La teoría de las IM tiene amplias implicaciones para la educación y la orientación psicopedagógica ya que sus presupuestos han sido aplicados en áreas o campos que van desde la estimulación temprana, la educación especial, la educación de adultos, el tratamiento de alumnos en situación de riesgo social, la orientación vocacional y el estudio de la creatividad o el talento, entre otros.

Su aplicación ha sido ampliamente difundida en los Estados Unidos, el proyecto SUMIT impulsado por la investigadora Mindy Kornhaber y sus colaboradores del proyecto Zero de la Universidad de Harvard, y apoyado por las fundaciones Geraldine R. Dodge y Schwab for Learning es un claro ejemplo de la extensión de la teoría de las IM.

SUMIT es un proyecto de investigación de tres años que comenzó en 1997 en los Estados Unidos con 41 escuelas que usaban la teoría de las IM. Los resultados de esta investigación señalan que un 78% de estos centros muestran unos buenos resultados en las pruebas estandarizadas y, de éstos, el 63% atribuye este hecho a las prácticas basadas en la teoría. Igualmente, el 78% destaca mejoras en el rendimiento de sus alumnos con dificultades de aprendizaje, mejoras en la disciplina en un 81% de los casos, y un 80% indica mayor participación de los padres en la escuela (Gardner, 2001).

Esta investigación pretende: por una lado, identificar, documentar y promover puestas en práctica eficaces de la teoría y conformar una red de escuelas para el intercambio de información sobre los distintos usos y aplicaciones de la misma en el aula y, por otro, la difusión de recursos y actividades para que los docentes apliquen la misma de manera eficaz.

En nuestro país algunos autores, como Serrano (2005), están trabajando en el campo de la detección y evaluación de las inteligencias desde edades tempranas para poder elaborar programas que estimulen su desarrollo. Aunque no existen investigaciones científicas que avalen la fiabilidad y validez de dichos programas, podemos considerarlos un intento de aplicación de la filosofía de las IM en el campo del desarrollo temprano y una línea de investigación para el futuro.

Por su parte, dentro de la educación especial, la teoría ha tenido una notable trascendencia ya que al enfocarse en un espectro de habilidades o inteligencias muy amplio, considera las “dificultades”, “deficiencias” o “potencialidades” dentro de un contexto más amplio no centrándose en el paradigma del déficit sino en el paradigma del crecimiento.

Por tanto, desde la teoría el trabajo con alumnos con dificultades no se centra en lo que no pueden hacer sino en conocer cuáles son sus puntos fuertes y, a partir de ellos, establecer puentes cognitivos hacia las áreas que menos dominan. Reconoce las dificultades o las incapacidades pero lo hace considerando a los alumnos con dificultades como personas sanas (Prieto, Ferrándiz y Martínez, 2002). Por ejemplo, se considera que las “dificultades de aprendizaje” se pueden dar en cualquiera de las inteligencias pero los déficits que se manifiestan pueden funcionar de manera autónoma en medio de otras dimensiones del perfil de aprendizaje del alumno. Ello explicaría el caso de los autistas que manifiestan un alto nivel musical o matemático. Desde esta perspectiva también se explicarían los casos de individuos exitosos que presentaron dificultades de aprendizaje como es el caso de Albert Einstein que mostraba dificultades en el aprendizaje escolar y destacaba por su inteligencia lógico-matemática.

Dentro de este campo la teoría ha sido aplicada para la identificación del perfil de alumnos que muestran habilidades extraordinarias en áreas concretas como el arte, la música, la lengua, etc., (Prieto, Ferrándiz y Ballester 2002; Prieto, Ferrándiz y Martínez, 2002) y al estudio y la intervención con superdotados (Gardner, Feldman, Krechevsky, 2000a).

Las aplicaciones para el tratamiento de alumnos en situación de riesgo social son numerosas como es el caso de la implementación del proyecto Spectrum en la Eliot Pearson Children´s y en La Briarcliff Road Elementary School (Gardner, Feldman, Krechevsky, 2000a).

Otro campo de aplicación reciente es el de la educación de adultos. Dentro de éste hay que destacar el proyecto AMI20 (Adult Multiple Intelligences) iniciado en 1996 dentro del proyecto Zero de Harvard en colaboración con el centro de recursos de educación de Nueva Inglaterra (NELRC21) con el objetivo de estudiar la aplicación de la teoría en la educación de personas adultas e investigar su uso en distintos contextos como la educación básica de adultos, la educación secundaria o la enseñanza de idiomas. En dicho proyecto se está trabajando en la elaboración de materiales, el diseño de directrices para aplicar la teoría en adultos y el aporte de experiencias. En la actualidad han elaborado el Sourcebook que recoge todas estas propuestas.

En el campo de la orientación profesional su aplicación se ha centrado en la evaluación y desarrollo de las inteligencias en base a unos Estados finales considerados como roles adultos reconocidos socialmente. De este modo, algunas investigaciones centran su estudio en la relación entre el perfil de inteligencia del individuo y sus elecciones y preferencias profesionales (Sanz de Acedo, Igal, Iriarte y Cardelle, 1997)

Los datos procedentes del desarrollo de estos programas y experiencias aportan conclusiones que avalan su uso y destacan sus beneficios dentro de los campos en los que se ha aplicado dado que, es una teoría que respeta y tiene en cuenta la diversidad, desarrolla el currículo de manera individualizada adaptándose a las características, intereses y necesidades del alumno y favorece el diseño de intervenciones específicas y contextualizadas.

Nuestro Cerebro y las IM

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Inteligencias múltiples dentro de la organización

Si se implementa una gestión del conocimiento e inteligencia del talento humano en una empresa, con el propósito de potencializar sus capacidades individuales, la eficiencia aumentará considerablemente no sólo de manera individual, también colectivamente, lo que se traduce en un mejor rendimiento y obtención de resultados favorables, que pueden ir más allá de los objetivos establecidos.

Posiblemente no todas las inteligencias sean significativas para el desarrollo de una organización, pero en su mayoría (como son la lingüística, interpersonal, intrapersonal, lógico-matemática y espacial), son un punto clave de partida en el camino hacia el éxito.

Además, el fomentar sistemas de gestión de la inteligencia, es un proceso estratégico para el desarrollo del liderazgo. Si se encuentra al personal adecuado con habilidades de sociales, internas y  con facilidad de comunicación (interpersonal, intrapersonal y lingüística), al potenciar su liderazgo pueden ser partícipes de los procesos de gestión de talento humano.

Asimismo, nos encontramos inmersos en una época donde desenvolver estas habilidades está al alcance de todos. Las plataformas e-learning han permitido que el sistema de gestión de aprendizaje vaya más allá de lo tradicional, reinventando la forma de enseñanza y aprendizaje que con la finalidad de favorecer las capacidades del personal.

Los ambientes virtuales de aprendizaje ofrecen la oportunidad de trabajar en el área que sea necesaria, brindando capacitaciones enfocadas y estructuras en los puntos requeridos de cada miembro.

Las personas están enriquecidas con un montón de habilidades intelectuales, por lo que son un recurso valioso para cualquier organización. Si se les cultiva de manera correcta, con las con apoyo de las herramientas correctas, se puede maximizar el talento humano en cualquier área, desarrollar líderes más cualificados en todos los niveles y superar las expectativas de los objetivos que se hayan establecido.

Fuentes: Este artículo es parte de la tesis Doctoral de Nieves Gomis Selva. Universidad de Alicante. Republicada a efectos puramente académicos. Psicoactiva.