Para realizar este trabajo elegimos la comunidad educativa: SONRIA.COM, de la que los tres integrantes del equipo somos miembros activos.

Esta comunidad de aprendizaje comprometida con el desarrollo del potencial humano, opera en el marco de latinoamérica y desde 1995 asiste a personas y especialmente a otras organizaciones a abordar la complejidad, reflexionar y construir juntos el futuro. Detectando y desarrollando habilidades y coperencias que nos convierten en los seres únicos e irrepetibles que somos.

¿Cómo lo Hacemos?

Integrando nuestros 4 compromisos fundantes con los principios de la economía social y solidaria que aprendimos de la Red Reas de España.

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Nuestra tarea se plasma tanto en el desarrollo de entrenamientos presenciales y virtuales, como en la generación de contenidos y asociaciones entre distintos actores  educativos de Latinoamérica que forman parte de la Asociación Latinoamericana (ALC) y la Confederación Mundial de Coaches (CMC). Para las cuales venimos Investigando, seleccionando, compartiendo, integrando y difundiendo con éxito, revelaciones de alto contenido artístico sobre: liderazgo, ciencia & tecnología, salud, educación y comunicación, conectadas directamente con el propósito de las personas y organizaciones que asisten a nuestros entrenamientos.

“Cada persona es única y tiene un potencial ilimitado, que solo hay que activar para que se desarrolle”.

Preguntándonos: ¿Cuál es el aporte que podíamos hacer en la construcción simbólica de la Economía Social y Solidaria y cómo colaborar en la construcción de sentidos en una sociedad que constantemente está en disputa de poder y donde lo cultural es una pieza clave? Es como estamos construyendo nuestro perfil socio-educativo como operadores en proceso de la Economía Social y Solidaria (ESS).

Un proceso que hoy se concreta en este trabajo que declara un conjunto de promesas en cada una de las tres dimensiones de la ESS, pero en la medida que nos acompañemos irán descubriendo como van siendo cumplidas.

El objetivo de este trabajo es abordar nuestra comprensión de la asignatura desde un compromiso eminentemente práctico. Prestando más atención a la presentación de un programa de acción que desarrollando el background de la comunidad misma desde la cual se constituye nuestra propuesta.

Una vez plasmados nuestros compromisos en el gráfico, revisamos y transformamos algunos aspectos de la Misión de SONRIA, para que la misma sea inclusiva de las nuevas propuestas que estamos encarando:

Acerca de nuestra Misión

█ Difundir propuestas de arte, comunicación y educación; como contrapartida a aquellos medios que alimentan el miedo, la agresión, el odio y la angustia.

Integrar, compartir y difundir la alegría a través de latinoamérica, promoviendo mejores relaciones humanas con cada persona que entramos en contacto.

Inspirar a otras organizaciones a participar en un diálogo abierto sobre las personas, la acción social y el futuro comunitario.

Clarificar la visión de nuestros clientes, comunicándola a sus equipos, desarrollando ideas y conceptos de carácter social que mejoren la gestión actual.

Construir conocimiento a partir de una diversidad de interpretaciones, compartirlo para encontrarnos con nuevas significaciones y aprender a evaluarlo para transparentar la efectividad de los procesos sociales.

Gestionar espacios artísticos, comunicativos, de esparcimiento didáctico y lúdico, que promuevan una lealtad natural de los integrantes para con las organizaciones a las que pertenecen.

Ser embajadores de una cultura de conciencia, que promueva el desarrollo del potencial humano, como medio de transformación de la calidad de vida.

Nos basamos en la idea de transformar este mundo revelando principios y valores espirituales. Dando la bienvenida a otras personas para que puedan integrarse y aportar su ser en la comunidad.

Dado el compromiso de la comunidad Sonría con “ser fuente de reflexión e inspiración para desafiar y acompañar en el encuentro de caminos válidos y superadores”. Proponemos desde este equipo un Programa para la formación de Mujeres Mentoras que provoque el reencuentro con el potencial femenino y a la vez que asista a disminuir la brecha laboral entre géneros, promoviendo la equidad de oportunidades en función del liderazgo.

Algunos fundamentos de porqué elegimos llevar a cabo un programa de género los plasmamos en el mismo artículo que funciona a la vez como lanzamiento del programa.

A continuación veamos unas breves reflexiones personales y de otros autores en función del proyecto que no solo será generador de contenidos para formar mujeres mentoras, sino que sean un aporte significativo en pro de evaluar las políticas públicas que actualmente se están instrumentando como señala este video:

En el decir de Rosa María Torres, una Comunidad de Aprendizaje es una comunidad humana organizada que construye y se involucra en un proyecto educativo y cultural propio, para educarse a sí misma, a sus niños, jóvenes y adultos, en el marco de un esfuerzo endógeno, cooperativo y solidario, basado en un diagnóstico no sólo de sus carencias sino, sobre todo, de sus fortalezas para superar tales debilidades.

Basándonos en las enseñanzas de Sena y Marciano (2011), reconocemos que todos somos protagonistas en la construcción de las comunidades de aprendizaje que transitamos. Y no solo desde nuestros conocimientos previos, sino desde las experiencias de vida apalancadas en la apertura hacia nuevos puntos de vista, conformando así comunidades que integran personas, organizaciones y vínculos.

Desde la dimensión conceptual que denota un enfoque alternativo a la “economía de los economistas” convencionales; consideramos que la mejor forma de abordar nuestro compromiso es recreando contenidos y desarrollando nuevos enfoques a partir de nuestras experiencias que enriquezcan a otras prácticas sociales y comunitarias. Profundizando en esta dimensión simbólica o conceptual nuestra premisa es convertirnos en facilitadores del desarrollo de acciones educativas que coadyuven a multiplicar capacidades y dar mayor visibilidad a la Economía Social y Solidaria en el territorio de Latinomérica, que es dónde tenemos mayor incidencia.

La economía social y solidaria propone desde su dimensión conceptual un nuevo paradigma en educación que no espera que paguemos un precio por sumarnos, sino que cobremos valor a través de nuestro involucramiento, accionando de forma responsable y solidaria. co-construyéndolo hasta que cada participante pueda vivirlo como propio.

Este programa ha sido diseñado para ir dejando sus huellas a cada paso, a medida que sus prácticas van siendo internalizadas por el equipo y son devueltas a la sociedad en contribuciones permanentes. Todo esto compone un proceso, donde no solo necesitamos comprometernos en una misma dirección, sino conocernos, reconocernos y validarnos a medida que vamos sellando nuevos acuerdos. Acuerdos que van de adentro hacia afuera, hasta convertirse en valores colectivos.

El Programa de Mujeres Mentoras es un espacio de construcción, de compromisos y apoyos en busca de una coherencia superadora. Donde todos y cada uno de los integrantes seamos responsables de la puesta en acción y creadores de aprendizaje. Un proyecto de transformación que opera simultáneamente en las tres dimensiones: la cultural, la social y la educativa. Beth Ludojoski
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Está destinado a apoyar a aquellas mujeres que en algún momento de la vida, y la edad no es un dato relevante, puedan tomar conciencia de su expertise. Capitalizar lo adquirido a través de los conocimientos, de las experiencias transitadas y de los vínculos construidos en el devenir de sus actividades. Prepararse y comenzar a volcarlo dejando su huella en las que vienen detrás por el mismo camino. Transformarlo en una profesión solidaria y también rentable. Inés Gregorio

Un breve fragmento de la historia de Sonría

Hace diez años los mismos integrantes de este equipo nos encontramos formando parte del proyecto: MUNITARIO.COM, una comunidad para el intercambio de bienes y servicios sin utilizar dinero. La idea nació de un planteamiento de quién en ese momento tenía mayor conciencia comunitaria: Gabriel Picardi, un integrante activo de la Comunidad Gaia, en Navarro, él nos hizo tomar consciencia de como el sistema neoliberal estaba limitando el potencial de expansión de muchos de los integrantes de SONRIA y así fue como comenzamos un diálogo para crear un abordaje superador.

Quiero aclarar que este desarrollo sucedió en el mismo seno de la comunidad sonría, donde con un equipo de más de 20 personas creamos la primer experiencia piloto.

Beatriz realizó los aportes de diseño para crear un contexto bello dónde las personas quisieran formar parte. Fabián se encargó de crear la visión global del negocio, la marca y la comunicación audiovisual, mientras Inés, paralelamente creó una alternativa de servicio para adultos mayores de 60 años titulada: Tiempo de Propósito.

Ambas propuestas requirieron de reuniones, involucramiento, diseño de procesos, liderazgo de equipos, planificación pedagógica, liderazgo en servicio y presentaciones… todo esto fue dejando huellas que nos permitieron aprender e inspirar para que otros integrantes lleven adelante sus propias organizaciones. Sonría es y fue claramente una comunidad inspiradora que sirvió de incubadora a muchas organizaciones que aún permanecen vigentes. Fabián Sorrentino

Tal como dice Rosa María Torres, una comunidad educativa “Adopta una visión amplia de lo educativo, abarcando diversos ámbitos de aprendizaje: la familia, el sistema escolar, la comunidad, la naturaleza, la calle, los medios de comunicación, la iglesia, el lugar de trabajo, el club, la biblioteca, la casa comunal, la cancha deportiva, el huerto, el patio escolar, el cine, el teatro, el museo, la granja, el zoológico, el circo, etc. De este modo, articula educación escolar y educación extra-escolar, educación formal, no-formal e informal, permitiendo superar estas distinciones que, de hecho, han rigidizado conceptos y han delimitado artificialmente ámbitos, impidiendo una visión más holística y sistémica de lo educativo, y más atenta al aprendizaje.”

Algunas cualidades de nuestra Comunidad de Aprendizaje

Dado que SONRIA surgió en un mundo líquido, en los términos de Sigmun Bauman, hemos detectado que nos alineamos con las siguientes cualidades:

–  Ideal, efímera y dinámica, movilizando y produciendo la movilización en cada uno de sus miembros, para que sean quienes fueron llamados a ser.

–  Promotora de la equidad a través de la participación grupal, creando lazos sociales no solo a través de los saberes sino en los compromisos conjuntos que alcancemos a tejer.

–  Apta y responsable para abordar las complejidades territoriales a través de la creación de relaciones basadas en la confianza.

– Promotora de una ecología de saberes en la cual el conocimiento es inter-conocimiento desde la diversidad epistemológica del mundo (De Souza Santos, 2010).

– Integra personas y equipos desde la dinámica virtual, más allá de compartir un mismo espacio físico de aprendizaje cooperativo. Es así como una comunidad puede ser internacional. (Fabián Sorrentino)

– Crea Inteligencia cultural a partir de la cual nutre a personas y organizaciones dotándolos de una dimensión instrumental, en favor de la sociedad que elegimos crear.

– Una “comunidad educativa responsable” es una semilla que multiplica sus flores y sus frutos, superando las adversidades del clima y de la tierra, transformando a quiénes se involucran. (Inés Gregorio)

¿Quiénes conforman esta comunidad?

No solo las tres personas que conformamos este equipo, sino el grupo soporte, que es quién multiplica nuestras capacidades y recursos. En el decir de Humberto Macías “Cuando hay interdependencia, los frutos y los fracasos son de todos”.

Del lado de los clientes nos encontramos con estudiantes adultos, trabajadores, integrantes de otras organizaciones y movimientos sociales, agentes del sector público y privado con experiencias en cooperativas, mutuales, asociaciones y fundaciones unas 2000 personas por día que abrevan nuestros contenidos y más de 6000 en Latinoamérica que son parte de nuestras capacitaciones.

Sin embargo cuando elegimos ser actores de una Economía Social y Solidaria, esta clasificación anterior pierde sentido, ya que inspirando a los que fueron en cierto momento fueron clientes algunos se convirtieron en parte del staff.

Los tres autores de este trabajo participamos en calidad de integrantes de otras “Comunidades de Aprendizaje”, con características propias y distintivas, desde un rol facilitador del aprendizaje entre nuestros compañeros, más que pararnos en la demanda propia de quiénes se comportan como clientes. (Beth Ludojoski)


Equipo: Irradiando Bienestar. Ver nuestra declaración de compromiso.
Participantes: Inés Gregorio de Cinacchi, Beatriz Ludojoski y Fabián Sorrentino
Realizado para la Asignatura: Economía Social y Solidaria
Profesora: Alberta Bottini.
Carrera: Diplomatura y Tecnicatura Universitaria en Economía Social y Solidaria.
Departamento de Economía y Administración – Universidad Nacional de Quilmes