La fenomenología que aplica el Dr. Fabián Sorrentino en su tesis del creativismo sistémico (desde el 2012 rebautizada como Ontología de la Conciencia) no es puramente teórica ni contemplativa; es lo que él mismo denomina Fenomenología Aplicada.

Una capa donde aprendemos a describir sin distorsionar.

Suspendemos nuestros juicios automáticos (epoché operativa).

Aprendemos a distinguir las experiencias de la interpretación.

En sus palabras:

Una fase supraconciente donde luego de haber aprendido cómo emergen la emoción, el pensamiento y la intención, las ponemos al servicio de la trascendencia (a través de la acción) alejándonos del estudio abstracto, para centrarnos en la experiencia del «habitar».


Aquí te detallo los tres pilares que definen este tipo de fenomenología en sus clases:

1. La Raíz Heideggeriana: El «Ser-en-el-mundo»

La ODC toma de Martin Heidegger el concepto de Dasein (ser-ahí). Sorrentino no ve al ser humano como un sujeto separado de un objeto, sino como un ente que ya está «arrojado» en un contexto.

  • En la práctica: La fenomenología aquí se usa para comprender cómo «habitamos» nuestra realidad, nuestras relaciones y nuestro cuerpo, buscando que el individuo pase de ser un observador pasivo a un habitante consciente.

2. La Fenomenología de la Percepción (cuerpo y espacio en movimiento con el otro)

Influenciada por Maurice Merleau-Ponty, la ODC otorga un papel central a la corporalidad. No percibimos con la mente de forma aislada, sino a través de la totalidad de nuestro sistema biológico en movimiento. Al estar íntimamente ligado a la capa 2 (Neuropsicología Ontológica). La experiencia fenomenológica en la ODC se torna somática y emocional, dejando de ser un atributo puramente intelectual.

3. El Carácter Generativo y Evolutivo (Innovación)

A diferencia de la fenomenología tradicional que busca «describir» el fenómeno, la de Sorrentino busca «operar» sobre él. Es una fenomenología orientada al Legado e Innovación.

La pregunta clave: No es solo «¿Qué estoy experimentando?», sino «¿Cómo esta experiencia consciente me permite innovar y adaptarme reconstruyendo mi identidad?».


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¿Cómo se diferencia de la fenomenología clásica?

Para Sorrentino, la fenomenología es la disciplina del cierre de su Modelo (la capa 7) porque representa la síntesis final del proceso de conocer. Mientras que la fenomenología de Husserl buscaba «volver a las cosas mismas» mediante la epojé (suspensión del juicio), la Fenomenología Aplicada de la ODC busca:

  • Habitar el presente: Reducir la brecha entre lo que pensamos y lo que vivimos.

  • Establecer una Conciencia Sistémica: Entender que nuestra experiencia individual está entretejida en una red cuántica (Disciplina 5).

  • Promover la Trascendencia: La experiencia tiene sentido si deja una huella, un legado.

En resumen, la fenomenología que transmite la ODC es existencial, sistémica y pragmática. Es la herramienta que permite que todo el conocimiento técnico de las otras 7 disciplinas se convierta en una experiencia de vida con sentido.


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Aprendiendo a resolver la crisis de presencia

La Crisis de la Presencia es, quizás, la patología más silenciosa y profunda de nuestra era.

En Iberoamérica, donde la cultura suele ser vibrante y relacional, la digitalización y el estrés sistémico han provocado que estemos «en todas partes» (redes, preocupaciones, futuro) pero en ningún lugar (nuestro cuerpo, nuestro presente).

La Fenomenología Aplicada del Dr. Sorrentino no es un retiro espiritual; es una tecnología de recuperación del Ser.

Aquí te detallo lo que nos propuso para resolver este desafío:

1. El Retorno al «Cuerpo-Hogar» (Anclaje Somático)

La crisis de la presencia comienza con la desensibilización. Dejamos de sentir el cuerpo para solo «usarlo».

  • La Propuesta: Integrar la Neuropsicología Ontológica (capa 2) con la Fenomenología (capa 7). No es solo saber que tienes un sistema nervioso, es sentir cómo el estrés contrae tu respiración en tiempo real.

  • El Legado: Al habitar el fenómeno de la respiración y la postura, recuperamos nuestro centro de gravedad biológico, disolviendo la ansiedad proyectada en el futuro.

2. La «Epojé» Aplicada: Suspender el Ruido Digital

Husserl hablaba de la epojé como la suspensión del juicio. En la ODC, esto se aplica para frenar el «piloto automático» de las notificaciones y los algoritmos hoy en 2025

  • La Propuesta: Aprender a observar el fenómeno de la «necesidad de conexión» sin reaccionar a ella.

  • El Legado: La fenomenología nos permite distinguir entre la realidad fenoménica (lo que está pasando frente a mis ojos: un café, una charla, el sol) y la realidad narrativa (lo que Twitter dice que está pasando). Esta distinción nos devuelve la soberanía sobre nuestra propia atención.

3. De «Pasar por la Vida» a «Habitar el Mundo»

Muchos líderes en la región operan bajo la lógica de la «función»: son gerentes, padres o ciudadanos, pero se olvidan su compromiso de ser humanos.

  • La Propuesta: El concepto heideggeriano de Dasein (ser-ahí) se vuelve operativo. La fenomenología aplicada entrena la capacidad de presencia absoluta en la interacción que nos devuelve la conciencia del ser que está detras de la función.

  • El Legado: Un encuentro (ya sea comercial, educativo o familiar) deja de ser una transacción de datos para convertirse en una experiencia significativa. Esto sana la «Fragilidad del Vínculo» (Desafío 7) al generar una presencia que el otro puede sentir y validar.

4. El Legado como Fruto de la Presencia

No podemos innovar (Disciplina 7 – Adaptación Evolutiva) sis estar presente para percibir las necesidades reales del entorno.

  • La Propuesta: La presencia no es un estado de quietud; es una escucha del alma del sistema.

  • El Legado: Al estar presente, detectamos las grietas en el sistema donde podemos sembrar innovación. El legado no es algo que dejamos cuando morimos, es la calidad de presencia que nos entregamos y compartimos con otros mientras vivimos.


La Crisis de la Presencia se resuelve cuando entendemos que el único lugar donde la vida ocurre es ahora. La ODC nos da el mapa (de las 7 disciplinas) pero  recien al comprender y accionar Fenomenologicamente comenzamos a caminar en el territorio.

“No estamos aquí para mirar la vida desde afuera, somos el lugar donde la vida se vuelve consciente de sí misma y se despliega.”


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Y luego nos propuso este Ejercicio Práctico

Diseñado para transformar una reunión rutinaria en un espacio de coherencia ontológica.

En lugar de entrar a la sala (tanto física como virtual) arrastrando el eco de la reunión anterior o la ansiedad de la siguiente, aplicaremos la Fenomenología de la Presencia para «aterrizar» en el aquí y ahora.

A esta práctica la denominó: «El Ritual de la Triple Apertura». Con el objetivo de suspender el juicio (Epojé) y habitar el fenómeno del encuentro humano. Algo que tomó 3 minutos (al iniciar la reunión) y .

1. Apertura Somática (El Cuerpo como Ancla)

Antes de hablar o abrir tu laptop, toma 30 segundos para notar tu Neuropsicología Ontológica (2) en acción.

  • Acción: Siente el contacto de tus pies con el suelo y de tu espalda con la silla. No lo pienses, siéntelo.

  • Efecto: Al traer la conciencia al peso y la presión, interrumpes el flujo de pensamientos abstractos y le avisas a tu sistema nervioso que estás a salvo y presente.

2. Apertura Fenoménica (La Epojé del Encuentro)

Mira a las personas que están contigo. Aplica la técnica de la Fenomenología Aplicada (7).

  • Acción: Observa a tus colegas o interlocutores como si fueran un fenómeno nuevo. Suspende por un momento las etiquetas («el provocador», «el lento», «la exigente, el provinciano»).

  • Efecto: Así es como estmos haciendo una Epojé (suspensión del juicio). Esto nos permitió escuchar lo que realmente se dijo después, y no lo que nuestras narrativas previas esperaban escuchar.

3. Apertura de Intención (La Coherencia Sistémica)

Conecta con la Dinámica Cuántica y Sistémica (5) y la Bioética de la Virtud (6).

  • Acción: Hazte una pregunta interna rápida: “¿Cuál es el servicio que vengo a prestar en esta red en las próximos 3 horas?”.

  • Efecto: Así es como alineamos nuestra presencia con un propósito (teleología). Dejamos de ser una «función» que cumple el horario para convertirnos en «seres» que aportamos valor al conjunto clase.

El «Cierre de Coherencia»

Para formalizar el ejercicio, propuso al equipo una frase de inicio que rompa el protocolo técnico:

«Antes de ir a los datos, démonos un momento para reconocer que estamos aquí presentes para construir algo juntos.»

Esta simple declaración activa la Semiótica Generativa (capa 4), cambiando el código de la reunión de «transaccional» a «humana».


¿Por qué considero que esto funciona en nuestra cultura?

Nuestra cultura valora el vínculo. Cuando un líder deja de mirar el reloj y mira a los ojos desde la fenomenología, genera una autoridad basada en la coherencia y no en el poder jerárquico. La gente deja de seguir a los que poseen los rangos jerárquicos, a los que tienen el poder o la razón, comenzando a seguir a los que están genuinamente presentes y dispuestos a compartir su energía con la del equipo.

A partir de allí, comenzó otra práctica, digna de otro espacio reflexivo. Buenas noches.

Realizado a partir de una minuta original de la clase del Dr Fabián Sorrentino del 2012 y actualizado a esta fecha de republicación.