La infancia es una etapa fundamental en la formación del ser humano, donde se desarrollan las habilidades cognitivas, afectivas y se sientan las bases para la vida adulta. Una etapa que puede estar marcada por dificultades, traumas, conflictos y carencias, que suelen dejar huellas profundas y duraderas, pudiendo condicionar el comportamiento, las emociones, las relaciones y el bienestar futuro…

Al expandirse más allá del tiempo en el que impactaron, pueden operar como “candados limitantes” para el desarrollo cognitivo y afectivo de los jóvenes y adultos. Y esos candados, terminan allí no solo por influencia directa de nuestros tutores o progenitores, sino que a veces por la ausencia misma de ellos, como expresa en este texto > Mario Víquez.

«Es a través del juego, el esparcimiento y la recreación, que los niños y niñas aprenden a vivir con su forma inocente de ver el mundo. Es muy típico dejarlos como prisioneros bajo candado, viendo la televisión, donde muchas veces no reciben los mensajes adecuados sobre lo que está pasando en la sociedad y en el mundo»
Mario Víquez, Defensor de la Niñez

Los candados pueden manifestarse a partir de diferentes tipos de huellas: emociones, pensamientos, actitudes o conductas irracionales. Malos hábitos en el seno familiar. Cualquier hecho familiar disfuncional pudo haber dejado en la crianza una marca profunda, que con el tiempo se convirtió en un candado limitante. Tal como muestra en esta tabla, la Intensidad, la duración o el impacto condicionarán el origen del mismo.

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Los niveles de conciencia asociados a cada candado

Este tema fue introducido y tratado en forma exhaustiva este artículo > Encuentro de Conciencias

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Nivel Mecánico

Se asocia con las necesidades básicas de supervivencia, como la alimentación, el refugio y la seguridad. En este nivel, la persona se centra en satisfacer sus necesidades físicas y emocionales inmediatas.

Los candados que más se asocian con el nivel mecánico son el miedo, el estrés, la vergüenza y la amenaza.

Nivel Emocional

Se asocia con las emociones y las relaciones. En este nivel, la persona se centra en entender y expresar sus emociones, así como en desarrollar relaciones significativas con los demás.

Los candados que se asocian con el nivel emocional son el dolor, el abuso, la culpa, el rechazo, la humillación y el abandono.

Niveles Racional y Trascendental

Se asocian con el pensamiento, el razonamiento y la espiritualidad. En este nivel, la persona se centra en entender el mundo que le rodea y en encontrar su propósito en la vida.

Los candados que más se asocian con el nivel racional son la traición, la injusticia y la autoestima.

Cada nivel de conciencia se construye sobre el anterior. Es decir, para poder alcanzar un nivel más elevado de conciencia, es necesario primero satisfacer las necesidades del nivel inferior. Por ejemplo, una persona que no ha superado el miedo no podrá desarrollar una autoestima sana.

Para el Modelo MƐT® el proceso de crecimiento de la conciencia es un proceso continuo que dura toda la vida.
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Abordando los candados desde la biodescodificación

La Biodescodificación es una terapia holística que busca comprender el origen emocional de las enfermedades físicas. Según esta terapia, los bloqueos emocionales, también conocidos como «candados», pueden manifestarse en el cuerpo como enfermedades o síntomas.

Para superarlos candados propone un proceso de sanación que incluye los siguientes pasos:

  • Identificar el candado que está causando el problema. Esto se puede hacer mediante un proceso de autoexploración, con la ayuda de un terapeuta o a través de una lectura de biodescodificación.
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  • Comprender el origen del candado: comprenda su origen. Esto puede ayudar a la persona a liberar las emociones asociadas al candado y a iniciar el proceso de sanación.
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  • Tratar el candado: En algunos casos, puede ser suficiente con hablar sobre el candado y sus orígenes. En otros casos, puede ser necesario trabajar con un terapeuta para liberar las emociones asociadas al candado.

Ahora veamos algunas propuestas específicas de la biodescodificación para superar cada uno de los candados que mencionas:

Abuso

El abuso puede causar una serie de problemas físicos y emocionales, como ansiedad, depresión, trastornos alimentarios y problemas de confianza. La biodescodificación propone que el abuso puede estar relacionado con un sentimiento de impotencia o de falta de control. Para superar el candado del abuso, es importante que la persona aprenda a tomar el control de su vida y a sentirse segura y protegida.

Injusticia

La injusticia puede causar una sensación de frustración, rabia y resentimiento. La biodescodificación propone que la injusticia puede estar relacionada con un sentimiento de desvalorización o de no ser digno de amor. Para superar el candado de la injusticia, es importante que la persona aprenda a valorarse a sí mismo y a creer que merece ser tratado con respeto.

Abandono

El abandono puede causar una sensación de soledad, vacío y falta de propósito. La biodescodificación propone que el abandono puede estar relacionado con un sentimiento de no ser querido o de no ser suficiente. Para superar el candado del abandono, es importante que la persona aprenda a sentirse amado y aceptado tal como es.

Traición

La traición puede causar una sensación de dolor, desconfianza y ira. La biodescodificación propone que la traición puede estar relacionada con un sentimiento de vulnerabilidad o de no poder confiar en los demás. Para superar el candado de la traición, es importante que la persona aprenda a perdonar y a reconstruir la confianza.

Rechazo

El rechazo puede causar una sensación de vergüenza, inseguridad y baja autoestima. La biodescodificación propone que el rechazo puede estar relacionado con un sentimiento de no ser digno de amor o de aceptación. Para superar el candado del rechazo, es importante que la persona aprenda a aceptarse a sí mismo y a creer que es digno de amor.

Humillación

La humillación puede causar una sensación de vergüenza, rabia y resentimiento. La biodescodificación propone que la humillación puede estar relacionada con un sentimiento de inferioridad o de no ser digno de respeto. Para superar el candado de la humillación, es importante que la persona aprenda a valorarse a sí mismo y a creer que merece ser tratado con respeto.

Culpa

La culpa puede causar una sensación de remordimiento, vergüenza y autocastigo. La biodescodificación propone que la culpa puede estar relacionada con un sentimiento de no ser digno de amor o de perdón. Para superar el candado de la culpa, es importante que la persona aprenda a perdonarse a sí mismo y a aceptar sus errores.

Orgullo

El orgullo puede causar una sensación de arrogancia, superioridad y falta de empatía. La biodescodificación propone que el orgullo puede estar relacionado con un sentimiento de inseguridad o de miedo al rechazo. Para superar el candado del orgullo, es importante que la persona aprenda a ser humilde y a aceptar a los demás tal como son.
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Hacia una clasificación más dinámica y expandida

Como señalé recién, hay tantos candados, como huellas nos han afectado, en nuestro proceso de socialización primaria; que es cuando aprendemos e interiorizar las normas, los valores, las creencias y los roles…

Para comprender cómo influyen en nuestras conductas de adulto, elegimos confrontarlos con el Modelo MƐT®, una herramienta que nos permite visualizar los niveles o gradientes de conciencia que atravesamos las personas, según las circunstancias con las que nos topamos, las que nosotros mismos creamos, nuestro grado de evolución, integración y expansión.

De esa confrontación salió esta clasificación:

El Modelo MƐT® se basa en la teoría de los sistemas dinámicos, que estudia cómo los elementos de un sistema interactúan entre sí y con el entorno, generando patrones de pensamiento, actitudes o comportamiento complejos y emergentes.

Dicho modelo propone una escala de conciencia que va desde el gradiente más bajo, en un nivel mecánico, hasta el más alto: en un nivel trascendente. Pasando por un una fase operativa y otra de carácter proactiva…. para comprender a priori las 4 fases de la conciencia te recomendamos este artículo. De todas formas estaremos refiriéndonos a cada una de ellas, al principio de cada capítulo.

A continuación te presentamos una síntesis de los principales candados, clasificados por niveles. Desde ya debes comprender que todas las actitudes, conductas y hábitos presentados como candados corresponden «en todos los casos» a conductas de los niveles negativos (este tema ya fue tratado en este artículo).

El hecho de que las asociemos a los niveles positivos, es para que estemos advertidos de que tenderán a aparecer durante todo nuestro proceso de transformación personal.

Durante el entrenamiento y la certificación presencial, que llevamos a cabo en cada uno de los países, navegamos una a una estas amenazas, con el fin de abandonar los sentimientos de soledad alienante, para experimentar nuevas sensaciones propias de una vida plena, libre y feliz.

Los candados son un resultado de las huellas del pasado, las amenazas que percibimos en el presente y las circunstancias que aparecen en nuestro escenario de futuro. Dr Fabián Sorrentino.

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Nivel 0: Candados físicos o fisiológicos del Abuso

En esta instancia de conciencia, el objetivo es desarrollar la resiliencia. Esa capacidad de adaptarnos y superar las adversidades, así como de mantener un estado de salud y energía óptimos. El candado global es el abuso, que cobra diferentes formas de amenaza durante el tránsito:

El abuso incluye cualquier forma de maltrato físico, psicológico o sexual que se ejerce sobre un niño por parte de una persona con más poder o autoridad. Pudiendo limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al generarle una sensación de miedo, inseguridad, desconfianza, culpa, vergüenza y baja autoestima. El abuso puede traer consecuencias posteriores, como problemas de aprendizaje, de conducta, de salud mental, de relaciones sociales y de identidad.12

Desde la bioética filosófica, el abuso se puede considerar una violación de los derechos humanos, en particular del derecho a la integridad física y moral. El abuso puede causar un daño significativo a la salud física y mental de la víctima, y puede tener un impacto negativo en su desarrollo personal y social.

Algunos de los diferentes formatos que asume esta huella, pueden ser:

El Cansancio: es el candado que se forma cuando nos sentimos agotados física o mentalmente, debido a un exceso de trabajo, estrés, falta de sueño o mala alimentación. Este candado nos impide disfrutar de la vida, nos resta energía y nos hace más vulnerables a las enfermedades. Para superar este candado, es necesario adoptar hábitos saludables, como dormir bien, alimentarse correctamente, hacer ejercicio y relajarse.

El estrés: el estrés es una reacción fisiológica y psicológica que se produce ante una situación que exige una adaptación o un cambio, y que puede ser positivo si nos motiva o nos ayuda a rendir mejor, o negativo si nos sobrepasa o nos desgasta. El estrés puede ser un candado del pasado si el niño ha estado sometido a una presión excesiva, a una falta de apoyo o a una falta de control, que le han generado una sensación de agobio, frustración o impotencia, y que le afectan al desarrollo cognitivo, emocional y físico34.

El dolor: el dolor es una sensación física y emocional que se produce ante una lesión, una enfermedad o una pérdida, y que puede ser útil si nos alerta de un problema o nos ayuda a sanar, o perjudicial si nos incapacita o nos hace sufrir. El dolor puede ser un candado del pasado si el niño ha padecido situaciones de abuso, maltrato o duelo, que le han generado una sensación de sufrimiento, tristeza o depresión, y que le dificultan el desarrollo de la alegría, la esperanza y la resiliencia .

Ausencia de sueño: es el candado que se origina cuando no dormimos lo suficiente, tenemos un sueño de mala calidad o hay un inhibidor del sueño presente. Este candado nos afecta en todos los niveles, desde el físico hasta el emocional, pasando por el cognitivo y el social. Para liberarnos de este candado, es necesario respetar los ciclos de sueño, evitar las distracciones, crear un ambiente adecuado y consultar a un especialista si hay algún problema de salud que lo impida.

La mala alimentación: es el candado que se genera cuando no comemos de forma equilibrada, variada y nutritiva. Este candado nos perjudica en nuestra salud, en nuestro rendimiento y en nuestra autoestima. Para romper este candado, es necesario seguir una dieta sana, que incluya todos los grupos de alimentos, que sea adecuada a nuestras necesidades y que nos satisfaga.

El sedentarismo: es el candado que se forma cuando no realizamos actividad física regularmente, cuando pasamos mucho tiempo sentados o inactivos, cuando no nos movemos ni ejercitamos nuestro cuerpo. Este candado nos impide mantener una buena salud, nos hace propensos a sufrir enfermedades crónicas, nos resta energía y vitalidad. El sedentarismo puede ser causado por la falta de tiempo, de motivación, de hábito o de recursos para hacer ejercicio. El sedentarismo se puede superar con la práctica de actividad física moderada, al menos 30 minutos al día, tres veces por semana, eligiendo actividades que nos gusten, que se adapten a nuestras condiciones y que nos diviertan.

El consumo de estupefacientes: es el candado que se produce cuando consumimos sustancias que alteran nuestro organismo, que nos hacen daño, que nos crean dependencia o adicción. Este candado nos impide tener un buen funcionamiento físico, mental y social, nos hace vulnerables a sufrir problemas de salud, de conducta, de rendimiento y de relaciones. El consumo de sustancias nocivas puede ser provocado por la curiosidad, la presión social, el estrés, la depresión o la búsqueda de placer y se puede evitar con la prevención, la educación, la conciencia y la ayuda profesional.

Varios estudios, por ejemplo, demuestran que los abusadores sexuales son normalmente conocidos por la persona menor y, de acuerdo con datos oficiales, en más de un 90% de los casos el abuso (físico, psicológico o sexual) es perpetrado por un familiar. Igualmente, sorprende el efecto que puede tener en las personas menores crecer en una realidad donde se vuelven en casi cautivos, se les infunde miedo y recelo hacia todo lo externo.

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Nivel 1: Los candados que se interponen en nuestro compromiso

En este nivel, el objetivo es asumir la responsabilidad de la propia vida, de las decisiones y de las acciones, así como de comprometerse con los propios valores, principios y metas. La huella limitante que puede interponerse en el transitar de este nivel es la injusticia.

La injusticia: es una emoción que surge cuando el niño se siente tratado de forma desigual, arbitraria, discriminatoria o abusiva por los demás, especialmente por las figuras de autoridad o por las normas sociales. Puede limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al hacerle sentir indignado, frustrado, impotente y rebelde, trayendo consecuencias posteriores, como problemas para adaptarse, para respetar, para cooperar y para convivir .

La injusticia se puede considerar una violación de los principios de justicia y equidad. La injusticia puede causar un daño significativo a la salud física y mental de las personas, y puede tener un impacto negativo en su desarrollo personal y social.

Sus candados asociados:

El candado de la indiferencia y la apatía: es el candado que se manifiesta cuando no sentimos ninguna emoción, ni positiva ni negativa, ante lo que nos rodea. Este candado nos hace perder el interés, la ilusión y la alegría por la vida. Para eliminar este candado, es necesario identificar y expresar nuestras emociones, buscar actividades que nos apasionen, relacionarnos con personas que nos aporten y buscar ayuda profesional si hay algún trastorno subyacente.

El conformismo: es el candado que se crea cuando nos resignamos a lo que tenemos, sin aspirar a nada más. Este candado nos impide crecer, cambiar y mejorar. Para deshacernos de este candado, es necesario tener una actitud positiva, ser proactivos, salir de la zona de confort y atrevernos a soñar.

La pasividad: es el candado que se forma cuando no actuamos, cuando nos dejamos llevar por la inercia, cuando no tomamos decisiones ni asumimos responsabilidades. Este candado nos impide avanzar, cambiar y crecer. La pasividad puede ser causada por la falta de tiempo, de motivación, de hábito o de recursos para hacer lo que queremos. La pasividad se puede superar con la proactividad, la iniciativa, la planificación y el compromiso.

La falta de visión para dar el 1er paso: es el candado que se produce cuando no tenemos un propósito, objetivo o sentido en nuestra vida. Este candado nos hace sentir vacíos, desorientados y sin motivación. La falta de visión puede ser provocada por la falta de autoconocimiento, valores, sueños o planes y se puede abordar con el autoconocimiento, los valores, los sueños y los planes.

La falta de dominio propio: es el candado que se origina cuando no tenemos control sobre nosotros mismos, sobre nuestras emociones, pensamientos o impulsos. Este candado nos hace ser inestables, irracionales o compulsivos. La falta de dominio propio puede ser originada por la falta de autoestima, autocontrol, autoeficacia o autorespeto. La falta de dominio propio se puede mejorar con la autoestima, el autocontrol, la autoeficacia y el autorespeto.

La culpa: es el candado que se genera cuando nos sentimos responsables de algo malo que ha ocurrido, que hemos hecho o que hemos dejado de hacer. Este candado nos hace sentir mal, nos hace sufrir y nos impide perdonarnos. La culpa puede ser causada por la falta de aceptación, comprensión, perdón o reparación. La culpa se puede aliviar con la aceptación, la comprensión, el perdón y la reparación.

El victimismo: es el candado que se manifiesta cuando nos sentimos víctimas de las circunstancias, de los demás o de nosotros mismos. Este candado nos hace sentir impotentes, nos hace quejarnos y nos impide actuar. El victimismo puede ser motivado por la falta de responsabilidad, de solución, de cambio o de acción. El victimismo se puede transformar con la responsabilidad, la solución, el cambio y la acción.

La dependencia: es el candado que se crea cuando no podemos vivir sin algo o alguien, cuando nos aferramos, cuando nos sometemos o cuando nos aislamos. Este candado nos hace ser vulnerables, nos hace perder nuestra identidad y nos impide ser libres. La dependencia puede ser generada por la falta de amor, de seguridad, de autonomía o de sociabilidad. La dependencia se puede romper con el amor, la seguridad, la autonomía y la sociabilidad.

La falta de confianza: es el candado que se desarrolla cuando no creemos en nosotros mismos, en nuestras capacidades o en nuestro valor. Este candado nos limita, nos hace dudar, nos hace temer el fracaso y nos impide aprovechar las oportunidades. Para superar este candado, es necesario conocernos, aceptarnos, valorarnos, potenciar nuestros talentos y enfrentar nuestros miedos.

El temor: es el candado que se forma cuando nos sentimos amenazados, inseguros o vulnerables ante algo o alguien. Este candado nos impide actuar, nos paraliza y nos hace evitar las situaciones que nos generan ansiedad. Para superarlo, es necesario confrontar con este imaginario, buscar apoyo, confiar en nuestras capacidades y relajar nuestro cuerpo y mente.

El fracaso: es el candado que se manifiesta cuando fallamos, cuando no logramos lo que queremos, cuando nos equivocamos o cuando nos rendimos. Este candado nos hace sentir mal, nos hace perder la confianza y nos impide intentarlo de nuevo. Para eliminar este candado, es necesario aceptar el error, aprender de él, valorar el esfuerzo y seguir adelante.

El rechazo: el rechazo es una emoción que surge cuando el niño se siente excluido, ignorado, despreciado o abandonado por los demás, especialmente por sus figuras de apego o por sus iguales. El rechazo puede limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al hacerle sentir solo, triste, enojado, inseguro y con baja autoestima. El rechazo puede traer consecuencias posteriores, como problemas para establecer vínculos afectivos, para confiar en los demás, para integrarse socialmente y para desarrollar su identidad .
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Nivel 2: Candados que afectan nuestra Inteligencia Emocional

En este nivel, el objetivo es superar el abandono, mejorando la calidad de las relaciones con uno mismo, con los demás, con las circunstancias y con lo que para nosotros resulta la fuente de significación. Buscando relaciones basadas en el respeto, la confianza, la comunicación, la empatía y el amor.

El abandono se puede considerar una violación del derecho a la familia y al afecto. Puede causar un daño significativo a la salud física y mental de la persona, y tener un impacto negativo en su desarrollo personal y social.

Los candados limitantes que suelen aparecer cuando atravesamos este nivel son:

La timidez: es el candado que se forma cuando nos sentimos incómodos, nerviosos o cohibidos ante las situaciones sociales. Este candado nos impide expresarnos, relacionarnos y disfrutar de la vida. La timidez puede ser causada por un sentimiento de inferioridad, inseguridad, baja autoestima o experiencias negativas y puede superar con la práctica, la confianza, la asertividad y el apoyo social12.

La inseguridad: es el candado que se produce cuando no creemos en nosotros mismos, en nuestras capacidades o en nuestro valor. Este candado nos limita, nos hace dudar, nos hace temer el fracaso y nos impide aprovechar las oportunidades. La inseguridad puede ser provocada por la falta de autoconocimiento, autoaceptación, autovaloración o autoeficacia34.

El egoísmo: es el candado que se origina cuando solo pensamos en nosotros mismos, en nuestros intereses o en nuestro beneficio. Este candado nos hace ser insensibles, indiferentes y desconsiderados con los demás. El egoísmo puede ser originado por la falta de amor, generosidad, solidaridad o gratitud . El egoísmo se puede transformar con el amor, la generosidad, la solidaridad y la gratitud .

La soberbia: es el candado que se genera cuando nos creemos superiores, mejores o más importantes que los demás. Este candado nos hace ser arrogantes, orgullosos y despreciativos con los demás. La soberbia puede ser motivada por la falta de humildad, respeto, reconocimiento o aprendizaje . La soberbia se puede corregir con la humildad, el respeto, el reconocimiento y el aprendizaje .

La falta de escucha: es el candado que se manifiesta cuando no prestamos atención, cuando no entendemos, cuando no nos interesamos o cuando no respetamos lo que los demás nos dicen. Este candado nos hace ser incomunicados, incomprendidos, indiferentes y conflictivos. La falta de escucha puede ser causada por la falta de concentración, empatía, feedback o asertividad . La falta de escucha se puede mejorar con la concentración, la empatía, el feedback y la asertividad .

El prejuicio: es el candado que se origina cuando juzgamos, cuando tenemos ideas preconcebidas, estereotipos o generalizaciones sobre algo o alguien. Este candado nos hace intolerantes, nos hace perder oportunidades y nos impide conocer la diversidad. El prejuicio puede ser provocado por la falta de objetividad, respeto, curiosidad o apertura . El prejuicio se puede eliminar con la objetividad, el respeto, la curiosidad y la apertura .

El rencor: es el candado que se produce cuando guardamos un sentimiento de odio, de rencor o de venganza hacia alguien que nos ha hecho daño. Este candado nos hace sufrir, nos hace perder la paz y nos impide ser felices. El rencor puede ser originado por la falta de perdón, de comprensión, de aceptación o de liberación . El rencor se puede aliviar con el perdón, la comprensión, la aceptación y la liberación .

La envidia: es el candado que se crea cuando deseamos lo que tienen otros, cuando nos sentimos inferiores, cuando nos resentimos o cuando nos alegramos del mal ajeno. Este candado nos impide valorar lo que tenemos, nos hace sentir amargados y nos aleja de los demás. La envidia puede ser motivada por la falta de autoestima, de reconocimiento, de celebración o de colaboración . La envidia se puede superar con la autoestima, el reconocimiento, la celebración y la colaboración .

La ira: es el candado que se produce cuando nos sentimos ofendidos, frustrados, injusticiados o heridos por algo o alguien. Este candado nos hace reaccionar de forma agresiva, violenta o destructiva, dañando nuestra salud y nuestras relaciones. Para vencer este candado, es necesario expresar nuestros sentimientos de forma asertiva, buscar soluciones, perdonar y liberar la tensión.

La tristeza: es el candado que se origina cuando perdemos algo o alguien que nos importa, cuando nos decepcionamos, cuando nos arrepentimos o cuando nos sentimos solos. Este candado nos hace sentir vacíos, desesperanzados y sin ganas de vivir. Para liberarnos de este candado, es necesario aceptar lo que nos pasa, buscar apoyo, cuidarnos y buscar actividades que nos alegren.

La frustración: es el candado que se genera cuando no conseguimos lo que queremos, cuando nos encontramos con obstáculos, cuando nos comparamos con otros o cuando tenemos expectativas irreales. Este candado nos hace sentir impotentes, insatisfechos y enojados. Para romper este candado, es necesario ser flexibles, realistas, creativos y perseverantes.

La ansiedad: es el candado que se manifiesta cuando anticipamos algo negativo, cuando nos preocupamos excesivamente, cuando nos sentimos presionados o cuando nos exigimos demasiado. Este candado nos afecta en todos los niveles, desde el físico hasta el emocional, pasando por el cognitivo y el social. Para eliminar este candado, es necesario identificar y modificar nuestros pensamientos, respirar profundamente, practicar la atención plena y buscar ayuda profesional si es necesario.

La envidia: es el candado que se crea cuando deseamos lo que tienen otros, cuando nos sentimos inferiores, cuando nos resentimos o cuando nos alegramos del mal ajeno. Este candado nos impide valorar lo que tenemos, nos hace sentir amargados y nos aleja de los demás. Para superar este candado, es necesario reconocer y agradecer nuestras fortalezas, trabajar en nuestra autoestima, celebrar los éxitos de los demás y colaborar en lugar de competir.

La humillación: la humillación es una emoción que surge cuando el niño se siente ofendido, ridiculizado, avergonzado o menospreciado por los demás, especialmente en público o ante personas importantes para él. La humillación puede limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al hacerle sentir inferior, indigno, culpable y avergonzado. La humillación puede traer consecuencias posteriores, como problemas para expresarse, para defenderse, para valorarse y para respetarse .

Falta de apertura: es el candado que se produce cuando no nos abrimos, cuando no aceptamos ni toleramos, cuando no nos exponemos ni compartimos. Este candado nos hace ser cerrados, intolerantes y aislados. La falta de apertura puede ser provocada por el miedo, la inseguridad, la comodidad o la costumbre. La falta de apertura se puede vencer con el valor, la seguridad, el desafío y la novedad.
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Nivel 3: los candados que bloquean la acción

En este nivel, el objetivo es participar activamente en los procesos de cambio y mejora, tanto personales como sociales, aportando valor, creatividad e innovación.

Entendiendo la Traición como huella principal.

La traición, una emoción que surge cuando el niño se siente engañado, defraudado, decepcionado o abandonado por una persona en la que confiaba o a la que quería. La traición puede limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al hacerle sentir dolido, enojado, desconfiado y resentido. La traición puede traer consecuencias posteriores, como problemas para confiar en los demás, para perdonar, para comprometerse y para amar .

La traición se puede considerar una violación de la confianza. La traición puede causar un daño significativo a la salud física y mental de la persona, y puede tener un impacto negativo en su desarrollo personal y social.

Los candados limitantes que pueden amenazar este nivel son:

Rutina: es el candado que se origina cuando hacemos siempre lo mismo, cuando no hay cambios, novedades o sorpresas en nuestra vida. Este candado nos hace sentir aburridos, cansados y desmotivados. La rutina puede ser provocada por la falta de creatividad, curiosidad, aventura o diversión . La rutina se puede romper con la creatividad, la curiosidad, la aventura y la diversión.

Aburrimiento: es el candado que se manifiesta cuando no encontramos nada que nos interese, que nos divierta o que nos apasione. Este candado nos hace sentir vacíos, tristes y sin sentido. El aburrimiento puede ser originado por la falta de estímulos, retos, pasiones o metas . El aburrimiento se puede combatir con los estímulos, los retos, las pasiones y las metas.

Falta de estímulos: es el candado que se genera cuando no tenemos nada que nos active, que nos despierte o que nos impulse. Este candado nos hace sentir apagados, inertes y sin energía. La falta de estímulos puede ser debida a la falta de movimiento, sensaciones, emociones o experiencias . La falta de estímulos se puede solucionar con el movimiento, las sensaciones, las emociones y las experiencias.

Bloqueo mental: es el candado que se crea cuando no podemos pensar, cuando nos quedamos en blanco, cuando no encontramos soluciones o cuando no podemos expresarnos. Este candado nos hace sentir frustrados, angustiados y paralizados. El bloqueo mental puede ser motivado por la falta de concentración, relajación, inspiración o comunicación . El bloqueo mental se puede superar con la concentración, la relajación, la inspiración y la comunicación.

Falta de iniciativa: es el candado que se produce cuando no tomamos la acción, cuando esperamos que otros lo hagan, cuando no proponemos ni innovamos. Este candado nos impide avanzar, cambiar y crecer. La falta de iniciativa puede ser causada por la falta de confianza, motivación, visión o responsabilidad. La falta de iniciativa se puede mejorar con la confianza, la motivación, la visión y la responsabilidad.

Falta de flexibilidad: es el candado que se origina cuando no nos adaptamos, cuando nos aferramos a lo conocido, cuando no aceptamos ni toleramos. Este candado nos hace ser rígidos, cerrados y conflictivos. La falta de flexibilidad puede ser originada por la falta de apertura, respeto, aprendizaje o cambio . La falta de flexibilidad se puede corregir con la apertura, el respeto, el aprendizaje y el cambio.

Resistencia al cambio: es el candado que se manifiesta cuando nos oponemos, cuando nos negamos, cuando nos resistimos al cambio. Este candado nos hace perder oportunidades, nos hace quedarnos atrás y nos impide evolucionar. La resistencia al cambio puede ser provocada por el miedo, la inseguridad, la comodidad o la costumbre . La resistencia al cambio se puede vencer con el valor, la seguridad, el desafío y la novedad.

Miedo al fracaso: es el candado que se crea cuando no nos atrevemos, cuando nos limitamos, cuando nos auto saboteamos por miedo a fracasar. Este candado nos impide arriesgarnos, nos impide probar y nos impide aprender. El miedo al fracaso puede ser motivado por la falta de autoestima, autoeficacia, feedback o acción . El miedo al fracaso se puede superar con la autoestima, la autoeficacia, el feedback y la acción.

Pasividad: es el candado que se forma cuando no actuamos, cuando nos dejamos llevar por la inercia, cuando no tomamos decisiones ni asumimos responsabilidades. Este candado nos impide avanzar, cambiar y crecer. Para superar este candado, es necesario ser proactivos, tener iniciativa, buscar oportunidades y comprometernos con nuestros objetivos.

La procrastinación: es el candado que se produce cuando nos falta motivación, interés o entusiasmo por hacer las cosas3. Este candado nos lleva a postergar, a evitar los retos y a conformarnos con lo mínimo. Para vencer este candado, es necesario tener objetivos claros, planificar las tareas, premiarnos por los logros y buscar el sentido de lo que hacemos.

El miedo o el terror: son emociones que surgen ante una amenaza real o imaginaria, y que puede ser adaptativa si nos ayuda a protegernos o a superar los desafíos, o desadaptativa si nos paraliza o nos impide explorar el mundo. Pueden ser candados del pasado si el niño ha vivido situaciones traumáticas, violentas o peligrosas, que le han generado una sensación de inseguridad, ansiedad o pánico, y que le dificultan el aprendizaje, la socialización y la autoestima12.

La vergüenza: la vergüenza es una emoción que surge cuando nos sentimos expuestos, juzgados o rechazados por los demás, y que puede ser constructiva si nos ayuda a mejorar o a respetar las normas sociales, o destructiva si nos hace sentir inferiores, indignos o defectuosos. La vergüenza puede ser un candado del pasado si el niño ha sufrido situaciones de humillación, burla o crítica, que le han generado una sensación de culpa, aislamiento o rechazo, y que le impiden el desarrollo de la confianza, la autoestima y la identidad5 .

La culpa: la culpa es una emoción que surge cuando el niño se siente responsable de haber hecho algo malo, de haber dañado a alguien o de haber incumplido una norma o un valor. La culpa puede limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al hacerle sentir mal consigo mismo, al generarle remordimiento, vergüenza, tristeza y ansiedad. La culpa puede traer consecuencias posteriores, como dificultades para disfrutar de la vida, para expresar la creatividad, para tener energía y para relacionarse con los demás34.
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Nivel 4: los candados que dificultan el aprendizaje

En este nivel, el objetivo es atravesar el rechazo, desarrollando el pensamiento crítico, reflexivo y sistémico, así como la capacidad de aprender de la experiencia, de los errores y de los demás.

El Rechazo puede afectar al aprendizaje al disminuir el interés, la atención, la concentración, la memoria y el rendimiento académico3. Puede generar sentimientos de ansiedad, tristeza, ira o soledad que interfieren con el proceso de aprendizaje4. Puede provocar una baja autoeficacia, es decir, la creencia de que uno no es capaz de realizar una tarea o alcanzar una meta, lo que reduce el esfuerzo, la persistencia y la búsqueda de ayuda5.

Los candados limitantes que pueden amenazar este nivel son:

Falta de curiosidad: es el candado que se origina cuando no tenemos interés, cuando no buscamos aprender, cuando no exploramos ni descubrimos. Este candado nos hace perder oportunidades, nos hace quedarnos estancados y nos impide crecer. La falta de curiosidad puede ser causada por la falta de motivación, de preguntas, de retos o de novedades. La falta de curiosidad se puede superar con la motivación, las preguntas, los retos y las novedades.

Falta de humildad: se manifiesta cuando nos creemos perfectos, cuando no reconocemos nuestros errores, cuando no valoramos a los demás ni a nosotros mismos. Este candado nos hace ser arrogantes, orgullosos y soberbios. La falta de humildad puede ser originada por la falta de autoconocimiento, de respeto, de reconocimiento o de aprendizaje. La falta de humildad se puede corregir con el autoconocimiento, el respeto, el reconocimiento y el aprendizaje.

La escasez de feedback: se genera cuando no recibimos ni damos información, cuando no sabemos cómo mejorar, cuando no ayudamos a mejorar a los demás. Este candado nos impide avanzar, cambiar y crecer. La falta de feedback puede ser debida a la falta de comunicación, de escucha, de evaluación o de acción. La falta de feedback se puede solucionar con la comunicación, la escucha, la evaluación y la acción.

Falta de autoevaluación: se crea cuando no nos analizamos, cuando no nos medimos, cuando no nos fijamos metas ni objetivos. Este candado nos impide conocer nuestros puntos fuertes y débiles, nos impide mejorar y nos impide alcanzar nuestros sueños. La falta de autoevaluación puede ser motivada por la falta de autoestima, de autocontrol, de autoeficacia o de autorespeto. La falta de autoevaluación se puede mejorar con la autoestima, el autocontrol, la autoeficacia y el autorespeto.

Falta de adaptación: se manifiesta cuando no nos adaptamos, cuando nos resistimos, cuando nos negamos al cambio. Este candado nos hace perder oportunidades, nos hace quedarnos atrás y nos impide evolucionar. La falta de adaptación puede ser originada por la falta de flexibilidad, de respeto, de aprendizaje o de cambio. La falta de adaptación se puede corregir con la flexibilidad, el respeto, el aprendizaje y el cambio.

Ignorancia: se produce cuando no sabemos, cuando nos falta información, conocimiento o cultura. Este candado nos limita, nos hace vulnerables y nos impide comprender la realidad. Para vencer este candado, es necesario aprender, investigar, leer y estar abiertos al conocimiento.

Falta de apertura a los nuevos aprendizajes.

Prejuicio: se origina cuando juzgamos, cuando tenemos ideas preconcebidas, estereotipos o generalizaciones sobre algo o alguien. Este candado nos hace intolerantes, nos hace perder oportunidades y nos impide conocer la diversidad. Para liberarnos de este candado, es necesario ser objetivos, respetuosos, empáticos y curiosos.

Dogmatismo: se genera cuando creemos, cuando tenemos convicciones absolutas, inamovibles e indiscutibles sobre algo o alguien. Este candado nos hace cerrados, nos hace rechazar otras opiniones y nos impide dialogar. Para romper este candado, es necesario ser críticos, razonables, flexibles y humildes.
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Nivel 5: los candados que entorpecen el liderazgo

En este nivel, el objetivo es superar la humillación desarrollando la capacidad de influir positivamente en los demás, de inspirar, motivar y movilizar, así como de comunicarse de forma clara, asertiva y poderosa. El principal enemigo es la Humillación y los candados limitantes asociados que pueden amenazar este nivel son:

La humillación se puede considerar una violación de la dignidad humana. La humillación puede causar un daño significativo a la salud física y mental de la persona, y puede tener un impacto negativo en su desarrollo personal y social.

Los candados limitantes que pueden amenazar este nivel son:

Falta de confianza en las personas: es el candado que se origina cuando no creemos en nosotros mismos, en nuestras capacidades o en nuestro valor. Este candado nos limita, nos hace dudar, nos hace temer el fracaso y nos impide aprovechar las oportunidades. La falta de confianza puede ser causada por la falta de autoconocimiento, autoaceptación, autovaloración o autoeficacia2.

Falta de carisma: es el candado que se manifiesta cuando no tenemos la capacidad de atraer, influir o inspirar a los demás. Este candado nos hace ser invisibles, ignorados o rechazados, pasar desapercibidos, nos hace perder oportunidades y nos impide liderar o colaborar. La falta de carisma puede ser originada por la falta de autoestima, comunicación, empatía o pasión3. La falta de carisma se puede mejorar con la autoestima, la comunicación, la empatía y la pasión3.

Conflictos y la falta de asertividad en la comunicación: es el candado que se genera cuando no nos expresamos, cuando no entendemos, cuando no nos interesamos o cuando no respetamos lo que los demás nos dicen. Este candado nos hace ser incomunicados, incomprendidos, indiferentes y conflictivos. La falta de comunicación puede ser debida a la falta de escucha, asertividad, feedback o cooperación4Los conflictos de comunicación se pueden solucionar con la escucha, la asertividad, el feedback y la cooperación4.

Falta de asertividad en la comunicación: es el candado que se crea cuando no defendemos nuestros derechos, cuando no expresamos nuestros sentimientos, cuando no decimos lo que pensamos o cuando no sabemos decir no. Este candado nos hace ser sumisos, pasivos o agresivos. La falta de asertividad puede ser motivada por la falta de confianza, respeto, seguridad o autocontrol5. La falta de asertividad se puede superar con la confianza, el respeto, la seguridad y el dominio propio.

Falta de cooperación: es el candado que se produce cuando no trabajamos en equipo, cuando no compartimos, cuando no ayudamos o cuando no nos comprometemos. Este candado nos impide alcanzar objetivos comunes, nos hace perder recursos y nos impide aprender de los demás. La falta de cooperación puede ser provocada por la falta de comunicación, confianza, responsabilidad o reconocimiento6.

Falta de reconocimiento: es el candado que se manifiesta cuando no valoramos, cuando no agradecemos, cuando no elogiamos o cuando no recompensamos el esfuerzo, el trabajo o el mérito de los demás. Este candado nos hace ser ingratos, desconsiderados o envidiosos. La falta de reconocimiento puede ser originada por la falta de humildad, generosidad, aprecio o celebración. La falta de reconocimiento se puede corregir con la humildad, la generosidad, el aprecio y la celebración.

Timidez para el contacto fluido: es el candado que se forma cuando nos sentimos incómodos, nerviosos o cohibidos ante las situaciones sociales. Este candado nos impide expresarnos, relacionarnos y disfrutar de la vida. La timidez puede ser causada por un sentimiento de inferioridad, inseguridad, baja autoestima o experiencias negativas12La timidez se puede superar con la práctica, la confianza, la asertividad y el apoyo social12.

Las Inseguridades personales: es el candado que se produce cuando no creemos en nosotros mismos, en nuestras capacidades o en nuestro valor. Este candado nos limita, nos hace dudar, nos hace temer el fracaso y nos impide aprovechar las oportunidades. La inseguridad puede ser provocada por la falta de autoconocimiento, autoaceptación, autovaloración o autoeficacia34La inseguridad se puede vencer con el autoconocimiento, la autoaceptación, la autovaloración y la autoeficacia34.

Ausencia de visión: es el candado que se genera cuando no tenemos un propósito, un objetivo o un sentido en nuestra vida. Este candado nos hace sentir vacíos, desorientados y sin motivación. La ausencia de visión puede ser causada por la falta de autoconocimiento, valores, sueños o planes . La ausencia de visión se puede solucionar con el autoconocimiento, los valores, los sueños y los planes.
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Nivel 6: los candados que atentan contra el servicio

En este nivel, el objetivo es superar la culpa desarrollando la capacidad de servir a los demás, de contribuir al bien común, de trascender el ego y de conectarse con la fuente creadora.

La culpa se puede considerar una emoción negativa que puede causar un daño significativo a la salud física y mental de la persona. La culpa puede tener un impacto negativo en el autoconcepto, la autoestima y la capacidad de tomar decisiones.

Los candados limitantes que pueden amenazar este nivel son lo que llamamos: Los Enemigo es la Culpa

La falta de fe: Es el obstáculo que impide al hombre confiar en una fuente creadora, y que lo lleva a dudar de su amor, de su poder y de su providencia. La falta de fe es una forma de incredulidad que aleja al hombre de la comunión con Dios y con los demás, y que lo hace vulnerable a las tentaciones del mal. La falta de fe es una actitud que se opone a la obediencia, a la humildad y a la gratitud, y que implica un orgullo que se cree autosuficiente y que rechaza la ayuda divina. La falta de fe es una enfermedad del alma que necesita ser curada por la gracia de Dios y por el testimonio de los que creen.12

La falta de oración: Es la consecuencia de la falta de fe, y al mismo tiempo, una de sus causas. La falta de oración es la renuncia al diálogo con Dios, a la escucha de su voz, a la alabanza de su nombre, a la petición de sus dones, a la intercesión por los necesitados, y a la acción de gracias por sus beneficios. La falta de oración es un signo de indiferencia, de frialdad, de desinterés y de olvido hacia Dios, que nos ha creado, nos ha redimido y nos ha llamado a su amistad. La falta de oración es una manifestación de egoísmo, de mundanidad, de pereza y de distracción, que nos impiden reconocer la presencia de Dios en nuestra vida y en la historia. La falta de oración es un peligro para la fe, para la esperanza y para el amor, que se debilitan y se apagan sin el alimento de la oración.34

La falta de entrega: Es la resistencia a aceptar la voluntad de Dios y a seguir su plan para nuestra vida. La falta de entrega es una negación a entregarnos a Dios con todo nuestro ser, con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra mente y con todo nuestro corazón. La falta de entrega es una falta de confianza, de generosidad, de disponibilidad para con el creador que nos guía y nos ilumina. La falta de entrega es una falta de amor, de fidelidad, de compromiso y de testimonio, que nos impiden ser discípulos de Cristo y misioneros de su Reino. La falta de entrega es una falta de libertad, de alegría, de paz y de plenitud, que nos privan de la felicidad que Dios nos ofrece.5

La falta de sentido: Es la ausencia de un propósito, de un objetivo, de una meta, de una razón de ser, que oriente nuestra existencia y le dé valor y significado. La falta de sentido es una crisis existencial, que nos hace cuestionarnos sobre el porqué y el para qué de nuestra vida, y que nos lleva a experimentar el vacío, el absurdo, la angustia y la desesperación. La falta de sentido es una pérdida de la trascendencia, de la apertura a Dios, al prójimo y al mundo, y de la búsqueda de la verdad, del bien y de la belleza. La falta de sentido es una falta de esperanza, de ilusión, de motivación y de entusiasmo, que nos impiden vivir con plenitud y con gozo nuestra vocación humana y cristiana.

Egoísmo: es el candado que se manifiesta cuando solo pensamos en nosotros mismos, en nuestros intereses o en nuestro beneficio. Este candado nos hace ser insensibles, indiferentes y desconsiderados con los demás. El egoísmo puede ser originado por la falta de amor, generosidad, solidaridad o gratitud . El egoísmo se puede transformar con el amor, la generosidad, la solidaridad y la gratitud.

Soberbia: es el candado que se crea cuando nos creemos superiores, mejores o más importantes que los demás. Este candado nos hace ser arrogantes, orgullosos y despreciativos con los demás. La soberbia puede ser motivada por la falta de humildad, respeto, reconocimiento o aprendizaje . La soberbia se puede corregir con la humildad, el respeto, el reconocimiento y el aprendizaje.

Indolencia: es el candado que se desarrolla cuando no nos importa nada, cuando no sentimos ni padecemos, cuando no nos comprometemos ni actuamos. Este candado nos hace ser apáticos, indiferentes y pasivos. La indolencia puede ser generada por la falta de sensibilidad, empatía, responsabilidad o acción . La indolencia se puede superar con la sensibilidad, la empatía, la responsabilidad y la acción.

Falta de gratitud: es el candado que se produce cuando no valoramos ni agradecemos lo que tenemos, lo que recibimos o lo que somos. Este candado nos hace ser ingratos, insatisfechos y negativos. La falta de gratitud puede ser causada por la falta de atención, reconocimiento, aprecio o alegría . La falta de gratitud se puede remediar con la atención, el reconocimiento, el aprecio y la alegría.
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Nivel 7: los candados que desmerecen nuestro legado

En este nivel, el objetivo es desactivar los enemigos del orgullo, desarrollando la capacidad de crear, innovar y dejar un legado positivo en el mundo, de expresar la propia esencia y de realizar el propósito de vida. El principal enemigo es el orgullo y los candados limitantes que pueden amenazar este nivel son: la falta de pasión, la falta de trascendencia, la falta de impacto.

El Orgullo  es una emoción que surge cuando el niño se siente superior a los demás, cuando se valora excesivamente a sí mismo, cuando se cree que no necesita de nadie o cuando se niega a reconocer sus errores o limitaciones. El orgullo puede limitar el desarrollo cognitivo y afectivo del niño, al hacerle sentir arrogante, egoísta, intolerante, intransigente y aislado. El orgullo puede traer consecuencias posteriores, como problemas para aprender de los demás, para cooperar, para aceptar la diversidad, para pedir ayuda y para recibir críticas5 .

El Modelo MƐT® puede ayudar a comprender el orgullo desde una perspectiva ética, que considera la importancia de la humildad y la compasión. Esta perspectiva puede ayudar a las personas a desarrollar una armonía saludable que les permita alcanzar sus metas sin dañar a los demás.

Rutina: es el candado que se origina cuando hacemos siempre lo mismo, cuando no hay cambios, novedades o sorpresas en nuestra vida. Este candado nos hace sentir aburridos, cansados y desmotivados. La rutina puede ser provocada por la falta de creatividad, curiosidad, aventura o diversión . La rutina se puede romper con la creatividad, la curiosidad, la aventura y la diversión.

Aburrimiento: es el candado que se manifiesta cuando no encontramos nada que nos interese, que nos divierta o que nos apasione. Este candado nos hace sentir vacíos, tristes y sin sentido. El aburrimiento puede ser originado por la falta de estímulos, retos, pasiones o metas . El aburrimiento se puede combatir con los estímulos, los retos, las pasiones y las metas.

Falta de estímulos: es el candado que se genera cuando no tenemos nada que nos active, que nos despierte o que nos impulse. Este candado nos hace sentir apagados, inertes y sin energía. La falta de estímulos puede ser debida a la falta de movimiento, sensaciones, emociones o experiencias La falta de estímulos se puede solucionar con el movimiento, las sensaciones, las emociones y las experiencias.

La falta de pasión: Es la disminución o el desinterés por el deseo sexual, el amor romántico o la motivación por la vida. La falta de pasión es un problema que afecta a muchas parejas, que sienten que la llama del amor se ha apagado o debilitado con el tiempo. La falta de pasión también se puede dar en el ámbito personal o profesional, cuando se pierde el entusiasmo, la ilusión o el propósito por lo que se hace. La falta de pasión es una señal de que algo no funciona bien, de que hay un desequilibrio, una rutina, un aburrimiento o una insatisfacción que hay que resolver. La falta de pasión es una amenaza para la felicidad, para la autoestima y para la salud.12

La falta de trascendencia: Es la ausencia o el olvido de un sentido profundo, de un propósito superior, de una conexión con algo más grande que uno mismo. La falta de trascendencia es una crisis existencial, que se manifiesta en el vacío, el absurdo, la angustia y la desesperación. La falta de trascendencia es una pérdida de la dimensión espiritual, de la apertura a Dios, al prójimo y al mundo, y de la búsqueda de la armonía y la belleza. La falta de trascendencia es una negación de la vocación humana, de la llamada a ser hijos del creador, a participar de su amor y a colaborar con su plan. La falta de trascendencia es una falta de esperanza, de ilusión, de motivación y de entusiasmo, que impiden vivir con plenitud y con gozo nuestra existencia.3

La falta de impacto: Es la incapacidad o la dificultad para generar un cambio positivo, para influir en los demás, para aportar valor o dejar huella. La falta de impacto es un problema que afecta a muchas personas, que sienten que su vida no tiene relevancia, que no entregan nada importante, que no son reconocidos o que no están trabajando para un legado. La falta de impacto también se puede dar en el ámbito social o ambiental, cuando se ignora o se contribuye a los problemas que aquejan al mundo. La falta de impacto es una señal de que se vive de forma superficial, de que se carece de responsabilidad, de generosidad o de solidaridad. La falta de impacto es una amenaza para la dignidad, para la identidad y para la misión organizacional.

Un. desarrollo del Dr Fabián Sorrentino para el Libro: El Fin de la Soledad.