Gandhi le contestó: traiga usted otra vez a su hijo dentro de dos semanas. Dos semanas más tarde la mujer volvió con su hijo. Gandhi se volvió y le dijo al niño en el oido: “deja de comer azúcar”. El niño respondió. Si usted me lo pide, así lo haré, Maestro.
La mujer le dió las gracias, porque vió muy convencido a su hijo, cosa que ella no había logrado en todo ese tiempo.
Allí fue cuando muy sorprendida le preguntó: ¿por qué tuve que esperar dos semanas para qué usted le dijese eso? ¿Acaso no podía habérselo dicho hace quince días? Gandhi contestó: no, porque hace dos semanas yo también comía azúcar.
Ahora en función de esa respuesta define lo que a ti te falta, para alcanzar la manera de ser de Gandhi. No más de una frase!
Si necesitas más inspiración te invito a disfrutar de este video:
https://www.youtube.com/watch?v=eFJG1OdT0NE
Esta nota forma parte de una serie de artículos ofrecidos en la Carrera de Coaching & Mentoring de Ser.Red. Y que forman parte del Manual del Mentor del Dr Fabián Sorrentino.








