En SONRIA, somos conscientes de que necesitamos crear un indicador de salud. Acorde a un concepto de salud como el avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1947 (1), que afirma que la salud es “un estado de completo bienestar físico, mental, social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Un indicador que vaya más allá de la salud considerada como concepto individual, considerando todos los datos y elementos numéricos que contribuyan a una mirada global. Para eso debemos definir atributos que refieran a las características o cualidades de la salud; y sus dimensiones comprendiendo no solo el bienestar físico, sino el emocional, espiritual, ambiental, mental y social…. abajo expuestos.

Un indicador MƐT® capaz de abordar “la salud de una población determinada”, integrando la información de los grupos con los datos geográficos (como lo hacen los GPS de avanzada). Por medio de mediciones consolidadas y a través de percentiles estadísticamente válidos.

Esta tarea implicará definir eventos de interés, poblaciones de referencia, criterios de inclusión y exclusión. Considerando los datos tanto positivos (a multiplicar) como los negativos (muchas veces producto de nuestras conductas disfuncionales). Veámoslo en un ejemplo: los positivos mantienen una relación de asociación o correlación directa con el estado de salud. A mayor magnitud, mejor será el estado de salud de los sujetos de esa población. Y con negativos a los que mantienen una relación, asociación o correlación inversa con el estado de salud. Cuanto mayor sea su magnitud, peor será el estado de salud de los sujetos de esa población.

Dado que los nuestra conducta es un producto dinámico de como respondemos a determinadas circunstancias, será importante estar conscientes de en que dinámica estamos midiendo, para que objetivo, y en que contextos temporales y culturales lo estamos haciendo. Por ejemplo, en la actualidad se vive un proceso acelerado de envejecimiento de la población en muchos de los países de las Américas y con el confinamiento los hábitos de sedentarismo se han multiplicado. esto traerá aparejado un incremento de las enfermedades no transmisibles (ENT) crónicas. Por ello, muchos países aún realizan grandes esfuerzos para recopilar datos pertinentes sobre indicadores clave para gestionar de manera eficaz las ENT.

Un atributo que la mayor parte de los indicadores tienen es la factibilidad de medirlos en diferentes niveles geográficos (regional, nacional, local) y subgrupos poblacionales (edad, sexo, grupo socioeconómico, origen étnico, etc.). Otro atributo necesario es su sensibilidad a los cambios a lo largo del tiempo en función de otros ámbitos de la sociedad (socioeconómico, ambiental o de políticas públicas).

La Salud en los Diversos Niveles

         

       

Un Desarrollo del Dr Fabián Sorrentino  creador del Modelo MƐT® Este artículo es parte de la currícula de las Carreras de Coaching & Mentoring y una extensión bibliográfica del Manual del Mentor.