Muchas de las ideas renovadoras que Gardner propone en su modelo de las Inteligencias Múltiples (IM) fueron defendidas ya en el siglo XIX, e incluso anteriormente, por pensadores, filósofos e investigadores dentro de distintos campos del saber.

En este artículo nos centraremos en las aportaciones de diversos autores y corrientes educativas como la Escuela Nueva, de finales del siglo XIX y principios del XX, por ser los que mayor influencia tienen en su obra.

La Escuela Nueva: principios y aportaciones al modelo.

El progreso de las ciencias biológicas y el surgimiento de áreas de estudio centradas en la educación dentro de las distintas disciplinas (biología educativa, psicología de la educación, antropología de la educación, etc.) hicieron que a finales del siglo XIX y principios del XX se desarrollaran ideas y movimientos renovadores centrados en las características individuales y basados en una nueva comprensión del niño y el desarrollo infantil.

El movimiento de la Escuela Nueva representado por autores tales como: Reddie, Dewey, Pestalozzi, Froebel, Tolstoi, Decroly, Montessori, Kilpatrick, entre otros, se inició a finales del siglo XIX y tuvo su esplendor en el período comprendido entre las dos guerras mundiales. En sus principios se recogían las últimas aportaciones científicas y representaba una reacción contra la actitud especulativa del idealismo y positivismo pedagógicos, así como un rechazo al formalismo, la memorización, la competitividad, el autoritarismo, la disciplina, etc., rasgos característicos de la escuela tradicional. Frente a ello y sobre la base de la experimentación científica, defendía, para superar el intelectualismo y el sensualismo de épocas anteriores, un activismo escolar o enseñanza funcional, basada en los intereses y las capacidades de los niños, que potenciara su actividad en un marco de libertad, autonomía y solidaridad. Supuso, por tanto, una actitud creadora Frente a las posturas más tradicionales en educación ya que proponía establecer una escuela a la medida del niño, en la que cada uno recibiera la enseñanza que necesitaba y en la que se consideraba al alumno globalmente valorando su voluntad, inteligencia y afectividad (Monés, 1988).

El primer Congreso Internacional de educación Nueva celebrado en Calais en 1921 creó la Liga Internacional para la educación nueva. En él se establecieron los principios de la Escuela Nueva que podrían resumirse en los siguientes:
• preparar al niño para el triunfo del espíritu sobre la materia,
• respetar y desarrollar la personalidad del niño,
• formar el carácter y los atributos intelectuales, artísticos y sociales propios del niño, utilizando el trabajo manual y la organización de una disciplina personal libremente aceptada,
• desarrollo de la cooperación, y
• preparar al futuro ciudadano consciente de su dignidad humana.

Para este movimiento la actividad es considerada como el principal motor del desarrollo y la actividad espontánea constituye la base ideal de la enseñanza.

Pero la aplicación de estos principios se vio limitada por el excesivo número de alumnos en el aula, por la escasa dotación económica de los centros y el tipo de instrucción tradicional de la escuela primaria.

Analicemos pues cuáles de sus propuestas fueron tomadas por Gardner (2000, 2001) en su modelo y desarrolladas en proyectos de aplicación en lapráctica como el Spectrum (Gardner, Feldman y Krechevsky, 2000a,b,c; Krechevsky, 1991) que estudiaremos en profundidad en el siguiente capítulo.

Los defensores de la Escuela Nueva (Dewey, Decroly, Montessori, Kilpatrick, etc.) consideraban que no eran necesarios cambios radicales para la incorporación de sus principios en la realidad educativa de los centros sino transformar los procedimientos de enseñanza y la actitud del docente. A nivel práctico, no era necesaria una transformación de las aulas o la creación de nuevas, sino se trataba simplemente de organizar el espacio disponible haciéndolo más agradable y dotar los centros con el material adecuado para facilitar la actividad escolar. Dicha actividad debía estar fundamentada en los intereses de los alumnos.

Igualmente Gardner, Feldman y Krechevsky (2000a) consideran que para el desarrollo de programas como Spectrum en las aulas no es necesaria una transformación radical de las escuelas, sino un cambio en los procedimientos de enseñanza que:
• favorezcan el desarrollo de actividades más flexibles y adaptadas a las características e intereses de los alumnos,
• permitan el diseño y creación de espacios diversos en el aula, lo que denominan “centros de aprendizaje”, dotados de material variado y adecuado y,
• potencien el desarrollo de los distintos perfiles de inteligencia de los alumnos.
Por otro lado, como veremos en los siguientes capítulos, las experiencias de aplicación del proyecto en distintas contextos educativos, y para distintos fines, muestran que el éxito en el desarrollo del modelo depende más de una actitud abierta y flexible de los docentes a la incorporación de experiencias innovadoras y modos de hacer, que de un cambio de entrada en la organización y dinámica del centro.

Por otro lado, desde la Escuela Nueva se destacó la importancia de la actividad del alumno en su aprendizaje a través del desarrollo de actividades prácticas, la experimentación y la investigación en la acción. El aula se concebía, por tanto, como un laboratorio de aprendizaje. La enseñanza se basaba en lo hechos y en las experiencias y se daba mucha más relevancia a la práctica y la experiencia Frente a la teoría. Aunque la enseñanza se fundamentaba en la actividad personal e individual del niño, se potenciaba el trabajo colectivo en grupos mixtos que favorecían la coeducación y el intercambio de información, colaboración, etc. Como veremos, en proyectos como Spectrum, las actividades están diseñadas para favorecer la investigación y la experimentación a través de talleres, proyectos de trabajo y el fomento de la autonomía del niño. Son ejercicios de carácter práctico donde el alumno toma parte activa en su realización. Dichas actividades tienen en cuenta las diferencias individuales y los distintos estilos de trabajo de los alumnos para poder atender a la diversidad.

Para su realización se desarrollan en los centros de aprendizaje a partir primero de la observación y la experimentación para pasar posteriormente, a la acción y el trabajo práctico. En los centros se trabaja además de manera cooperativa en pequeño grupo estimulando la interacción entre los alumnos. Los grupos son mixtos y se constituyen, en muchos casos, a partir de los propios intereses delos niños.

En los principios de la Escuela Nueva destacaban además la importancia del desarrollo global del niño mediante actividades variadas, desarrolladas en distintos contextos como el medio natural para el desarrollo de actividades de la naturaleza o la ciudad para el aprendizaje de la cultura y el arte. Los trabajos manuales constituían un elemento importante como medio de educación y el desarrollo de actividades como carpintería, cultivo de la tierra o cría de animales eran consideradas relevantes. Por otro lado, junto a los trabajos regulados se concedía tiempo para la realización de trabajos libres que favorecían la imaginación, el ingenio y el gusto del niño.

Las actividades de evaluación y aprendizaje propuestas en Spectrum (Gardner, Feldman y Krechevsky, 2000b,c) son variadas y están planificadas para ser desarrolladas en distintos contextos. Como veremos en el capítulo 4, fueron aplicadas tanto en museos infantiles como en la organización de actividades profesionales tutorizadas por adultos expertos en distintas áreas de trabajo fuera y dentro del contexto escolar. Por tanto, desde la teoría se considera que la escuela ha de estar abierta a la comunidad y debe tener en cuenta los recursos disponibles del entorno. En el desarrollo de las actividades de Spectrum (Gardner, Feldman y Krechevsky, 2000b) existe un alto grado de flexibilidad para su realización tanto en el uso de materiales como en la utilización del tiempo. Esto favorece el desarrollo de la imaginación, la creatividad y el ingenio del niño.

Por otro lado, la creación de “centros de aprendizaje” a los que el alumno puede ir libremente para realizar actividades relacionadas con el área de trabajo del centro es otro elemento que indica la influencia de los principios de la Escuela Nueva en el diseño del proyecto.

En otro aspecto, los programas defendidos desde la Escuela Nueva consideraban importante el desarrollo corporal mediante la gimnasia natural, los juegos y el deporte; la práctica de la música, el canto o la orquesta; el desarrollo de un sistema democrático integral mediante la elección de jefes y representantes con unas responsabilidades definidas a la vez que la designación de cargos sociales al servicio de la comunidad escolar entre los alumnos; la importancia de la enseñanza basada en los intereses espontáneos del niño dando lugar a actividades ocasionales de gran relevancia y el desarrollo de la educación moral a través de la experiencia y la práctica gradual del sentido crítico y la libertad.

Como veremos más adelante, el modelo de las IM en su aplicación al campo de la educación contempla el desarrollo de todas las áreas indicadas ya que, por ejemplo, en Spectrum (Gardner, Feldman y Krechevsky, 2000b,c), se establecen actividades de movimiento, musicales, naturalistas, mecánica y construcción y de comprensión social, entre otras. Así, en las actividades relacionadas con el desarrollo social del alumno se trabajan las capacidades relativas a la interacción entre iguales y la solución de problemas y conflictos sociales a la vez que las reglas sociales y los diferentes tipos de liderazgo. Por otro lado, en diferentes experiencias de aplicación de la teoría a la realidad escolar como es el caso de los Centros de aprendizaje y proyectos de Campbell (1992) veremos la importancia que se le da al desarrollo de proyectos basados  en los intereses espontáneos de los niños. Igualmente, las escuelas de Regio Emilia de Italia, centros de referencia de desarrollo de las Inteligencias Múltiples en la infancia, organizan gran parte de su labor educativa a partir de las actividades espontáneas y ocasionales de los alumnos en base a sus intereses (Malaguzzi, 2001; Escuelas Infantiles de Regio Emilia, 2002).

Por otro lado, los defensores de la Escuela Nueva consideraban que debía de priorizarse la reflexión de contenidos a la acumulación de conocimientos memorizados automáticamente; la cultura general debía decompletarse con una especialización para desarrollar los intereses y facultades profesionales de los alumnos. Para ello proponían que, diariamente y durante el mes, los alumnos debían estudiar pocas materias pero en profundidad desarrollando su comprensión.

Estos principios son fundamentales dentro del modelo de Gardner ya que, tal y como señala en su obra La educación de la mente y el conocimiento de las disciplinas (Gardner, 2000), la teoría de las IM debe de favorecer la

educación para la comprensión. Esta educación se fundamenta en el desarrollo integral del alumno a partir del análisis y la reflexión de temas fundamentales.

En el capítulo 4 analizaremos en profundidad los principios que sustentan dicho enfoque de la educación.

La Escuela Nueva contemplaba la evaluación desde dos perspectivas:
• a partir de la comparación entre los trabajos realizados por los alumnos con los de sus compañeros, y
• a partir del estudio de los trabajos los realizados por el propio alumno a lo largo del tiempo.

La evaluación desde la teoría tiene un sentido mucho más amplio ya que contempla el uso de distintas técnicas, utilizando distintos instrumentos neutros y desarrollándose a partir de actividades variadas. El procedimiento másadecuado para su desarrollo, como veremos, es el “portafolios” ya que su diseño y uso va a permitir comparar los trabajos realizados por los alumnos a lo  largo del tiempo para conocer la evolución en su aprendizaje y favorecerá la autoevaluación del alumno.

La importancia de la familia es igualmente contemplada desde la Escuela Nueva y desde el modelo de Gardner ya que, como veremos, en las experiencias de aplicación de programas como Spectrum (Gardner, Feldman y Krechevsky, 2000c), además de desarrollar actividades para realizar en casa, se favorece la colaboración y la participación de las familias en el desarrollo de proyectos en la escuela a través de charlas, talleres, etc.

Como hemos podido analizar, son muchas las aportaciones de la Escuela Nueva al enfoque de la teoría de las IM en su aplicación al campo de la educación.

Tesis Doctoral de Nieves Gomis Selva. Universidad de Alicante. Republicada a efectos puramente académicos.

Analicemos ahora algunos autores relevantes cuyas propuestas psicológicas y pedagógicas forman parte del modelo de las IM.