Puede decirse que el aumento de las desigualdades y la pobreza, así como el deterioro de los recursos naturales del planeta, lo cual se evidencia en el cambio climático, se erigen en los principales y más importantes de los problemas a los que se enfrentan actualmente la humanidad1. No en vano, las guerras entre Estados y territorios por la apropiación de los recursos naturales, el terrorismo, los conflictos sociales, etc., no son más que efectos causados por estos problemas.
En efecto, y buscando en la teoría económica el origen a estos problemas, puede decirse que, hasta nuestros días, tanto los modelos económicos socialistas, basados, fundamentalmente, en la intervención de los Estados en la economía, como aquellos de corte neoliberal, basados en el capitalismo de libre mercado, no han sido suficientes para hacer frente a estos problemas, al incurrir ambos en una serie de “fallos”. Así, mientras que los “fallos” en los sistemas más intervencionistas vienen dados por la burocracia, la corrupción, la existencia de grupos de presión, la rigidez para dar respuesta rápida y eficiente a los problemas, etc.; los “fallos” del capitalismo de libre mercado se sitúan: en la acumulación de la riqueza, el aumento de las desigualdades sociales, la exclusión social, la contaminación y deterioro del medioambiente, etc.
Aunque la idea de empresa social es la parte central de la obra, el autor también analiza y desarrolla otras consideraciones de especial relevancia que pueden contribuir, sin lugar a dudas, a eliminar el problema de la pobreza,tales, como la consideración de los pobres como agentes con gran capacidad para emprender y generar riqueza, la gestión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como la regulación y gestión del proceso de globalización al servicio de los más pobres, etc. No obstante, para poner en marcha todas estas ideas, el autor considera a las empresas sociales como las organizaciones más idóneas para ello, en detrimento de las fundaciones, las ONGs, los gobiernos, etc., ya que permiten aprovecharse, en mayor medida, de los beneficios del libre mercado.
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La primera parte de la obra la dedica a exponer el concepto de empresa social, qué son y qué no son, así como las aportaciones que hace a la teoría ortodoxa neoclásica, bajo la cual se fundamenta el sistema capitalista actual de libre mercado. Este concepto de empresa social es el centro sobre el cual gira el resto de la obra, considerándose, por tanto, la principal aportación que realiza el autor para corregir el problema de la pobreza.
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En la última parte, el autor argumenta cómo se debería regular, actuar y utilizar el fenómeno de la globalización para ponerlo al servicio de los más pobres. De tal forma que permita erradicar la pobreza. También introduce determinados argumentos de cómo puede utilizarse las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones en beneficios de los pobres. En definitiva, para utilizar y poner al servicio de los pobres todos estos fenómenos, y ampliar el mercado para maximizar sus beneficios, las empresas sociales se consideran agentes imprescindibles.
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La obra concluye con la trascripción del discurso que Muhammad Yunus pronunció con motivo de su nombramiento en 2006 con el Premio Nóbel de la Paz, titulado: “La pobreza constituye una amenaza para la paz”, del cual, a modo de ejemplo, tan sólo extraemos un párrafo significativo del mismo en el que se deja entrever su pensamiento sobre cómo eliminar la pobreza. En este sentido, el economista bengalí comenta que “los seres humanos nacen perfectamente equipados no sólo para cuidar de sí mismos, sino también para contribuir a aumentar el bienestar del mundo en su conjunto. Algunos tienen ocasión de explorar su potencial hasta cierto punto, pero otros muchos no llegan en toda su vida a tener la oportunidad de abrir el regalo del don maravilloso con el que han sido equipados. Lo único que se necesita para sacar a esas personas pobres de la pobreza es que creemos un entorno habilitador para ellas. En cuanto puedan dar rienda suelta a su energía y a su creatividad, la pobreza desaparecerá con gran rapidez”, p. 297.
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1 La mitad del mundo vive con menos de 2 dólares al día. De tal forma, que mientras que el 94% de la renta mundial se concentra en el 40% de las personas, el 6% restante lo hace en el otro 60% de la población mundial. Por otro lado, a pesar de las dudas que todavía siembran quienes plantean que se trata de una cuestión coyuntural, lo cierto es que el cambio climático se está convirtiendo en una de las mayores amenazas a las que se enfrenta la Humanidad. Los expertos avisan de que el calentamiento global se acelera exponencialmente en los últimos años y que las consecuencias se notan en muchos puntos del planeta de manera cada vez más evidente. Estos problemas no han pasado desapercibidos por la comunidad internacional y, ya en 2000, los líderes mundiales se reunieron en las Naciones Unidas para fijar los Objetivos del Milenio, comprometiéndose, entre otras cosas, a que la pobreza se redujera a la mitad en el año 2015.
2 Considerando dicho proceso en todas sus dimensiones (económica, tecnológica, política, etc.) y con una regulación orientada a resolver los problemas sociales y medioambientales.










