El objetivo de la reformulación de textos es que las personas se apropien de los medios de expresión necesarios para producir narrativas eficaces.

La reformulación es una práctica lingüística y discursiva, que desarrolla habilidades necesarias para la comprensión y la producción de textos orales y escritos. En palabras de Catherine Fuchs: “Entrenarse en reformular es también aprender a marcar las diferencias semánticas y estilísticas entre expresiones emparentadas
y a reconocer no solo aquellas posibles o imposibles en contexto, sino también las más apropiadas a la situación”.

En cuanto al análisis, se trata de un procedimiento común a varias áreas, que consiste en la descomposición de un todo en partes o elementos. Específicamente en el área de Lengua, el objetivo es explorar la composición de ese todo (cualquiera sea su extensión) y las reglas que la rigen, de manera de poder valerse de ese conocimiento para comprender y producir en situaciones nuevas. El análisis está en la base de las actividades de reformulación y de corrección.

Si bien el conocimiento de la sintaxis y de la normativa es un aspecto importante del dominio de la Lengua materna, por sí solo no asegura un uso eficaz. Esta eficacia se manifiesta cuando un hablante o escritor es capaz de elegir, en cada situación, qué decir o escribir y cómo hacerlo y, también, cuando un oyente o lector comprende lo que escucha o lee. Es en este sentido que la reformulación, como procedimiento que permite transformar un texto en otro, contribuye al desarrollo de la competencia comunicativa.

A continuación expresaremos tres formas de reformulación:

Reformulación por Sustitución

Consiste en presentar de forma diferente una frase, una oración, un párrafo o un texto completo, sin alterar la información (es decir, sin agregar ni quitar información). Nuestra Lengua ofrece distintas opciones para referirse a lo mismo:
• los sinónimos. Por ejemplo, para referirnos a un ser humano varón, que no es adulto ni bebé, podemos optar entre ‘niño’, ‘pibe’, ‘nene’, ‘chico’, etc.; sin embargo, hay algunas palabras más adecuadas que otras para una situación comunicativa determinada;
• los hiperónimos o palabras de significado más general. Por ejemplo, ‘arma’ es hiperónimo de ‘revólver’, ‘fusil’, ‘espada’, ‘escopeta’, entre otras;
• los pronombre s, ciertos adverbios (‘aquí’, ‘allí’, ‘ahora’) y las palabras de referencia muy generalizada (‘hacer’, ‘cosa’, ‘persona’, ‘tal’) son formas que pueden sustituir palabra s, expresiones o partes completas de un texto. Por ejemplo: “Retomé las clases de portugués. Mi amigo también
lo hizo” ;
• las paráfrasis. Muchas veces no existen sinónimos o hiperónimos para una palabra, por lo tanto, es necesario sustituirla por una frase que signifique lo mismo, es decir que utilizamos una paráfrasis. Por ejemplo: “Luis cabeceó la pelota. Después de pegarle con la cabeza, la pateó y metió un gol”.

Cuando escribimos, no sólo sustituimos palabras por palabras o por frases, sino también frases por otras frases. Por ejemplo, en los casos donde una frase contiene una palabra que ya fue escrita, cuando se detectan problemas sintácticos o cuando al que redacta no le gusta “cómo queda”.
Si bien en muchos casos se sustituyen palabras o frases para evitar repeticiones, este procedimiento no siempre es posible. Muchos términos especializados (‘cromosoma’, ‘gen’, ‘prefijo’) no admiten sinónimos. Y si queremos sustituirlos por paráfrasis, es necesario conocer muy bien el tema. En el siguiente ejemplo puede verse una sustitución de ese tipo: “Muchos vegetales tienen raíces gemíferas, es decir, raíces capaces de producir nuevas partes aéreas”.
En otros casos, la repetición es intencional y se usa, por ejemplo, para enfatizar o destacar algo, como en: “Y ya no teníamos escudos, ya no teníamos macanas, y nada teníamos que comer, nada comimos” (E. Galeano).

Propuestas de Sustitución:

La sustitución puede practicarse en forma escrita y oral, con diferentes objetivos: facilitar y/o evaluar la comprensión de un texto propuesto para la lectura, enriquecer el vocabulario de los alumnos, enseñarles a corregir sus propios escritos.
Una secuencia posible para trabajar la reformulación oral basada en la sustitución es la siguiente.
• Al preparar la clase, el docente elige un texto y selecciona frases y palabras (términos especializados, pronombres, conectores, palabras de referencia generalizada) que considere claves para la comprensión del texto y/o que le interese incorporar al vocabulario de los alumnos.
• En la clase, se realizan actividades de anticipación a partir del título, la lectura del texto completo y una puesta en común sobre la comprensión global.
• Se listan en el pizarrón, una debajo de la otra, las palabras y frases que el docente haya seleccionado –los alumnos pueden incorporar más– y se buscan distintas maneras de decir lo mismo.
Las opciones se escriben en el pizarrón junto a las palabras y/o frases que les corresponden.
• Se vuelve al texto y se discute cuál es la forma más adecuada para sustituir las palabras y frases seleccionadas. En la discusión surgirán reflexiones más o menos intuitivas sobre cuestiones como la adecuación al registro o variedad de la Lengua utilizada, al estilo, al objetivo y la función del texto, al género.
• Se relee el texto y se revisa la interpretación inicial a la luz de estas reflexiones.
El objetivo final de esta actividad no es proponer una re escritura del texto fuente, sino utilizarlo como base para ejercitar la comprensión, ampliar el vocabulario y problematizar la noción de adecuación.

Reformulación por Reducción

El resumen es un texto producido a partir de la reformulación de un texto fuente más extenso. La especificidad del trabajo de resumen consiste en reducir la información del texto de partida, preservando lo esencial de esa información, y lograr que ese nuevo texto pueda ser comprendido sin necesidad de recurrir al texto fuente.

Las actividades de resumen se constituyen en una de las maneras privilegiadas para evaluar las habilidades de comprensión y de retención de información en la memoria de corto y de largo plazo. Las evaluaciones escritas y la exposición oral acerca de un determinado tema, así como la posibilidad de relacionar contenidos provenientes de diversas fuentes, requieren frecuentemente de la puesta en juego de esta habilidad.

Se trata de una tarea muy compleja hasta que las personas adquieren esta destreza con asistencia del mentor, en la que se cruzan habilidades cognitivas y lingüísticas. Resumir es una actividad que debe iniciarse una vez que está asegurada la comprensión del texto de base; ésta es una condición necesaria para decidir qué se puede suprimir. Por ejemplo, en un texto informativo se pueden suprimir las opiniones, cosa que no puede hacerse cuando se resume un texto de opinión. Por otra parte, al suprimir información, el texto fuente se “desarma”, lo que significa que hay que acordar para el nuevo texto formas de cohesión, puntuación, cambios en los tiempos verbales, paráfrasis resumidoras, etc., de modo que el nuevo texto pueda, como ya hemos dicho, ser leído con independencia del texto fuente.

Propuestas Diversas de Reducción
Supresión

Implica la selección de la información esencial. Se trataría de preparar a los alumnos para que puedan responder a la pregunta: “¿Qué informaciones pueden ser suprimidas sin que esto afecte la comprensión del texto?”. En el caso de un texto narrativo, se atenderá especialmente al modo en que en él se jerarquiza la información y se analizará cómo, a través del encadenamiento lógico y temporal, se mantiene el tema global. Se verá, por ejemplo, si es pertinente suprimir comentarios, evaluaciones, descripciones, ejemplos, aclaraciones o especificaciones por considerar que son procedimientos para hacer más comprensible la información básica, pero que no agregan información nueva. El paso siguiente es tomar nota de los fragmentos de texto seleccionados.

1ra Redacción: Como resultado de la operación antes descripta, los alumnos van a enfrentar un nuevo desafío: convertir esos fragmentos en un texto. Como ya hemos señalado, en esta tarea de composición es esencial el acompañamiento del docente, pues hay que guiarlos para que organicen como texto esa información fragmentaria. Hay que acordar cómo conectar la información entre oraciones y entre párrafos: retomar lo anterior por medio de pronombres, sinónimos, paráfrasis, etc. o restablecer las conexiones lógico-temporales mediante la inclusión de conectores, etc.

Generalización

El nuevo texto puede ser sometido a nuevas reformulaciones con el propósito de hacerlo aún más breve. Es el momento en que pueden aplicarse otras operaciones de resumen, tales como sustituir una información extendida por otra más general o que interprete globalmente lo que en el texto aparece detallado. Por ejemplo, se tratará de que los alumnos adviertan que un término como “peripecias” globaliza una extensa zona del texto donde se narran las aventuras y desventuras por las que atraviesa un personaje para alcanzar una meta; lo mismo ocurre con frases resumidoras como “Luego de superar una serie de obstáculos” o “Logró vencer a los enemigos”. Que noten que un enunciado como “Se anunció un aumento de las tarifas, rebaja de sueldos, recorte de fondos, etc.” puede ser interpretado mediante la frase “Se anunció un severo ajuste”, en la que el término ‘ajuste’ resume una serie de acciones.

La reformulación hiperonímica (“útiles escolares” por “cuadernos, lápices, gomas, cartucheras”, etc.); la transformación de verbos en sustantivos (“descubrimiento” por “descubrieron”, “ruptura” por “rompieron”) y la sustitución por palabras generalizadoras (como “acontecimiento”, “hecho”) deben ser objeto de ejercitación más allá de las actividades de resumen, pues exigen poner en juego operaciones de conceptualización (ir de lo particular a lo general, de lo concreto a lo abstracto, de la extensión a la comprensión), que a los alumnos, como sabemos, les resultan muy difíciles si no se practican asiduamente.
Segunda redacción. Esta nueva reformulación exige atender a la cohesión y a la coherencia del texto final (véase la Propuesta Nº 8).

Es conveniente plantear una situación comunicativa donde el resumen cumpla alguna función. Por ejemplo, que se lo escriba para un compañero que no ha podido leer el texto completo, como parte de un examen escrito, como informe de lectura, como texto previo para la exposición oral. En el caso del resumen de una novela, se lo podría incluir en la reseña de un libro o en una imaginaria contratapa.

La Reformulación por Ampliación

En la resolución de este tipo de ejercicios se combinan actividades de lectura, de selección de la información, redaccionales y de análisis gramatical, puesto que los pedidos de expansión pueden ser de diversa índole: expandir por medio de explicaciones-especificaciones, descripciones, ejemplos, definicion e s, re s ú m e n e s, notas al pie, discursos directos o indirectos, entre otras posibilidades.

Ampliar el texto mediante explicaciones o aclaraciones

Permite ejercitar la construcción de oraciones subordinadas y el uso de la coma, si se pide que parte de la información a insertar se incluya dentro de las oraciones del texto de base, a modo de especificación o aclaración. Por ejemplo, dada la siguiente invitación:

La fogata de San Juan en la plaza San Martín El próximo sábado, en la plaza San Martín, se realizará la tradicional fogata de San Juan.
Los vecinos convocan a todos los que quieran participar a llevar maderas y cartones a la plaza, desde temprano, para armar los muñecos.

Se solicita a los mentorizados que inserten en la primera oración la siguiente información.
“La plaza San Martín está ubicada entre las calles Las Lilas y Rosales. Las calles Las Lilas y Rosales pertenecen al barrio El Cerrito.”

Para hacerlo, tendrán que suprimir palabras y utilizar formas de cohesión (véanse las Propuestas
Se puede proponer insertar otras informaciones, tales como:

“La actividad comenzará a partir de las 18 hs; organiza la Sociedad de Fomento de El Cerrito; los muñecos serán quemados al atardecer según marca la tradición.”

Ampliar el texto mediante descripciones o notas al pie

Una propuesta de este tipo requiere haber trabajado previamente la descripción y las funciones que
cumplen las notas al pie. Por ejemplo, a partir del siguiente texto:

Ampliar mediante resumen

Luego de leer una noticia a la que le falta el primer párrafo (o párrafo resumen), se puede pedir a
los alumnos que lo redacten , informando globalmente acerca del hecho, los participantes, el lugar,
el tiempo (qué, quién, dónde, cuándo, etc.).
En todos los casos, es fundamental que el docente, al proponer estas actividades de ampliación, se
asegure de que el texto resultante mantenga coherencia en relación con el tema, el género y el estilo. Para ello, será conveniente que: a) elija un texto en el que se puedan suprimir ciertas zonas; b)
lo reescriba borrando esas partes; c) utilice la información que suprimió (y que sólo él posee) para
proponer las consignas de expansión; d) inicie en forma conjunta con los alumnos el trabajo de “reconstrucción” del texto

Compilado por Fabián Sorrentino: Fuente: Biblioteca Nacional de Maestros.