Los trastornos de la personalidad son un grupo de afecciones mentales en las cuales una persona tiene un patrón prolongado de comportamientos, emociones y pensamientos que es muy diferente a las expectativas de su cultura. Estos comportamientos interfieren con la capacidad de la persona para desempeñarse en las relaciones interpersonales, el trabajo y otros contextos.

Un trastorno conductual se caracteriza por provocar considerables problemas para la adaptación social. La persona que padece este trastorno no siempre ni forzosamente se siente perturbada, pero en cambio los demás a menudo la consideran perturbadora o molesta.

Lo que ocurre en lo más profundo de tu ser merece todo tu amor; sea como sea, debes encontrar la manera de ocuparte de ello. Rainer Maria Rilke (poeta alemán de origen checo del siglo XX)

Causas

Las causas de los trastornos de personalidad se desconocen. Se cree que factores genéticos y ambientales están relacionados con su desarrollo. Los profesionales en salud mental clasifican estos trastornos en los siguientes tipos:

Trastorno de la personalidad antisocial
Trastorno de la personalidad por evitación
Trastorno límite de la personalidad
Trastorno de la personalidad dependiente
Trastorno histriónico de la personalidad
Trastorno narcisista de la personalidad
Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva
Trastorno de la personalidad paranoica
Trastorno esquizoide de la personalidad
Trastorno de la personalidad esquizotípica

Aquí van algunos de ellos

Trastorno Límite: Se caracteriza por una pauta de inestabilidad en las conductas e identidad del paciente. La falta de control puede verificarse en el plano sexual, alimentario o en la relación con el abuso de sustancias. En este caso contamos con los protocolos de tratamientos más actualizados que permiten mejorar la conciencia de los propios sentimientos y el autocontrol en el plano cognitivo, afectivo y de la acción. Los y las pacientes límites tienen severas dificultades para tolerar los tratamientos clásicos de Comunidad Terapéuticos, que aumentan su inestabilidad emocional. Nuestro tratamiento, asimismo, configura una alternativa a la internación psiquiátrica o al alta sin contención de un paciente compensado luego de una crisis.

Trastorno Obsesivo – Compulsivo: Se caracteriza por una dificultad para conectarse con los sentimientos, son perfeccionistas, inflexibles, a veces indecisos, a veces coleccionan objetos inútiles.

Trastorno Histriónico: Una pauta de comportamiento excesiva aunque superficialmente emocional, búsqueda de atención, elogios, inapropiada seducción sexual, baja tolerancia a la frustración.

Trastorno Narcisista: Grandiosidad en la fantasía o en la conducta, falta de empatía, hipersensibilidad a la crítica, egocentrismo, sentimientos constantes de envidia, competitividad. Cada trastorno cuenta con una estructura diferenciada de creencias distorsionadas que sustentan una forma de actuar en la vida que genera en la persona una gran dificultad para conectarse con el medio social. Contamos con herramientas para el trabajo con estas problemáticas, elaborando las pautas distorsivas inconcientes, así como con pacientes con trastorno disocial, paranoide, evitativo, esquizoide, dependiente, etc.

Trastornos sexuales

Anorgasmia: Dificultad para llegar al placer sexual en la mujer.

Impotencia psicógena: Imposibilidad para alcanzar una erección plena en situación sexual.

Eyaculación Precoz: Dificultad para controlar el reflejo eyaculatorio en el acto sexual.

Dispareunia: Dolor en la zona genital antes o después de la relación sexual, de origen psicológico. Estas problemáticas así como otras merecen un adecuado tratamiento. Existen técnicas específicas para cada una de estas angustiantes manifestaciones de la disfunción sexual y son explicadas durante el tratamiento.

Síntomas

Los síntomas varían ampliamente dependiendo del tipo de trastorno de la personalidad.

En general, los trastornos de la personalidad involucran sentimientos, pensamientos y comportamientos que no se adaptan a un amplio rango de escenarios.

Estos patrones generalmente comienzan en la adolescencia y pueden llevar a problemas en situaciones laborales y sociales. Estas afecciones varían de leves a graves.

Pruebas y exámenes

Los trastornos de personalidad se diagnostican sobre la base de una evaluación psicológica. El proveedor de atención médica valorará los antecedentes y la gravedad de los síntomas de la persona.

Tratamientos

Al principio, las personas con estos trastornos usualmente no buscan tratamiento por su cuenta. Tienden a buscar ayuda una vez que su comportamiento ha causado problemas graves en sus relaciones personales o en sus trabajos. También pueden buscar ayuda cuando están luchando con otro problema psiquiátrico, como un trastorno del estado anímico o drogadicción.

Aunque lleva tiempo tratar los trastornos de personalidad, ciertas formas de psicoterapia pueden servir. En algunos casos, los medicamentos son un complemento útil.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico varía. Algunos trastornos de la personalidad mejoran enormemente durante la madurez sin ningún tratamiento, mientras que otros sólo mejoran lentamente incluso con tratamiento.

Posibles complicaciones

Las complicaciones pueden incluir:

Problemas con las relaciones interpersonales
Problemas en el trabajo o la escuela
Otros trastornos de salud mental
Cuándo contactar a un profesional médico
Acuda a su proveedor de atención médica o profesional en salud mental si usted o alguien que conoce tiene síntomas de un trastorno de la personalidad.

Referencias

American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders. 5th ed. Arlington, VA: American Psychiatric Publishing. 2013.

Blais MA, Smallwood P, Groves JE, Rivas-Vazquez RA. Personality and personality disorders. In: Stern TA, Rosenbaum JF, Biederman J, Rauch SL, eds. Massachusetts general Hospital Comprehensive Clinical Psychiatry. 1st ed. Philadelphia, PA: Elsevier Mosby; 2008:chap 39.