Desde Da Vinci hasta la actualidad estamos trabajando en este sueño, cada vez con más precisión y flexibilidad.
Antecedentes
El primer soñador que intentó dar los primeros pasos en el aire fue Leonardo da Vinci cuando, inspirándose en el desplazamiento de las aves redactó el Códice sobre el vuelo de los pájaros convencido de que el hombe podría volar si conociera las leyes de la resistencia del aire.
Inventó la planeadora, una compleja estructura capaz de hacer volar al hombre sacando un rendimiento muy eficiente de las corrientes de aire. Se podría encajar a este invento en la prehistoria de las máquinas voladoras.
El Paracaídas de Leonardo da Vinci
En el campo de la ingeniería las aportaciones del genio resultaron ser tan brillantes y creativas como en las Bellas Artes. Entre sus proyectos se encuentra precursor del helicóptero: un artefacto dotado de un tonillo aéreo (año 1483, Manuscrito B) tenía la carcasa abierta, asientos y mandos para el piloto.
Diseñó también una suerte de paracaídas (Códice Atlántico), apoyado en sus conocimientos sobre el planeo de las aves. El diseño era novedoso, pero el artista olvido dotar a su invento de un arnés que sujetara al pasajero.
También se le atribuye el diseño del primer coche volador y éste se produjo mucho antes de que existiesen los automóviles. El vehículo en cuestión estaba construido en madera y que se accionaba por la interacción de muelles con ruedas dentadas. También creó una bicicleta y una máquina calculadora que mantenía una relación de 10:1 en cada una de las ruedas registradoras.
La propuesta en la creación de un traje jet se remonta a la década de 1970. Uno de los primeros diseños de un traje jet fue cuando se usaron cohetes de peróxido para hacer que las personas volaran. Hoy en día, los investigadores buscan crear diseños eficientes y estéticos para satisfacer las demandas generales.
El diseño de traje a reacción más reciente creado por una empresa estadounidense utiliza dos motores a reacción en miniatura en cada brazo y un quinto en la mochila. Estas especificaciones impulsan el traje para crear 317 libras de empuje, generar 1050 caballos de fuerza de frenado y transportar 5,25 galones de combustible para aviones. Este diseño se adapta perfectamente para propulsar a cualquier persona que pese menos de 200 libras durante cuatro minutos.
Si bien este es un gran avance, todavía se requieren muchas modificaciones para lograr el objetivo de vuelos personales entre ubicaciones. Y es posible que los aeropuertos ya no sean una necesidad.
A continuación un video con las ofertas del mercado actual:
Capa de invisibilidad
Si hay máquinas que pueden hacer volar a las personas, ¿qué tal crear una que las haga invisibles, verdad? Si bien existe escepticismo con respecto a la viabilidad de crear una máquina que pueda hacer que las cosas sean invisibles, la investigación ha confirmado que la invisibilidad sí es posible. Aunque puede ser imposible mantener los objetos invisibles a más de una longitud de onda de luz a la vez, esconder algo de un solo ancho de banda está al alcance de la mano.
¿Qué beneficios trae una capa invisible a la mesa? Por un lado, la invisibilidad puede proteger del peligro. Si no puede ser visto, no puede estar armado. Además, proporciona completa y total privacidad. Aunque pueden pasar algunos años antes de que la invisibilidad total se convierta en realidad, seguro que se siente bien saber que está en proceso.
Conclusión
El mundo de la tecnología nunca es estático. Incluso cuando un nuevo producto llega al mercado, se llevan a cabo actividades entre bastidores para crear algo aún mejor. En Sonría University, nuestro objetivo es ayudar a las personas a adquirir habilidades tecnológicas esenciales que garantizarán que lleven sus ideas creativas basadas en tecnología al mercado.
Compilado y desarrollado por Fabián Sorrentino. Fuentes inspiradoras de este artículo. ABC y Medium.com








