Observamos como tema vigente la búsqueda de la equidad de género en todos los aspectos, entre ellos la brecha salarial. Si bien en Argentina no se evidencia una importante brecha salarial, medida por hora trabajada para un mismo puesto en un mismo sector, si, hay una brecha de ingresos que se sitúa entre el 22% y el ·35%.

Mujer, negocios y equidad de género

Esta cifra es el síntoma de muchas otras cuestiones: las mujeres trabajan menos horas, en sectores peor remunerados, tienen mayores tasas de empleo no registrado, trayectorias laborales interrumpidas y son minoría en puestos de liderazgo, entre otros. (Ámbito Financiero 30 de noviembre de 2019).

Una investigación del CIPPEC sostiene que en Argentina, antes del shock del Coronavirus, “Las mujeres enfrentaban mayores obstáculos para insertarse en el mercado, de acceder a empleos de calidad, sostener sus trayectorias laborales y ocupar puestos de decisión”.

El mismo informe nos expresa que el 62% de las mujeres entre 16 y 59 años participaban del mercado laboral, lo que representaba una brecha de 19 puntos porcentuales con respecto a la participación laboral de los varones (81%).

¿Hubo avances para reducir la Brecha?

Todavía no contamos con cifras que permitan un análisis en este contexto tan diferente, sin embargo consideramos que hay aún mucho camino por recorrer para asegurar la equidad. Por ello elegimos uno de los aspectos, las mujeres en el mundo de los negocios, su capacidad empresarial y las herramientas que contribuyen a su crecimiento. Entre ellas consideramos que la mentoría puede marcar la diferencia.

Una encuesta reciente de Linkedin muestra que solo una de cada cinco mujeres tiene un Mentor o Mentora.Es decir que la mayoría no cuenta con una persona con mayor habilidad, experiencia y conocimientos que la acompañe y la guíe en su desarrollo profesional y personal.

Al reflexionar sobre los avances para promover la equidad de género, observamos mas de cerca la capacidad de las mujeres y sus reducidas posibilidades de contar con una mentoría adecuada principalmente por su escasez.

El impacto de las mujeres mentoras

Del Crecimiento empresarial a la creación de capital social

En Argentina y fuera del ámbito académico, hablar de mentoreo sigue sonando raro, especialmente cuando el Mentoring es una de las profesiones que guarda registros históricos desde cinco siglos antes de Cristo.

Otra de las particularidades de esta profesión (especialmente en su formato de género femenino) es que todas los antecedentes formales nos remiten a Inglaterra y los Estados Unidos. Entonces fue allí cuando nos dijimos: “que gran oportunidad será entonces crear una escuela que represente la visión, la cultura y la identidad latinoamericana”.

El proyecto que estamos encarando está comprometido con las problemáticas de nuestra sociedad y enfocado estrictamente en la creación de capital social, en lugar de ser un nexo de oportunidades comerciales con el exterior, como es el caso de Voces Vitales, una organización sin fines de lucro, creada por Hillary Clinton con representación en Argentina.

Por lo tanto, aunque en este artículo incluye múltiples menciones y testimonios extranjeros, les pedimos paciencia. Nuestro norte es claro y hoy estas experiencias en otros territorios nos sirven para comprender y aprender cómo han abordado el tema.

Algunos Programas para la formación de Mentoras, más allá de nuestras fronteras

El Portal Her Business de Australia declara: “si hubiera más mujeres Mentoras, los nuevos negocios propiedad de mujeres prosperarían. Las propietarias de negocios que utilizan Mentores tienen más probabilidades de crecimiento en sus empresas que aquellas que no lo utilizan y el 70% de las propietarias de negocios que utilizan Mentores (las empresas) sobreviven el doble de aquellas que no lo hacen”.

Otro caso es el de Janice Omadeke, un empresaria que hoy asesora a mujeres jóvenes en Washingtón, D.C., cuando quiso que una mentora la ayudara con su negocio, descubrió que muchas mujeres estaban dispuestas a “asesorarla” en lugar de ser su mentora. Así fue como buscó en varios sitios web donde “había páginas y páginas de hombres de 50 a 60 años o más”, dijo Omadeke. “Las mujeres que realizaban sus propios sitios eran en realidad entrenadoras de vida que querían que compraran sus libros, asistieran a sus eventos y que luego solicitaran una consulta con ellas”.

Como podemos ver, esto de que el mentoring sea una disciplina incipiente no es algo argentino. Personalmente creemos que es loable pretender ganar dinero como entrenadora, pero demasiadas entrenadores empiezan su negocio sin haber sido mentoras de nadie y en muchos casos sin una trayectoria exitosa y esto es algo delicado.

Son necesarias más empresas propiedad de mujeres por su influencia en las políticas salariales. Incluso para reducir la pobreza. “Cuando se capacita a las mujeres para crear ingresos entonces la pobreza comienza a desaparecer”. dijo Wendy Diamond empresaria y fundadora del Día de la Mujer Emprendedora en las Naciones Unidas.

Existe una fuerte correlación entre la igualdad de género y la competitividad  nacional. Según un artículo del Harvard Business Review “Incluso en las economías más desarrolladas, el producto interno bruto podría aumentar hasta un 16% si se cerrara la brecha de género”

El impacto de las mujeres en el escenario social y empresarial está marcando hitos que nos muestran que es hora de prestar una mayor atención a su entrenamiento como Mentoras, este es el caso de Mayra Arena.

.¿Por cuál razón creemos que las mentoras escasean?

Por varias razones entre ellas el manejo del tiempo ya que resulta un factor clave para la mayoría de las mujeres.

Inés Gregorio de 74 años con dos hijos y una hija, más cuatro nietos y una nieta, empresaria retirada de la industria metalúrgica y presidenta de la ONG “Fuerza Empresaria” por doce años nos expresa: “somos abuelas, madres, esposas, hermanas, hijas y luego mujeres de negocios, la familia es lo primero”… “Se hace particularmente difícil para las mujeres profesionales y trabajadoras encontrar el tiempo para ofrecer y recibir consejos, aunque muchas tengan ganas de hacerlo, las reuniones después del trabajo se solapan con nuestros compromisos de crianza y de cuidado”.

Otra razón es que la mayoría de las mujeres esperan a que se les pregunte, en lugar de asumir una actitud proactiva. Según la encuesta de Linkedin de 2011 en los EE.UU el 67% de las mujeres dijeron que nunca se les ocurrió ser Mentoras de otra mujer porque “nunca nadie se los solicitó”. En reporte completo declara que lo impiden algunos prejuicios relacionados con la propia estima y la capacidad para ofrecerse.

No esperes a que te pregunten. Puedes ser tú la que preguntes a la gente que conoces “¿Conoces a alguien que pueda necesitar a una mentora?” esa es una oportunidad para ti. Toma un entrenamiento y da un paso más allá, luego publica tu oferta en los redes sociales y comienza a organizar tus propios eventos de difusión, en el entrenamiento de SONRIA, te mostraremos como hacerlo.

¿Qué podemos hacer para multiplicar las mujeres mentoras?

Completar nuestras herramientas, si es necesario, y darnos la posibilidad de volcar lo adquirido para beneficiar a otras mujeres que lo necesitan tanto en el área de los negocios como para entrenar a gestoras y gestores de organizaciones sin fines lucrativos.

Comenzar una prueba piloto de este Programa de Mujeres Mentoras en el mes de Octubre, con el fin de ir corrigiendo el rumbo para presentarlo luego en otra escala en todo latinoamérica.

Saliendo de nuestras fronteras, conectar a nuestras potenciales asistentes con acciones de otras mujeres a nivel internacional como: Sara Blakely, fundadora de Spanx, la nueva Tory Burch, una diseñadora de moda que ahora asiste a otras mujeres a través de su organización sin fines de lucro, la Fundación Tory Burch. O Janice Celeste fundadora del Encore Entrepreneur Institute, una organización de apoyo para empresarias mayores de 50 años. Puedes seguirla en Twitter y en su programa en vivo de Blab.im, ENCORE @EncoreInstitute. También puedes buscar el Encore Entrepreneur Initiative que es una propuesta paralela para el mismo público.

¿Quienes pueden convertirse en Mentoras?

Cualquier persona, la edad no es relevante, que tenga experiencia en el área social o en los negocios, contribuyendo al crecimiento y a la permanencia.

Si percibes que te faltan herramientas para hacerlo más segura, toma la iniciativa y únete a nuestra propuesta, con una metodología que te acompañará a lo largo del proceso.

¿Lista para inscribirte en el Programa de Formación de Mentoras? a fin de capitalizar eso en que ya eres experta, para bien propio y de la Comunidad.

Inés Gregorio: Programa de Mujeres Mentoras

Conclusión de Fabián Sorrentino

Conclusión y Objetivos Beth Ludojoski

Algunas Fuentes consultadas para la confección de este artículo:

– En Inglés de Janice Celeste: ¿Por qué las mujeres propietarias de StartUps están desesperadas por mujeres mentoras?
– Recursos del Center for Creative Leadership, en Inglés.
– La situación social en la Argentina: sostener y profundizar la reconstrucción de la igualdad y reducción de la pobreza
Cippec.org Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento.