Cuando dos o más personas requieren actuar coordinadamente en cualquier situación, pueden, y a menudo se presentan diferencias en la manera de abordarlas: diferencias de apreciación, de criterio, de valor, opiniones, posiciones distintas, juicios distintos acerca de lo que es posible, conveniente o bueno.

Las diferencias y conflictos se presentan en torno a los juicios e interpretaciones, no torno a los hechos o fenómenos.

Metodología para el abordaje

Cuando en una conversación compartimos interpretaciones o juicios congruentes, podemos actuar juntos de manera coordinada en el dominio al cual se refieren dichas interpretaciones, y viceversa.

Si tenemos puntos de vista divergentes o enfrentados sobre una situación, si aún así actuamos juntos en dicha situación, nuestro actuar será descoordinado e incluso conflictivo.

Cuando tales diferencias o conflictos se presentan, se requiere este tipo de conversación, para distinguir el espacio en el cual podemos coordinar acciones, el espacio en el cual tenemos que cambiar nuestros puntos de vista para poder actuar coordinadamente, o los espacios en los que definitivamente, nuestro actuar conjunto no tendrá alineación.

Dos alternativas para evitar una guerra:
  • Tomémosnos un café, y hagamos o hablemos de otra cosa: Definitivamente, en este territorio, no debemos actuar juntos. En una buena parte de situaciones en las que dos personas o dos grupos de personas tienen puntos de vista divergentes en relación a una situación, no están obligados a actuar juntos, la opción más sana es separarse en la acción y respetar el actuar y el pensar del otro, sin que ello necesariamente comprometa la relación en otros espacios. Esta es la sana y madura separación.
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  • Revisión de interpretaciones y juicios: Hay sin embargo situaciones en las que no podemos o no queremos separar nuestra acción y por tanto tenemos que aumentar los espacios de coincidencia y reducir los espacios de divergencia. En tales circunstancias, es menester revisar nuestras interpretaciones y juicios, y sus fundamentos, a fin de evaluar si hay otras posibilidades de interpretación que nos acerque a la interpretación del otro. Evaluar si hay una interpretación más poderosa que tome en cuéntale punto de vista de ambos y que nos una a ambos. Un punto de partida para la elaboración de esa interpretación pueden ser las inquietudes de los participantes.

Declarar una guerra significa que vamos, de una manera u otra, a impedir que el otro actúe en dicho dominio, según sus interpretaciones y juicios. Esta opción implica necesariamente la ruptura de la convivencia.

La Declaración de Guerra suele ser el resultado del fracaso de las dos opciones anteriores y en no pocas situaciones de simple y pura incompetencia para abordar los conflictos o las diferencias.

Cuando no hay competencias para abordar este tipo de situaciones, se pude pasar del silencio a la guerra, sin mediar conversación alguna.

La declaración de guerra es siempre la posibilidad las costosa, de mayor desgaste; es la última opción.

Propósito de la conversación

A continuación expresamos un proceso de conversación alineado con el el Modelo MƐT®. Recuerde que siempre es importante respetar el órden de cada una de las instancias. Demás está decir que puede ser que algunos pasos ya hayan sido transitados por el equipo, especialmente en grupos que llevan cierto tiempo o experiencia de trabajo en equipo.

0 – Expresar o articular los puntos de vista propios, las interpretaciones o juicios desde los cuales estamos mirando la situación o actuando en el mundo.

1 – Diferenciar los hechos de las interpretaciones y identificar los hechos o fenómenos que fundan los juicios o interpretaciones e ambas partes.

2 – Distinguir las interpretaciones y juicios sobre los que desacuerdos o puntos de vista divergentes. Distinguir que las acciones que se realicen sobre esta base de desacuerdos no será coordinada. en esta instancia buscamos armonía más allá de las diferencias.

3 – Escuchar y comprender las interpretaciones y juicios de otras personas, de la misma situación, la manera como están mirando o interpretando la misma situación. eso produce un mayor involucramiento de todos los integrantes.

4 – Tomar la decisión de que hacer en relación con los aspectos “irreconciliables”. Esta es la etapa de poder concebir aprendizaje en todo lo que encaramos.

5 – Distinguir las interpretaciones y juicios sobre los que hay acuerdos o puntos e vistas comunes, sobre las que podrían realizarse acciones coordinadas. Ver que competencias entran en juego y promover el desarrollo.

6 – Ampliar la base de acuerdos y enfocar potenciando apreciativamente los desacuerdos. esta es la etapa de aprender a relacionarnos para promover la sustentabilidad.

7 – Encontrar y Concretar el legado trascendente detrás del conflicto.

Conductas Observables

A continuación expresamos un proceso con conductas manifiestas ordenadas acorde a un gradiente de conciencia.

⃞ “Tenemos una diferencia, vamos a conversarla”: Esta es la conducta de quién muestra competencias para abordar conversaciones potencialmente difíciles. Lo contrario a esta conducta es el clásico “hacerse el loco”. La actitud de quién tácita o expresamente dice: “no te preocupes, aquí no está pasando nada”.

⃞ Buscar el contexto y el momento oportuno: Una conversación difícil, requiere de la búsqueda de un momento y de un contexto que permita abordarla sin producir mayores problemas, diferencias o desconfianzas. Lo contrario a esta conducta es hacer comentarios o abordar el tema, sin cuidado, en los peores momentos, y delante de las personas menos indicadas.

⃞ Se muestra dispuesto a escuchar como válidas opiniones diferentes e incluso diametralmente opuestas a las propias. Escuchar con centro y con atención, incluso aquello que no se desea escuchar.

⃞ Se muestra dispuesto a revisar sus propias opiniones y juicios, y no únicamente a defenderlas. Mantiene en mente la pregunta de ¿No habrá una mejor y más poderosa manera de ver esta situación?

⃞ Hace preguntas que le permiten entender más profundamente el punto de vista del otro.

⃞ Hace preguntas que le permiten ver con más claridad los fundamentos de los juicios e interpretaciones que hace el otro: los hechos o fenómenos en los que se basa.

⃞ No juzga a la persona, sino a la interpretación o juicio que hace de la situación. La persona nunca está en discusión o en evaluación.

⃞ Busca los fundamentos de sus propios juicios e interpretaciones (fenómenos y hechos) y los expone con claridad.

⃞ Si decides que en algún aspecto de la conversación hay punto “irreconciliables” toma una decisión en torno a la relación y asume la responsabilidad de las consecuencias de dicha decisión.

Habilidades básicas para el diálogo creativo

Una de las alternativas es abordar desde el «Modelo Harvard de Negociación», que integra técnicas para la resolución de conflictos.

Del video se desprenden una serie de habilidades básicas para el despliegue de esta competencia:

Actitudes Humanas Requeridas

Una compilación del Dr Fabián Sorrentino. Fuente principal: WikiCoaching