Estos pancakes de harina de arvejas empezaron con más ingredientes y vericuetos de los necesarios, y concluyeron en una versión sencilla, básica, express, mucho más esponjosos y livianos que los iniciales.

Tienen virtudes variopintas: no llevan lácteos, no tienen gluten y se hacen velocísimamente. Pueden usar la harina que tengan, pero los invito a animarse con la harina de arvejas que en crudo asusta (parece quedar todo amargo!) y sorprende con su dulzor al cocerse. Además son tan aéreos que tientan a completarlos con cremas o rellenos suculentos, pero también van de maravillas con un buen mate, exterminando la evocación gringa que provoca su nombre con una sola merienda.

Ingredientes

– 1 taza de harina de arvejas sin gluten.
– 2 cuacharaditas de proteína de arvejas
– 1 taza de agua
– 2 huevos
– 1 cdta polvo de hornear
– ½ cdta bicarbonato
– sal, pimienta, nuez moscada
– aceite de oliva, de maíz o de coco para la sartén

Procedimiento

Poner en un bowl o taza medidora la harina de arvejas y agregar agua de a poco batiendo con tenedor o batidor de alambre para que no queden grumos. Incorporar el resto de los ingredientes de a poco y dejar reposar la masa al menos quince minutos, idealmente media hora. Debe quedar líquida pero con cuerpo, un poco más densa que la masa de crepes o panqueques.

Precalentar una sartén a fuego medio, tirando a alto. Volver a batir un poco la mezcla que sedimenta un poco al dejarla descansar. Agregar un poco de aceite y enseguida volcar un cucharón de masa, como para formar discos de aproximadamente diez cm. Cuando en la superficie se formen burbujas y se empieze a secar un poco su aspecto, están listos para dar vuelta y cocer apenas un minuto más o dos.

Siempre van a salir mejor y se van a despegar fácilmente si usamos una de hierro, o bien gruesa de acero (tipo triple fondo), o de barro. Las sartenes muy finas de aluminio o similares no permiten el mismo efecto.

Quien quiera puede enriquecer estos pancakes agregando a la masa 1/3 taza de alguno de los siguientes: queso blanco, puré de calabaza cocida, puré de batatas cocidas, yogur natural, pulpa de otros vegetales cocidos bien exprimidos. El resto del procedimiento es el mismo.

Se pueden comer solos y de múltiples formas como muestran las imágenes: untados con dips, yogur natural o queso crema, mayonesa de vegetales, hummus, como pan de sándwich con cualquier relleno o como pizzetas.