¿Cómo surgió este método?
Ambos autores vivieron la experiencia en forma singular hasta que se encontraron en el mundo y decidieron hacer este aporte como una causa común. A continuación te expresamos sus declaraciones:
Mientras el Dr. Sorrentino cursaba la carrera de Coaching Cristiano en el 2002, se les preguntó a los estudiantes: ¿Si fueras un versículo bíblico, cual elegirías? y la respuesta en él surgió en automático: Romanos 12:2, luego se les pidió que lo llevaran presente durante todo el mes, hasta que se les haga un hábito. Sorrentino cuenta que 20 años después, no solo lo sigue pronunciando, sino que representa el sello de todos sus emprendimientos.
Por su parte, Harrinson Martinez, conocido como León Imparable, recibe el bautismo en el mismo año. Y a partir de allí sirve por mas de 20 años en diversas clínicas a su comunidad, en busca de los principios de la salud pronunciados por el eterno. Este autor, ganador del premio a la Innovación por su trabajo de los 8 Senderos Naturales en Colombia es hoy un referente del servicio en la Iglesia y la comunidad.
Este desarrollo, reconocido por sus autores como el método de Cristo, permite a través de la contemplación convertirse en una visión transformadora. Integrando compasión, autoridad divina, enseñanza, y acción directa.
Lejos de muchos de los términos psicológicos modernos, los principios que Jesús usó para sanar, transformar e incluso resucitar a las personas pueden ser útiles para «reprogramar» el subconsciente, liberar traumas y restaurar la plenitud espiritual y física. Recordemos que no es el terapeuta el que sana, sino que es Jesús a través de una relación intima con él, quien opera el milagro.
A continuación te compartimos su estructura en forma escueta:
Estructura del Método: «R.E.N.A.C.E.»
Cada letra representa un paso que integra los fundamentos bíblicos con senderos de carácter práctico:
1. Reflexión (R): Identifica tus creencias limitantes
Versículo clave: «Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos.» (2 Corintios 13:5)
Objetivo: Detectar creencias subconscientes que no están alineadas con los principios bíblicos.
Algunas prácticas clásicas propuestas:
- Orar a la Fuente de la Vida como signo de apertura.
- Dedica tiempo en oración para pedir al Espíritu Santo que te revele pensamientos o creencias que te estén limitando (por ejemplo, «No soy suficiente», «No puedo cambiar»).
- Escribe estas creencias en un cuaderno.
- Identifica cómo estas creencias afectan tus emociones, acciones y relación con Dios.
Sin embargo durante el entrenamiento proponemos otras prácticas lúdicas que logran el objetivo.
2. Exposición a la Verdad (E): Confronta con la Palabra de Dios
Versículo clave: «Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.» (Juan 8:32)
Objetivo: Reemplazar creencias limitantes con verdades bíblicas.
¿Qué implica una verdad bíblica?: Una verdad bíblica en el contexto Cristiano implica la concepción de que las Escrituras constituyen la revelación divina inerrante y autoritativa, en la cual se plasma la totalidad del mensaje de Dios para la humanidad. Este entendimiento se articula en varios aspectos:
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Inspiración y autoridad:
Se considera que la Biblia es inspirada por el Espíritu Santo y, por lo tanto, es infalible en sus enseñanzas. Esto establece las Escrituras como el fundamento último para la doctrina, la ética y la práctica cristiana, y orienta tanto la interpretación personal como la colectiva de la verdad revelada. -
Integralidad y relevancia escatológica:
La verdad bíblica no se limita a un conjunto aislado de preceptos, sino que se entiende de manera holística, abarcando desde la creación y la redención hasta la consumación de la historia en el inminente regreso de Cristo. En este marco, elementos distintivos como la observancia del sábado y la doctrina del juicio investigador adquieren un significado central en la vida y la identidad cristiana. -
Relación transformadora:
La verdad bíblica se concibe como una fuerza viva y dinámica que transforma la mente y el corazón del creyente. Se espera que la aplicación de sus principios conduzca a una renovación personal y comunitaria, alineando pensamientos, emociones y acciones con la voluntad de Dios. -
Interpretación progresiva:
Desde esta perspectiva, la comprensión de la verdad se profundiza a lo largo del tiempo a través del estudio, la reflexión y la guía del Espíritu Santo, lo que permite una interpretación que responde tanto a los contextos históricos como a las necesidades espirituales contemporáneas.
Algunas prácticas clásicas propuestas:
- Busca versículos que respondan directamente a cada creencia identificada.
- Ejemplo: Si crees «No soy suficiente», usa «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.» (Filipenses 4:13).
- Escribe el versículo en positivo y en primera persona como afirmación.
- Ejemplo: «En Cristo, soy suficiente y tengo la fuerza para enfrentar cualquier desafío.»
- Memoriza el versículo hasta internalizarlo. Y traerlo espontáneamente varias veces al día.
3. Nutrición espiritual (N): Fortalece la mente con prácticas cristianas
Versículo clave: «Meditaré en todos tus preceptos y consideraré tus caminos.» (Salmo 119:15)
Objetivo: Alimentar tu mente y espíritu con hábitos que fortalezcan tu fe. Este proceso implica varios aspectos esenciales:
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Renovación de la mente:
Basado en el mandato bíblico de «renovar la mente» (Romanos 12:2), se promueve el cultivo de pensamientos alineados con los principios divinos. Esto implica un constante ejercicio de discernimiento y reflexión sobre la Palabra de Dios, permitiendo que las ideas y actitudes sean transformadas en conformidad con la voluntad de Cristo. -
Prácticas espirituales disciplinadas:
La nutrición espiritual se materializa en hábitos diarios tales como el estudio profundo de las Escrituras, la oración, la meditación y la comunión en comunidad. Estas prácticas funcionan como alimento para la mente y el espíritu, facilitando una comprensión más profunda del mensaje bíblico y promoviendo una vida de integridad y testimonio cristiano. -
Fortalecimiento integral del ser:
Reconociendo la naturaleza holística del ser humano, en la que lo espiritual, mental y físico están interrelacionados. Así, fortalecer la mente mediante prácticas cristianas no solo favorece el crecimiento espiritual, sino que también repercute positivamente en la salud mental y emocional, permitiendo enfrentar de manera más efectiva los desafíos cotidianos. -
Transformación y crecimiento personal:
La nutrición espiritual fomenta una transformación interna que se refleja en una actitud renovada ante la vida y en una conducta que busca la coherencia con las enseñanzas de Cristo. Este crecimiento personal es visto como un proceso continuo de santificación, donde la mente se convierte en un terreno fértil para recibir y aplicar la verdad divina.
Algunas prácticas clásicas propuestas:
- Oración de renovación: Ora a Dios cada día para que renueve tu mente (Efesios 4:23).
- Meditación en la Palabra: Dedica 10-15 minutos diarios para reflexionar en un pasaje bíblico.
- Adoración activa: Conecta los momentos de alabanza para suplicar con humildad verdades bíblicas en voz alta.
4. Acción consciente (A): Cambia patrones de pensamiento y conducta
Versículo clave: «No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento.» (Romanos 12:2)
Objetivo: Crear hábitos conscientes que reflejen tu nueva forma de pensar. Este concepto se articula en varios niveles:
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Transformación interna y renovación de la mente:
Siguiendo el exhorto de Filipenses 4:8, que invita a enfocar nuestros pensamientos en todo lo verdadero, noble, justo, puro, amable y digno de alabanza, se promueve la creación de hábitos conscientes que evidencien una mente renovada. Al interiorizar la Palabra de Dios y permitir la obra del Espíritu Santo, se generan nuevos patrones de pensamiento y convicciones que se reflejan en acciones coherentes con la voluntad divina. -
Formación de hábitos intencionales:
La nueva forma de pensar se traduce en prácticas diarias, tales como el estudio profundo de las Escrituras, la oración, la meditación y la participación en comunidades de fe, que actúan como caminos para fortalecer y mantener la transformación espiritual. -
Integración de la fe en la vida cotidiana:
Estos hábitos conscientes se extienden a todas las áreas de la existencia, evidenciando la coherencia entre la fe y la acción en ámbitos familiares, laborales y sociales, de modo que la verdad bíblica se manifieste de manera práctica y constante. -
Disciplina y crecimiento espiritual:
La consolidación de estos hábitos requiere de disciplina y compromiso continuos. A través de la repetición y la meditación en la verdad divina, se fomenta un proceso permanente de crecimiento espiritual y madurez en la fe adventista.
Algunas prácticas clásicas propuestas:
- Cuando un pensamiento negativo surja, detéctalo, recházalo y reemplázalo con una afirmación bíblica.
- Usa la técnica de anclaje espiritual:
- Asocia una postura física (como llevar la mano al corazón) con la repetición de tu afirmación. Esto fortalece el mensaje en tu subconsciente.
- Practica actos pequeños de fe que refuercen tu confianza en Dios, como compartir un testimonio o ayudar a otros.
5. Confesión y liberación (C): Libera cargas emocionales
Versículo clave: «Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.» (1 Juan 1:9)
Objetivo: Liberarte de la culpa, el resentimiento y las heridas que obstaculizan tu crecimiento espiritual.
La confesión implica admitir ante Dios aquellas actitudes y emociones dolorosas, abriendo el camino a la gracia divina mediante una honesta introspección. Este reconocimiento de la vulnerabilidad personal es fundamental para iniciar la sanación.
La liberación, a su vez, se logra a través de la oración y la meditación, al entregar las preocupaciones y heridas al Creador. Este acto de soltar lo que pesa favorece la reconciliación interna, promoviendo la paz y la renovación en el pensamiento y las acciones.
Algunas práctica propuestas:
- Confiesa tus preocupaciones o pecados en oración, entregándolos a Dios.
- Adopta la oración de arrepentimiento y renovación. Por ejemplo, puedes decir: «Señor, reconozco mis errores y pecados. Perdóname y límpiame de toda maldad, gracias a Tu amor incondicional y misericordia.»
- Ora por perdón hacia otros y hacia ti mismo, buscando la paz que solo Dios puede dar (Mateo 6:14-15).
6. Evaluación y agradecimiento (E): Celebra tu transformación
Versículo clave: «Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús.» (1 Tesalonicenses 5:18)
Objetivo: Reflexionar sobre el progreso y agradecer a Dios por los cambios en tu vida. Esto implica reconocer la intervención divina en cada etapa de transformación personal, invitándote a:
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La Autoevaluación espiritual:
Revisar honestamente tu trayecto de fe, identificando cómo la oración, el estudio bíblico y la práctica de los valores cristianos han facilitado tu crecimiento. -
El Reconocimiento de la acción divina:
Agradecer a Dios por cada mejora, entendiendo que cada cambio positivo es una manifestación de Su gracia y guía en tu vida. -
La Renovación del compromiso:
Utilizar esta reflexión como una oportunidad para reafirmar tu compromiso de vivir conforme a la voluntad divina, fortaleciendo tu identidad espiritual y tu relación con el Creador.
Algunas prácticas clásicas propuestas:
- Al final de cada día, escribe tres cosas por las que estás agradecido.
- Reflexiona en cómo tu mentalidad ha cambiado desde que iniciaste el proceso.
- Ora agradeciendo a Dios por Su obra en ti.
Ejemplo de una Aplicación Completa
Situación: Una persona que está creyendo «Nunca lograré superar mis fracasos».
- Reflexión: Identifica cómo esta creencia limita su confianza en Dios.
- Exposición a la Verdad: Encuentra y Suplica: «El Señor sostiene a todos los que caen y levanta a todos los oprimidos.» (Salmo 145:14).
- Nutrición espiritual: Dedica tiempo a orar y reflexionar en cómo Dios restaura vidas.
- Acción consciente: Cada vez que surja un pensamiento negativo, ruega al señor «que te levante y restaure.»
- Confesión: Entrega la carga del fracaso a Dios en oración.
- Evaluación: Celebra pequeños pasos hacia la confianza renovada y agradece a Dios por Su fidelidad.
Beneficios del Método R.E.N.A.C.E.
- Integra los principios bíblicos con senderos aptos para que el Espíritu santo sea el operador de la reprogramación.
- Refuerza la fe y la identidad personal en el poder de Cristo.
- Promueve la liberación emocional y el crecimiento espiritual.
- Se adapta a cualquier nivel de conocimiento bíblico.
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Ahora enfoquémonos en los fundamentos
Los fundamentos Bíblicos del método RENACE ya fueron tratados en este artículo. Ahora revisemos los fundamentos epistemológicos del Método, que no están solo en Su palabra escrita, sino manifestados en el proceso de la resurrección.
1. Restauración de la Identidad: Recordar quiénes somos en Dios
Base bíblica: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz.» (Lucas 8:48)
- Cómo lo hacía Jesús: Jesús recordaba a las personas su valor intrínseco como hijos de Dios, independientemente de sus circunstancias, enfermedades o traumas.
- Impacto en el subconsciente: Al reforzar una identidad basada en el amor y la dignidad, Jesús ayudaba a las personas a superar la culpa, la vergüenza y los pensamientos limitantes.
- Ejemplo: La mujer con flujo de sangre llevaba 12 años viviendo en vergüenza y rechazo social. Jesús no solo la sana físicamente, sino que también restaura su dignidad al llamarla «hija».
- Aplicación: En la reprogramación subconsciente cristiana, este principio invita a repetir afirmaciones basadas en la identidad en Cristo, como: «Soy amado por Dios. Soy Su hijo/a.»
2. Conectar con el Poder de la Palabra: Oración transformadora
Base bíblica: «Levántate, toma tu camilla y anda.» (Juan 5:8)
- Cómo lo hacía Jesús: Sus palabras eran claras, directas y llenas de autoridad divina. Cuando Jesús hablaba, las personas escuchaban con fe y obedecían.
- Impacto en el subconsciente: Al rogar humildemente a Jesús el miedo y la duda se transforman en certeza y esperanza. Este lenguaje afirmativo reprograma creencias limitantes con verdades absolutas.
- Ejemplo: En la curación del paralítico, Jesús no solo sana su cuerpo, sino que también perdona sus pecados, liberándolo de una carga emocional y espiritual.
- Aplicación: Conectar con versículos bíblicos a través oración, creyendo en su poder transformador, ayuda ciertamente a reprogramar el subconsciente.
3. Fe como Catalizador: Empoderar la creencia en lo imposible
Base bíblica: «Todo es posible para el que cree.» (Marcos 9:23)
- Cómo lo hacía Jesús: Jesús resaltaba la importancia de la fe para recibir sanación y transformación. Su método no imponía, sino que empoderaba a las personas a creer.
- Impacto en el subconsciente: La fe actúa como un «puente» entre la realidad percibida y la posibilidad divina. Al creer, las personas rompían patrones de pensamiento de desesperanza y accedían a la sanación.
- Ejemplo: El ciego Bartimeo gritaba por ayuda, y Jesús le dice: «Tu fe te ha salvado.» Su fe activa un cambio profundo en su vida.
- Aplicación: Cultivar la fe a través de oración, meditación en la Palabra y testimonios refuerza la capacidad de superar obstáculos internos.
4. Compasión y Empatía: Crear un espacio seguro para la transformación
Base bíblica: «Jesús lloró.» (Juan 11:35)
- Cómo lo hacía Jesús: Antes de sanar, Jesús conectaba emocionalmente con las personas. Su compasión les permitía sentirse vistos, escuchados y amados, lo que creaba un entorno seguro para su transformación.
- Impacto en el subconsciente: La compasión ayuda a liberar el subconsciente de emociones reprimidas, como el miedo o la vergüenza.
- Ejemplo: En la resurrección de Lázaro, Jesús no solo demuestra Su poder, sino también Su profunda empatía al llorar con María y Marta.
- Aplicación: Practicar la empatía hacia uno mismo y hacia otros puede desbloquear traumas subconscientes.
5. Actos de Sanación: Restauración integral
Base bíblica: «El que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también.» (Juan 14:12)
- Cómo lo hacía Jesús: Jesús sanaba de manera física, emocional y espiritual. Sus milagros iban más allá del cuerpo; restauraban la vida y el propósito de las personas.
- Impacto en el subconsciente: Las experiencias de sanación rompían cadenas de incredulidad y desesperanza, abriendo la puerta a una nueva percepción de la realidad.
- Ejemplo: El endemoniado gadareno no solo fue liberado de espíritus malignos, sino que también fue restaurado emocionalmente y enviado a compartir su testimonio.
- Aplicación: En la práctica cristiana, actos como la oración por sanación y la imposición de manos pueden simbolizar este principio.
6. Perdón y Liberación: Romper las cadenas del pasado
Base bíblica: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.» (Lucas 23:34)
- Cómo lo hacía Jesús: Jesús liberaba a las personas del peso del pecado y el resentimiento. El perdón era un sendero clave para la restauración.
- Impacto en el subconsciente: El perdón sana heridas emocionales profundas y libera al subconsciente de ciclos de culpa y rencor.
- Ejemplo: Cuando perdona a la mujer sorprendida en adulterio, Jesús la libera de la condenación y le da una nueva oportunidad para vivir.
- Aplicación: Practicar el perdón (hacia uno mismo y hacia otros) como acto consciente es esencial para la sanación emocional y espiritual.
7. Visualización Profética: Crear una visión del futuro deseado
Base bíblica: «Levanta la vista y mira los campos, que ya están maduros para la cosecha.» (Juan 4:35)
- Cómo lo hacía Jesús: Jesús ayudaba a las personas a visualizar un futuro esperanzador, alineado con la voluntad de Dios.
- Impacto en el subconsciente: Al cambiar la percepción del futuro, las personas podían liberarse de las cadenas de su pasado y comenzar a vivir con propósito.
- Ejemplo: A Pedro, Jesús le dice: «Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia.» Esta declaración divina le da a Pedro una nueva identidad y misión.
- Aplicación: Visualizar un futuro en alineación con los planes de Dios, acompañado de oración, puede activar una transformación interna.
8. Resurrección: El poder supremo sobre la muerte
Base bíblica: «Yo soy la resurrección y la vida.» (Juan 11:25)
- Cómo lo hacía Jesús: En el caso de Lázaro y Su propia resurrección, Jesús mostró que el poder de Dios puede superar incluso la muerte.
- Impacto en el subconsciente: La resurrección representa la capacidad de Dios para transformar incluso las situaciones más desesperadas, creando esperanza y fe.
- Ejemplo: La resurrección de Lázaro no solo lo impactó a él, sino también a todos los testigos, demostrando el poder restaurador de Cristo.
- Aplicación: Reconocer que en Cristo, incluso las áreas «muertas» de nuestra vida pueden ser restauradas, renueva nuestra perspectiva y confianza.
Conclusión: Un Método Transformador y Divino
El método de Jesús para sanar y reprogramar no se limitaba al cuerpo; abarcaba el alma, la mente y el espíritu. Con fe, compasión, verdad y autoridad divina, transformaba a las personas desde lo más profundo.
Este enfoque sigue siendo relevante y aplicable, invitándonos a ser renovados por Su poder y Su amor (2 Corintios 5:17).
¿Estás listo para comenzar con tu entrenamiento del Método RENACE?
Este método es un sendero compartido de ambos autores y su aprendizaje se encuentra disponible en la carrera: «Ontología de la Conciencia».