Cuando hablamos de estados de ánimo, nos referimos a un tipo de emocionalidad que no remite necesariamente a condiciones específicas o acontecimientos determinados, sino que viven en el trasfondo desde el cual actuamos.

En su libro Ontología del lenguaje, Rafaél Echeverría señala 4 estados de ánimo básicos, los cuales surgen de las disposiciones de aceptación o resistencia de las situaciones. Los estados de ánimo que identifica son: paz, entusiasmo-ambición, resentimiento y resignación.

Frente a este planteo, y basándose en diversos estudios, el Dr. Fabián Sorrentino llegó a la conclusión de que dentro de la manera de relacionarse con las circunstancias que tiene el ser humano existe una tercer disposición: la disposición de indiferencia, de la cual se disparan dos nuevos estados de ánimo: La Negligencia y la Apatía.

Los seres humanos siempre nos disponemos a movernos desde un Estado de Ánimo. Lo hacemos desde un compromiso a la Aceptación o enrollándonos en la Negación o la Indiferencia. Cuando lo hacemos desde estos últimos dos espacios, solemos decir: esa persona “se mueve por emociones” en lugar de hacerlo por compromiso.

Solemos vivir nuestros Estados de Ánimo en transparencia, igual que lo que nos sucede con los Modelos Mentales a través de los cuales miramos el mundo. Y estamos tan acostumbrados a venir desde un estado de ánimo que los consideramos como parte de nuestro carácter. Sin embargo muy lejos estamos de eso. Aunque es claro que los Estados de Ánimo nos tienen, con entrenamiento podemos comenzar a pescarnos y descubrir que son el resultado de la disposición que asumimos ante las circunstancias.

Los estados de ánimo normalmente se adelantan a nosotros. Cuando los observamos, ya estamos sumergidos en ellos. Rafaél Echeverría

Disponiéndonos desde la Aceptación

La Paz (Gratitud):

Es la contracara de la resignación, es aceptar los cambios o hechos concretos, es la aceptación frente a lo que no puedo cambiar pese a que quizás me gustaría que fuera de otra manera. Nos genera completitud y nos empodera para construir un futuro poderoso desde la realidad existente.
¿Qué es lo que podrías aceptar que te ayudaría a dar un salto en tu vida?


Entusiasmo / Ambición / Optimismo:

Este EE.AA es que estamos abiertos a un mundo de posibilidades para generar acciones para un futuro deseado. La conversación que nos surge es que todo es posible y lo tengo disponible para alcanzarlo. Potencia nuestra creatividad y nos conecta con el crecimiento continuo. Es el único estado desde el que nos desarrollamos ampliamente.
¿Qué te está faltando en algunos dominios de tu vida, para pararte en este estado de ánimo?
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Disponiéndonos desde la Negación o el Rechazo

Resentimiento:

Es el estado de ánimo en el que caemos cuando no aceptamos lo que no se puede cambiar. Pensamos de que alguien nos ha hecho algo malo que no merecíamos. Hay un culpable que podría ser una persona o la vida misma. Se asemeja a la ira, la diferencia es que vive por dentro y nos genera temor e impotencia.
¿Puedes reconocer en qué áreas de tu vida hay resentimiento hacia algo o alguien?

Resignación:

La persona resignada no está pudiendo ver posibilidades para generar un futuro diferente desde el presente. La conversación es que nada se puede hacer para modificar la situación. Este EEAA requiere de un cambio de observador.
¿Estás resignado en algún dominio de tu vida con la creencia de que no hay nada más que hacer?
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Disponiéndonos desde la indiferencia

Se caracteriza por el no compromiso con el contexto en el que la persona se encuentra, ya sea en el tiempo presente o en la proyección a futuro. Desde esta disposición la persona se relaciona desde sus espacios de tibieza, sin tomar una postura comprometida frente a la vida y los desafíos que ésta le plantea.

Negligencia

Está relacionada con un descuido en el actuar , ya sea por una omisión consciente o un descuido… en el cual la persona deja de actuar en base a un compromiso previo asumido. No se mide la consecuencias de las acciones en tiempo presente, y en caso de hacerlo, la persona es indiferente…perpetúa la actitud  y no se esmera por obtener un resultado diferente, por más de que exista la oportunidad.
¿Qué sabes debes parar o dejar de hacer y hasta ahora no has actuado?


Apatía

En términos psicológicos, las personas que se encuentran en estado de apatía no logran relacionarse en ninguno de los dominios primarios: desde lo emocional, lo social o físico.
Cualquier hecho que ocurra en la vida de esta persona le resultará irrelevante… no le despertará interés. Vive como un muerto.
¿Qué aspectos de tu Vida está en estado vegetativo?

Mira esta tabla y descubre:
¿Cómo te estás moviendo, por compromiso o emociones?

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A continuación va una pieza que más que referir al mismo concepto podemos observarla como ilustrativa en forma metafórica, por su calidad artística.

Por su parte, Robert E. Thayer define un estado de ánimo como un sentimiento de fondo que persiste en el tiempo. Sus investigaciones afirman que los estados de ánimo surgen de la energía y la tensión y que éstos pueden entenderse a partir de cuatro estados básicos que dependen del espectro energía-tensión.

1 Calma-energía. Es el estado donde el sujeto se siente a gusto, en confianza y optimista. Es el estado ideal para realizar actividades como el trabajo y estudio puesto que se presenta con alta energía y tensión baja. Regularmente suele presentarse en las mañanas.

2 Calma-cansancio. Es la sensación previa al sueño en el que el sujeto alcanza un punto donde no hay energía ni tensión.

3 Tensión-energía. Es la sensación que experimenta el sujeto cuando se le ha acabado el tiempo para cumplir alguna actividad sea entregar un trabajo, pagar un servicio, atender una cita, etc. La sensación de urgencia genera una frecuencia cardíaca elevada porque el cuerpo está liberando adrenalina, lo que ocasiona que se presenten altos niveles de energía y tensión.

4 Tensión-cansancio. Es el estado que se origina cuando existe agotamiento. En este punto existen pensamientos negativos debido a que existe cansancio físico acompañado de ansiedad nerviosa. Es un estado de baja energía y alta tensión que comúnmente acontece durante las tardes.

Las fluctuaciones del humor son eminentemente moduladas por la satisfacción o la insatisfacción de diversas necesidades instintivas (el hambre, la sed, el sueño, la sexualidad); relacionales (vida conyugal, familiar, profesional); o culturales (ocio, vacaciones). Las variaciones patológicas del humor pueden hacerse en el sentido negativo (la depresión), positivo (un carácter muy expansivo) o inscribirse en el sentido de una indiferencia.

• Humor depresivo o distimia, los afectos depresivos expresan matices desde la morosidad, de la languidez, de la nostalgia, de la ideación suicida, del desaliento, hasta la depresión más autentica y más profunda, estado de tristeza patológico y de dolor moral. Esta disforia se acompaña de un sentimiento de desvalorización de sí mismo, de pesimismo, de cansancio y de inhibición.

• Humor expansivo o hipertimia, expresa matices de la satisfacción, del bienestar, de la felicidad, de la euforia hasta el éxtasis. Esos estados de exaltaciones tímicos son de grados muy diversos, desde la hipomanía habitual de algunos sujetos hiperactivos hasta la gran excitación tímica, ideática y motora de la manía aguda. Algunas intoxicaciones (alcohol, éter, anfetaminas) pueden dar lugar a exaltaciones tímicas pasajeras.

• El humor neutro o “eutimia”, algunos estados afectivos se caracterizan a la inversa de los precedentes por una frialdad, una neutralidad, una atonía, por el carácter indiferenciado del humor, el cual parece inaccesible a los estímulos habituales. Un humor totalmente neutro supondría una indiferencia total y no se observa en condiciones psicológicas normales, por ello el término “eutimia” designa habitualmente estados de ánimo normales y excepcionalmente estados de ánimo neutros por ser más infrecuentes, como en esquizofrénicos, donde se observan casos de embotamiento tímico (aplanamiento afectivo), de indiferencia aparente, alternando a veces con unos accesos depresivos o eufóricos.

Claramente este último desarrollo corresponde más a una mirada psicológica que ontológica sobre el tema. Sin embargo no por eso debe ser menos importante para un Mentor Coach.

Finalmente, volviendo a la mirada de Echeverría me parece importante destacar que los estados de ánimo son constitutivos de la existencia humana y van mucho más allá de las personas. Preste atención a los próximos tres párrafos de su libro:

Diferentes lugares parecieran tener diferentes estados de ánimo. Cada ciudad va acompañada del suyo. Podemos hablar acerca del estado de ánimo de San Francisco, Madrid, Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago, etcétera.
Con sólo nombrar estas ciudades evocamos su estado de ánimo. Son todos muy diferentes. Lo mismo pasa con los países. Podemos hablar de un estado de ánimo italiano, alemán, ruso, etcétera. Son todos muy distintos. Los países tropicales tienen un estado de ánimo muy diferente de, por ejemplo, los países nórdicos.

Los ciclos climáticos también provocan estados de ánimo diferentes, ya que asociamos posibilidades distintas a cada uno de ellos. Las estaciones producen distintos estados de ánimo. La gente tiende a estar de diferente humor en  primavera y en invierno. Los días de la semana provocan diferentes estados de ánimo. El humor de las personas los lunes es comúnmente muy diferente al de los viernes o los domingos. En las diferentes horas del día nos encontramos de diferente humor. Nuestro humor de las mañanas no es el mismo que el de las tardes; por lo demás sabemos que hay «madrugadores» y «noctámbulos».

También se asocian las diferentes edades a diferentes estados de ánimo.
Los adolescentes tienen estados de ánimo muy distintos a los de las personas de edad. Finalmente, también podemos hablar de los estados de ánimo de los diferentes períodos históricos. Sabemos, por ejemplo, que «el estado de ánimo de los años sesenta» era muy distinto del «estado de ánimo de los ochenta».

Compilación y Desarrollo por el Dr Fabián Sorrentino