Aquí la conciencia no solo integra o gestiona la realidad, sino que regresa al origen del fenómeno puro. Bajo el paradigma de la física cuántica, este nivel representa el estado del observador antes de forzar el colapso de la función de onda a través del lenguaje y el juicio.


Supraconciencia y el Flujo Fenomenológico: El Retorno al Origen de la Percepción

En la cúspide de la Ontología de la Conciencia (ODC), el Nivel 7 no representa una acumulación de mayor conocimiento, sino un despojo absoluto de toda mediación cognitiva. Es el acceso al Flujo Fenomenológico, bautizado en este modelo como la «Limpieza de Lente» definitiva.

Mientras que los niveles anteriores se enfocan en cómo estructuramos, ordenamos y ejecutamos la interpretación de la realidad, la Supraconciencia (+7) es el estado previo a toda interpretación. Es la capacidad de habitar la experiencia en su estado más sutil, permitiendo que el fenómeno aparezca ante el observador sin las distorsiones que introduce la mente condicionada.


1. El Paradigma Cuántico de la Percepción Pura

En la física cuántica, el Efecto Observador demuestra que el acto de medir o presenciar un sistema altera su comportamiento, forzando a las infinitas probabilidades a colapsar en una sola realidad tangible. En términos de conciencia, la mente humana suele actuar como un observador ruidoso: colapsamos la realidad basándonos en nuestros traumas, juicios previos, cultura y sesgos.

La Supraconciencia es la suspensión de ese colapso automático. Si representamos el estado de potencial puro de la experiencia como una función de onda, el Flujo Fenomenológico es la capacidad de sostener ese estado sin forzar una medición interpretativa rígida:

En lugar de proyectar inmediatamente el fenómeno sobre un concepto conocido para «entenderlo», el sujeto en Nivel 7 se mantiene en una superposición cognitiva. Habita el misterio de la experiencia tal como emerge. Es lo que la fenomenología clásica llamó la epojé (suspensión del juicio), llevada aquí a su máxima expresión bioética.


2. Justificación Cuántica de las Columnas Fenomenológicas

Para que un coach u ontólogo evalúe la solidez del Nivel 7 en un ser humano, la tabla despliega cuatro columnas fundamentales que sostienen la arquitectura de la Supraconciencia. No analizan la moral ni la lógica, sino la fidelidad del canal perceptivo:

A. Nivel de Presencia (La Superposición del Observador)

La presencia no es un acto de concentración forzada, sino un estado de disponibilidad absoluta. En el Nivel 7, el observador no está anclado ni en el pasado (memoria) ni en el futuro (expectativa). Está perfectamente localizado en el «espacio-tiempo» del ahora. Esto permite que el canal no tenga «fuga de energía» y pueda captar el fenómeno en alta resolución.

B. Calidad de Percepción (El Vacío Cuántico Libre de Ruido)

En la física de vanguardia, el vacío no es la ausencia de todo, sino un campo repleto de energía potencial (el Campo de Punto Cero). De igual manera, la percepción pura en la Supraconciencia requiere de un «vacío interpretativo». Cuando limpiamos la lente de los sesgos y las justificaciones, la percepción se vuelve directa y cristalina. Vemos lo que es, no lo que creemos que es.

C. Capacidad de Observación (No-Localidad y Desapego)

Esta columna evalúa qué tan apegada está la conciencia a la historia que se está contando. Una baja capacidad de observación significa que el sujeto se «funde» con su drama o interpretación. En el Nivel 7, la capacidad de observación es no-local y desapegada: el observador puede atestiguar sus propias emociones y pensamientos como eventos en tránsito, sin identificarse rígidamente con ellos.

D. Relación con el Silencio (La Sintonía de Fase)

El silencio aquí no es la ausencia de sonido, sino el Silencio Interpretativo. Es la pausa sagrada que existe entre la aparición del estímulo y la etiqueta lingüística que le ponemos. Una relación madura con el silencio permite que la realidad nos hable antes de que nosotros intentemos explicarla. Es el fundamento de toda verdadera lucidez.


3. La Supraconciencia como la «Limpieza de Lente»

El artículo original de Supraconciencia nos recordaba que el ser humano tiende a vivir en un mundo de sombras proyectadas, confundiendo sus mapas mentales con el territorio real. El Flujo Fenomenológico viene a «restaurar la percepción pura».

Cuando un ser humano alcanza el estado +7:

  1. La experiencia ocurre antes de ser explicada: Se prioriza el contacto directo con la vida antes que la teoría sobre la vida.

  2. Se habita el silencio: La mente deja de parlotear internamente para intentar controlar o clasificar lo que está viviendo.

  3. Se percibe sin juicio: El juicio es un colapso de onda colmado de pasado. La percepción pura es un colapso en tiempo real, fresco y siempre nuevo.

4. El Coaching Ontológico de Vanguardia y su Impacto en los Sistemas: Transformación Multidimensional

Para un coach, operar desde el Flujo Fenomenológico representa el nivel de maestría más profundo y desafiante. La mayoría de las escuelas de coaching trabajan sobre el cómo el cliente interpreta su historia (Niveles 2 al 5). Sin embargo, un coach que habita la Supraconciencia ayuda al cliente a ir a la raíz: antes de que la realidad sea interpretada.

El coach con «lente limpia» no compra la narrativa del cliente. No se enreda en el contenido de la queja. En su lugar, sostiene un espacio de silencio cuántico tan poderoso que le permite al consultante ver el evento en su estado puro y desnudo. Es en ese espacio de «no-interpretación» donde el cliente puede, por fin, elegir un nuevo diseño de ser, libre del condicionamiento de su pasado.

Un ser habitando el Nivel 7 no solo «mejora» un sistema (como en el Nivel 3 o 4), sino que lo transforma desde su raíz. Su presencia altera el campo de probabilidades del sistema humano en el que se encuentra.

  • Liderazgo Sapencial: Es un liderazgo que no impone dirección, sino que «limpia el campo» para que la dirección correcta emerja orgánicamente.

  • Potencial Evolutivo: Sabiduría Humana: Es el estadio donde el hombre se reconoce como co-creador de la realidad a través de su mirada. Al cambiar la calidad de la observación, cambia la naturaleza de lo observado.

5. El Papel del Coach en el Nivel Fenomenológico

Para el coach ontológico, operar desde el Nivel 7 significa escuchar detrás de las palabras. Es la capacidad de percibir el «fenómeno» del consultante (su ser) antes de que este se traduzca en una narrativa de problema o limitación.

  • Intervención desde el Silencio: A veces, la intervención más poderosa es sostener la presencia fenomenológica, permitiendo que el consultante vea su propia distorsión reflejada en la claridad del coach.

  • Desarticulación de Sesgos: El coach fenomenológico detecta el sesgo no como un error lógico, sino como una mancha en la lente que impide al consultante ver su propio potencial cuántico.

6. Desde una perspectiva Neuropsicológica Clásica

Operar en el Nivel 7 involucra diversas áreas corticales cognitivas y sensoriales integradoras, incluyendo las áreas prefrontales, cingulares y pericingulares, las áreas temporales medianas relacionadas con los hipocampos, las áreas para-hipocámpicas y las áreas visuales occipitales.

Esta actividad se mantiene constante tanto durante la vigilia como en el sueño, proporcionándonos conocimiento, razonamiento, creatividad y nuevas ideas, trascendiendo la experiencia ordinaria y las limitaciones del ego. En este estado, se dice que podemos acceder a una comprensión más profunda y a una sabiduría que va más allá del conocimiento individual1. De hecho es la fase de mayor nivel de sutiliza de la conciencia misma.

En términos ontológicos, la supraconciencia podría considerarse como una dimensión de la conciencia que está conectada con la totalidad del ser y la realidad universal. Es un nivel de conciencia que algunos describen como una conexión directa con la esencia más pura del individuo y con una fuente universal de conocimiento1.

La supraconciencia es una función avanzada de nuestra mente que nos proporciona claridad y soluciones innovadoras, operando más allá de nuestro estado habitual. Es la habilidad estructurada de responder y resolver tanto a nivel consciente como inconsciente. Su poder radica en la positividad, la clarificación y la utilidad de sus revelaciones. Similar a lo que experimentamos en un «aha» ontológico o cuando sentimos que «nos cayó la ficha». Fabián Sorrentino

En un estado supraconciente la mente se expande y se conecta con una conciencia colectiva más amplia Este estado mental permite una mayor claridad, reducción del estrés y ansiedad, y promueve el desarrollo personal y espiritual1.

En la práctica, alcanzar la supraconciencia puede implicar una serie de técnicas y prácticas meditativas que buscan expandir la conciencia más allá de los límites habituales. Esto puede incluir la meditación profunda, la contemplación y otras prácticas espirituales que permiten a las personas experimentar un sentido de unidad y conexión con todo lo que existe.

En resumen, la supraconciencia es un concepto que desafía nuestras nociones convencionales de la mente y la conciencia, invitándonos a explorar las profundidades de nuestra existencia y a conectar con una sabiduría y comprensión más allá de lo ordinario.

7. Su relación con la Psicología y las Neurociencias

La relación entre la supraconciencia, la psicología y las neurociencias es un área de gran interés y estudio continuo. La psicología, que se enfoca en el comportamiento humano y los procesos mentales, y las neurociencias, que estudian el sistema nervioso y el cerebro, se entrelazan para explorar la naturaleza de la supraconciencia desde diferentes ángulos.

Desde la perspectiva de la psicología, la supraconciencia puede ser vista como un estado avanzado de desarrollo mental y emocional. Se relaciona con conceptos como la autorrealización, la plenitud y la trascendencia personal, que son temas centrales en áreas como la psicología humanista y transpersonal6.

Por otro lado, las neurociencias buscan comprender la supraconciencia a través del estudio de la estructura y función del cerebro. Investigaciones en neurociencia cognitiva, por ejemplo, pueden explorar cómo ciertas prácticas meditativas o estados alterados de conciencia afectan la actividad cerebral y pueden conducir a experiencias de Supraconciencia6.

La neuropsicología clínica es un campo que combina ambos enfoques, utilizando principios neurocientíficos para comprender y tratar trastornos neuropsicológicos. En este contexto, la supraconciencia podría ser relevante para entender cómo las personas con ciertas condiciones neurológicas experimentan la conciencia y cómo podrían beneficiarse de terapias que promueven estados de conciencia elevados6.

Además, la plasticidad cerebral, un concepto clave en neurociencias, es fundamental para entender cómo la supraconciencia podría ser alcanzada y sostenida. La plasticidad se refiere a la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse, lo cual es esencial para el desarrollo de estados de conciencia más elevados7.

En resumen, la psicología aporta una comprensión del comportamiento y los procesos mentales asociados con la supraconciencia, mientras que las neurociencias ofrecen una base biológica y fisiológica para estos fenómenos. La interacción entre estas disciplinas es crucial para una comprensión más completa de la supraconciencia y su potencial para el desarrollo humano.

8. Su relación con la Biodanza

Los efectos de Biodanza en esta fase de la conciencia, que Rolando Toro definió como estado de trascendencia arrojan mucha luz sobre la ‘experiencia de totalidad’. El sentimiento de íntima vinculación con la naturaleza y con el prójimo es una experiencia máxima que se tiene rara vez en la vida.

La trascendencia es una vinculación esencial con todo lo existente: seres humanos, animales, vegetales, minerales; en síntesis, con la totalidad cósmica. Trascender es ‘superar un límite’.

El santo busca la unificación y el religamiento a través de la contemplación o el amor. El sabio llega a ser un humilde seguidor del comportamiento de la naturaleza: para poder conocerla debe respetar su curso, describir su morfología y oír sus secretas palpitaciones. El artista, por su parte, intenta revelar realidades internas que son, en el fondo, realidades cósmicas. Tórnase así en un instrumento lúcido de las fuerzas de organización y creación que se hacen presentes en él de un modo imperativo. El artista se experimenta a sí mismo coparticipando en la creación universal. Más que como un innovador que construye, se experimenta como un partero o un revelador de formas y armonías ocultas. Su trabajo es ‘trasformar el caos en cosmos’.

Experimentar esta fase una sola vez permite iniciar un cambio en la actitud frente a sí mismo y frente a los demás. El saber con certeza que no somos seres aislados, sino que participamos del movimiento unificador del cosmos, basta para desplazar nuestra escala de valores. Pero este saber con certeza no es un saber intelectual, sino que es un saber conmovedor y trascendente.

Los egipcios, en el “Libro de los Muertos”, hacen referencia al sentimiento de unidad onto-cosmológica: “Soy la parcela de las parcelas de la gran alma incandescente”.

La posibilidad de alcanzar la fase supraconciente, donde nos liberamos de los hábitos mentales y emocionales que nos han ‘desligado’, es escasa para los individuos de esta civilización. Ya que permanecemos acosados, aplanados por la estandarización, enfermos por la tensión que deben soportar y tiranizados por el maquinismo.

Esto nos hace pensar que el empleo de Biodanza como acceso a la experiencia de totalidad representa para la humanidad una gran esperanza y constituye, desde el punto de vista antropológico, una conquista notable en el proceso evolutivo humano. Su importancia sobrepasa el ámbito de la clínica y de la investigación psiquiátrica para abarcar el de la antropología, la pedagogía, el arte y otras áreas de la cultura.

Trascender se convierte en superar y comenzar de nuevo. No importa lo que haya ocurrido anteriormente en nuestra vida, siempre podemos trascender a las circunstancias, así que: Asume tu derecho a elegir explorar la supraconciencia.

Para explorar el inconsciente espiritual y la supraconciencia del espíritu según Jacques Maritain te dejo con este texto.
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10 Autores Relevantes en el Estudio de la Supraconciencia:

1. William James (1842-1910): Pionero en la psicología estadounidense, James exploró la conciencia y la experiencia religiosa en su obra «Las variedades de la experiencia religiosa» (1902). Describió estados alterados de conciencia como la oración, la meditación y el trance, destacando su potencial para la transformación personal y el acceso a la supraconciencia.

2. Aldous Huxley (1894-1963): Autor de «Las puertas de la percepción» (1954), Huxley experimentó con la mescalina y describió sus efectos en la percepción, la conciencia y la espiritualidad. Popularizó el término «supraconciencia» y destacó su potencial para el desarrollo humano.

3. Sri Aurobindo (1872-1950): Filósofo, yogui y místico indio, Aurobindo desarrolló una filosofía integral que buscaba la trascendencia del ego y la unión con el Yo divino. En su obra «La vida divina» (1939), describió la supraconciencia como el estado más elevado de conciencia humana.

4. Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955): Sacerdote jesuita y paleontólogo francés, Teilhard de Chardin propuso una visión evolutiva del universo que culminaba en la «noosfera», una esfera de conciencia colectiva donde la humanidad se unía en una mente planetaria. Su obra «El fenómeno humano» (1955) explora este concepto y su relación con la supraconciencia.

5. Ken Wilber (1941-2019): Filósofo y escritor estadounidense, Wilber desarrolló una teoría integral de la conciencia que integraba aspectos psicológicos, espirituales y transpersonales. En su obra «El espectro de la conciencia» (1993), describe la supraconciencia como un estado de conciencia que trasciende los límites del ego y se conecta con la totalidad del ser.

6. Rupert Spira (1950- ): Filósofo y maestro espiritual británico, Spira explora la naturaleza de la conciencia y la realidad desde una perspectiva no-dual. En su obra «La naturaleza de la conciencia» (2006), describe la supraconciencia como el estado puro de conciencia, libre de la ilusión del yo separado.

7. Eckhart Tolle (1944- ): Autor de «El poder del ahora» (1997), Tolle es un maestro espiritual contemporáneo que ha popularizado el concepto de «presencia consciente». En su obra, describe la Supraconciencia como un estado de conciencia que trasciende el pensamiento y nos conecta con el presente, donde reside la verdadera paz y plenitud.

8. Adyashanti (1962- ): Maestro espiritual estadounidense, Adyashanti enseña la no-dualidad y la liberación del sufrimiento. En su obra «Consciencia y sanación» (2001), describe la Supraconciencia como el estado de conciencia pura, libre de las limitaciones del ego y la mente conceptual.

9. Rupert Sheldrake (1942- ): Biólogo y filósofo británico, Sheldrake propone una teoría de la «causalidad formativa», donde los campos morfogenéticos guían el desarrollo de los organismos. En su obra «The Presence of the Past» (1988), relaciona este concepto con la supraconciencia y la conexión con la memoria universal.

10. Deepak Chopra (1946- ): Médico, autor y conferencista indio-estadounidense, Chopra ha popularizado la medicina ayurvédica y la meditación en Occidente. En su obra «Las siete leyes espirituales del éxito» (1994), describe la Supraconciencia como un estado de conciencia que nos conecta con la abundancia y la prosperidad.

Conclusión: El Retorno a la Percepción Pura

El Nivel 7 no es un estado místico inalcanzable reservado para unos pocos; es una capacidad biológica y ontológica latente en todos los seres humanos. Es el retorno al origen de nuestra propia mirada.

Al limpiar la lente de nuestra percepción a través del silencio interpretativo y la presencia pura, dejamos de ser víctimas de nuestras viejas grabaciones mentales. Nos convertimos en observadores conscientes capaces de presenciar el milagro de la realidad tal como aparece.

La Conciencia Supraconciente es, en última instancia, el acto de valentía de soltar todas nuestras certezas para encontrarnos con la realidad cara a cara. Es el flujo donde la física cuántica y la mística se dan la mano: el observador y lo observado se vuelven uno en el acto de la percepción.

Sin el Nivel 7, todos los demás niveles son constructos mentales. Con el Nivel 7, la arquitectura del pensamiento (Nivel 1) y la estabilidad de la virtud (Nivel 6) encuentran su propósito final: servir de base para que el ser humano pueda, finalmente, ver.

Por lo que «No vemos las cosas como son, sino como somos». El Nivel 7 es el compromiso de ‘ser’ de tal manera que la visión sea, por fin, pura.

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Compilado por Fabian Sorrentino para la tesis de la Ontología de la Conciencia.
Más información: 1 eticayfilosofiapurezagrao.es 2 bing.com 3 repositorio.uca.edu.ar 4 zolemgehestrella.com 5 regenerahealth.com  6universidadeuropea.com   7 nacionfarma.com. Conceptos de Biodanza sobre apuntes de Rolando Toro.