La peritonitis es una inflamación del peritoneo, la membrana que tapiza la cavidad abdominal. Su síntoma es un dolor constante, muy intenso, incluso atroz, parecido al que produce un puñetazo. Aunque al principio está localizado, rápidamente se extiende por todo el abdomen. Puede estar acompañado de vómito, intestinos que no funcionan normalmente, pulso acelerado y fiebre. El examen físico muestra contracción abdominal.

Esta enfermedad indica una ira reprimida y un sentimiento de culpa. La persona que sufre este problema vive una situación como si fuese una agresión. Se guarda todo, sobre todo el enojo. Es una persona que, por su rigidez, se impide sentir. Quiere creer que todo se arreglará y no quiere demostrar que lo que sucede la altera. Quiere mostrarse valiente y animosa. Muchas veces, incluso no quiere saber qué siente miedo. Su ira y su culpa se vuelven contra sí misma porque cree que no puede cambiar una situación que considera intolerable.

El peritoneo es la membrana que envuelve la mayor parte de los órganos del abdomen y está compuesto de una capa de mesotelio que descansa sobre una capa delgada de tejido conectivo.

Sus dos capas son
1. Peritoneo visceral – interna.
2. Peritoneo parietal – externa.
Entre las 2 capas, se encuentra el líquido pleural.
 
¿Cuáles son las funciones del Peritoneo?
 
– Formar nuevas células a nivel de matriz.
– Temas de coagulación.
– Transporte de sustancias.
– Defensa
– Lubrificación.
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Con esta enfermedad recibes el importante mensaje de que seas más tolerante contigo mismo y aprendas a aceptar tus límites.

Debes dejar de creer que mostrar o reconocer tus miedos significa que te consideren débil. Tu cuerpo te dice que ya es hora de que muestres tu vulnerabilidad y dejes de exigirte tanto. No necesitas castigarte y hacerte daño tratando de aparentar que eres una persona biónica que lo puede todo. Eres un ser humano y, al aceptar este estado, podrás obtener ayuda y pasar la situación que vives de una manera más fácil.

Resentir de 2ª Etapa (Protección)
«Quiero proteger mi vientre».
«Quiero proteger a mi bebé».
«Tengo miedo a tener un cáncer».

En un estricto sentido biológico, yo instintivamente tiendo a «proteger mi vientre», todo lo que hay en él. Si por alguna razón, yo tengo miedo a ser herido, lastimado, a padecer o a sentir dolor en mi vientre, automáticamente dañaré mi peritoneo, haré más gruesas sus capas, dependiendo claro, de la zona específica que yo quiera proteger.

Compilado por el Dr. Fabian Sorrentino.