadir algo nuevo al Psicoanálisis, a partir de su teoría.
En este primer libro expone su modelo de personalidad (estados del yo), de acción social (transacciones) y de la imbricación de ambos aspectos en el modo de organizar la vida en lo inmediato (aislamiento, rituales, pasatiempos, actividad, juegos psicológicos e intimidad) y a largo plazo (guión de vida).
Berne escribe todas sus obras en un lenguaje accesible que permite que el lector capte la información estructural en una primera lectura y entienda las implicaciones de la misma en lecturas posteriores. En 1963 The Structure and Dynamics of Organizations and Groups, (libro no traducido aún al español) y en el que desarrolla diversos aspectos psicológicos del funcionamiento grupal; en 1964 publica Games People Play (traducida al español como «Juegos en que participamos») que en ese año se convierte en un best-seller en EE. UU. Le siguen en 1966 Principles of Group Treatment (traducida como «Introducción al tratamiento de grupo»), en 1968 A Layman’s Guide to Psychiatry and Psychoanalysis (reedición de The Mind in Action y traducida como “Mecanismos de la mente”) y en 1970 Sex in Human Loving (deplorablemente traducida como «¿Qué hace usted del amor cuando hace el amor?»). Mantiene también este estilo en What do you say after you say hello? ( traducida como «¿Qué dice usted después de decir “hola”?»), obra que termina de elaborar en 1970 en el hospital de Monterrey, donde se encuentra hospitalizado por haber sufrido un infarto el 26 de junio.
En pos de facilitar la comprensión de su teoría impartía seminarios clínicos que brindaba a personas dedicadas profesionalmente a la salud y grupos heterogéneos en su dedicación laboral; se agrupaban profesionales de la salud, “pacientes” y personas de ocupaciones diversas interesadas en el AT, coherente con la línea de Berne de hacer accesible el ámbito de lo psiquiátrico. En 1964, pasa a denominarse Seminario de Análisis Transaccional y su miembros, crean la International Transactional Analysis Association (ITAA) (Asociación Internacional de Análisis Transaccional). Eric Berne muere a los sesenta años, el 15 de julio de 1970, en el Hospital de Monterrey a causa de un infarto.

Legado
Además de su teoría para comprender el Argumento de vida de las personas, su filosofía se basaba en principios como “Todos nacemos bien, todos nacemos príncipes y princesas. Todos tenemos un cierto potencial humano que podemos desarrollar. Yo soy responsable de mi vida y decido, para bien o para mal, lo que es bueno para mí y lo que hago con ella. Todo el mundo tiene la capacidad de pensar”. La gente decide su historia y su destino, y estas decisiones se pueden cambiar. En resumen, todos podemos cambiar en pos de la autonomía y tenemos los recursos necesarios para hacerlo. El objetivo del cambio en el marco del Análisis Transaccional es avanzar hacia la autonomía (la libertad del guión de la infancia) la espontaneidad, la intimidad, la resolución de problemas en lugar de evasión o pasividad, la curación como un ideal, no limitarse a hacer el progreso, el aprendizaje de nuevas opciones.

Teoría de la PersonalidadEstados del YO:
Berne define los estados del yo como «sistemas coherentes de pensamiento y sentimiento manifestados por los patrones de conducta correspondientes»; son los componentes de la personalidad y pueden clasificarse en tres tipos llamados Adulto, Padre y Niño. Cada persona durante cada día puede ubicarse en un tipo u otro, variando su modo de sentir, pensar y actuar según el estado del yo en que se encuentre.
NIÑO: Berne definió el estado del yo Niño como «una serie de sentimientos, actitudes y pautas de conducta que son reliquias de la propia infancia del individuo». Podríamos decir que cada uno llevamos dentro un niño o una niña, el que fuimos. Así también » es un estado del yo que es una reliquia arcaica de un periodo temprano significativo de la vida”. Nuestro Niño es la parte de nuestra personalidad que nos aporta, si lo tratamos adecuadamente, la espontaneidad, la creatividad, el entusiasmo, la habilidad, el afecto natural, la vivacidad, … de cuando éramos niños. También puede ser una manifestación de nuestra personalidad atemorizada, vergonzosa, malhumorada, exigente, desconsiderada, e incluso cruel, … como lo éramos de niños a veces. Es la parte más genuina de nosotros mismos y permanece en nosotros desde el nacimiento hasta la muerte; la parte a partir de la cual se ha de desarrollar nuestra personalidad Adulta autónoma.
PADRE: Berne definió el estado del yo Padre como «una serie de sentimientos, actitudes y pautas de conducta que se asemejan a los de una figura parental «. El estado del yo Padre es, en nuestra vivencia interna, nuestro banco de datos interiorizado, nuestra certeza sobre lo que se debe hacer en la vida. En algunos aspectos funciona como donde hemos grabado, tenemos disponibles y en determinados momentos reproducimos interna y externamente un repertorio de “grabaciones” con los tratos recibidos de nuestro entorno, en especial en nuestra infancia; con lo que se debe hacer, con lo que es válido hacer en cada situación.
ADULTO: Berne definió el estado del yo Adulto como «caracterizado por una serie autónoma de sentimientos, actitudes y pautas de conducta adaptadas a la realidad actual». Es el estado del yo desde el que somos más capaces de «fotografiar» u objetivar la realidad de las cosas, de las personas y de los acontecimientos: los hechos, las cifras, los datos objetivos. Somos más capaces de escuchar, de auto-escucharnos y de interrogarnos e interrogar. Cuando estamos en el estado del yo Adulto tenemos más habilidades para relevar toda la información necesarias para tomar una decisión, sin ideas preconcebidas ni ilusorias. También tenemos pensamiento estratégico y de negociación para actuar con competencia y eficacia.

Teoría de la Comunicación:
Según Berne, las personas tienen tres “hambres” (necesidades) básicas. Las “hambres” de estimulación sensorial y de reconocimiento se atienden con estímulos táctiles o sociales, que reciben el nombre de “caricias”. «Caricia: la unidad de reconocimiento, ej. “Hola”». Su esencia es que hacen que la persona se sienta viva y que los demás reconozcan su existencia, sea porque la elogian sinceramente (caricias positivas), la adulan para manipularla (caricias positivas falsas), o la rechazan (caricias negativas). En este último caso pueden valorarla e incapacitarla (caricias negativas de lástima) o agredirla con el gesto, con palabras o con golpes (caricias negativas agresivas). Una persona puede llegar a preferir recibir caricias negativas a estar sin estimulación y reconocimiento: es lo que sucede dentro de algunos niños a quienes sus padres sólo atienden cuando hacen trastadas o en algunos adultos que concurren a programas televisivos donde los organizadores y el público los degradan.
Además de atender a las “hambres” de estímulo y de reconocimiento, las transacciones atienden al “hambre de estructura” pues su secuencia conlleva la estructuración del tiempo. Berne estima que las seis formas básicas de estructurar el tiempo son el retraimiento, los rituales, las actividades, los pasatiempos, los juegos y la intimidad.

Teoría de Los Juegos
En el análisis transaccional, Berne presentó los juegos como «series de transacciones ulteriores, de naturaleza repetitiva, con un saldo bien definido. Dado que una transacción ulterior significa que el agente pretende estar haciendo algo, mientras realmente está haciendo algo distinto, todos los juegos implican un negocio implícito no correcto». El saldo suele ser complacerse en sentimientos de culpa, incompetencia, pena, miedo o rencor que se denominan “rackets”, término del argot estadounidense que se refiere a negocios ilegales. Un racket, como por ejemplo el rencor, se puede ir incrementado en sucesivos juegos, como si se acumulasen cupones, hasta un punto en el cual la persona se cree suficientemente justificada para actuar; por ejemplo, agrediendo. En su best-seller Games People Play (Juegos en que participamos), Eric Berne expone múltiples pasatiempos y juegos, así como las antítesis de ellos, que son modos de neutralizarlos. En What do you say after you say hello? (¿Qué dice usted después de decir “hola”?), menciona el triángulo dramático, elaborado por Stephen Karpman, y según el cual, a lo largo del juego, los jugadores ocupan una de tres posibles papeles: Perseguidor, Salvador y Víctima, pudiendo pasar de uno a cualquier otro según la fase del juego. Por último, está la intimidad; Berne la define como «una relación libre de juegos, sincera, con un mutuo dar y recibir sin explotación».

Teoría del Guión
En la estructuración del tiempo a largo plazo la persona puede estar siguiendo un guión, «un programa en curso, desarrollado en la primera infancia bajo la influencia parental, que dirige la conducta del individuo en los aspectos más importantes de su vida». Desde la temprana infancia, el niño irá fraguando su propio guión, ya que interioriza versiones de mensajes de las figuras relevantes: órdenes, prohibiciones, permisos, atribuciones o procedimientos, hayan sido emitidos intencionadamente de modo verbal o no verbal, o mostrados sin intención como modelo de comportamiento. Aceptará interiorizarlos por la insistente repetición de los mismos (mantra) o por el modo impactante, incluso traumático, en que él los ha percibido. Los mensajes interiorizados y las experiencias vividas contribuyen a que la persona, ya desde la infancia, se adscriba con preferencia a una de las siguientes posiciones de autovaloración y valoración de los demás, también llamadas:

Posiciones existenciales:
Yo estoy ok | Tú estás ok: esta es la posición normal, en la que el individuo acepta aspectos positivos y negativos propios y ajenos. Las personas que se encuentran en esta posición, tienen una actitud positiva hacia si mismos, los otros, la vida, en general son optimistas.
Yo estoy no ok | Tú estás ok: posición depresiva, el individuo ubica todos los aspectos negativos en si mismo, y los positivos en los demás. En general las personas en esta posición se sienten inferiores, incapaces, dificultad para aceptar cumplidos. Irradia pesimismo, desgano hacia la actividad (abulia), marcada dificultad de disfrute (anhedonía) y desinterés por la situación emocional de los demás (apatía).
Yo estoy ok | Tú estás no ok: posición paranoide, en la que todos los aspectos negativos están colocados en los demás. En esta posición las personas son desconfiadas, recelosas, llenas de odio. Niegan sus propias dificultades personales, y son de reaccionar contra el mundo, al que consideran responsable de sus problemas.
Yo estoy no ok | Tú estás no ok: esta es la posición nihilista de la depresión psicótica. Es la adoptada por individuos que han tenido infancia muy infelices y que han decidido que ni ellos, ni los demás tienen valor. Es la posición de total abandono, que termina generalmente en situaciones muy complicadas. En ella, la persona no va a “ninguna lado” en su relación con los demás y con el medio medio ambiente.
Yo estoy ok | Tú estás ok: posición maniaca, en la que se niegan espacios negativos propios y de los demás. Los individuos que están en esta posición creen que nada malo puede pasarles, y que es todo perfecto.
La posición preferida y los mensajes interiorizados condicionarán las características del guión que propiciará elegir las personas con quienes relacionarse, que han de estar en sintonía con dicho guión y que la persona irá desarrollando mediante retraimiento, rituales, pasatiempos y juegos y que irá adaptándolo sucesivamente para adecuarlo a las circunstancias cambiantes.
La persona elige el argumento del guión a una edad temprana, en la cual sus capacidades están poco desarrolladas, tiene pocos conocimientos adquiridos y acumula pocas experiencias vitales. Por ello, el programa elegido dista bastante de ser el adecuado para las circunstancias que irán surgiendo en la vida, de modo que los logros y las satisfacciones que se obtienen con él, están considerablemente alejadas de las que la persona podría alcanzar. Además, al no tener plena consciencia del guión, tenderá a repetir decisiones y acciones equivocadas, atesorar “rackets” y anquilosarse en posiciones existenciales dañinas para sí y para otros.

Análisis Transaccional y Organizaciones:
Berne plantea que en las distintas regiones geográficas predominan Jefes donde predominan los diferentes Estados del yo, y manifiesta que en Latinoamérica predominan el indispensable, eficaz Adulto y el sensible y espontaneo niño en los Recursos Humanos. Por lo cual plantea la posibilidad de trabajar desde el Padre Nutritivo, que reconoce los logros y esfuerzo de los trabajadores. La estructura organizacional, o la fuerte noción de la jerarquía entre mandos medios y el personal, es una limitante y debe flexibilizarse para lograr que los contactos sean más efectivo y la interacción sea hace uno a uno, generando una mejora en la comunicación como en el clima organizacional. Es decir las transacciones laborales son mas fluidas, consensuales y observándose como la organización comienza a ser más eficaz, al modificar estos aspectos. Por lo cual la práctica de consultoria en AT se focaliza en el desarrollo individual, en las posiciones de liderazgo y fomentado el desarrollo de los procesos de grupo. Así también una concientización y profundización del proceso de los cargos gerenciales en el apalancamiento para que apoyen el proceso de cambio. Concibiendo a la organización como un sistema que hay que tratar como un todo para que sea posible el cambio en la Cultura Organizacional. Y brindar entrenamiento a los mandos medios y recursos humanos sobre los conceptos del AT, para lograr la mejor la fluida interacción humana.
Es de destacar que al comprender la función del Jefe, como Padre Organizacional se efectuaron cambios relevantes, fueron los gerentes que descubrieron al cambiar la actitud, premiar a los trabajadores, con mayor autonomía en la toma de decisiones y el desarrollo del personal.

Obras
• The Mind in Action. New York (1947).
Ego States in Psychotherapy: Am. J. Psychother., 11: 293-309
• Intuition V. The Ego Image. Psychiatric Quarterly, 31: 611-627 (1957)
• Transactional Analysis in Psychotherapy. (1961). Versión castellana: Análisis Transaccional en Psicoterapia (1985).
• The Structure and Dynamics of Organizations and Groups (1963)
• Games People Play. New York: Grove Press Inc. (1964). Versión castellana: Juegos en que participamos (1986)
• Principles of group treatment (1966). Versión castellana: Introducción al Tratamiento de Grupo. (1983).
• Sex in Human Love. (1970). Versión castellana: Hacer el amor. Qué hace usted con el amor cuando hace el amor(1975).
• A Layman’s Guide to Psychiatry and Psychoanalysis. (1971).
• What do you say after you say hello?. (1973) Versión Castellana: ¿Qué dice usted después de decir hola?. (1974).
• Intuition and Ego States. San Francisco: International Transactional Analysis Association (1977).
• A Montreal Childhood. Sevilla: Editorial Jeder (2010).
• La intuición y el Análisis Transaccional (2010). Recopilación de artículos traducidos al español.
• Berne, Eric. (2004). ¿Qué dice usted después de decir hola? Barcelona: Random House-Mondadori
• Berne, Eric(1985). Análisis Transaccional en Psicoterapia. Buenos Aires: Editorial Psique.
• Berne, Eric (1983). Introducción al Tratamiento de Grupo. Barcelona: Ediciones Grijalbo, S.A.
• Berne, Eric (2007). Juegos en que participamos. Barcelona: RBA Libros, S.A.
• Berne, Eric (1982). ¿Qué hace usted del amor cuando hace el amor? Barcelona: Ed.Laia.

Referencias:

Compilado por Andrea Ortiz Picasso, 17 Julio 2016

http://www.en-contacto.net/introteoriaat.htm#2
Compendio de AT por Dr. Kertez y asociados.

Wikipedia