En las metáforas bélicas de las relaciones humanas, las personas nos hieren emocionalmente, y las conductas o juicios que ocupan para herirnos son para nosotros armas. Desarmamos al otro para que no nos hiera. También los otros –y nosotros, por cierto- se defienden con armas, por ejemplo, con el arma de la justificación; y aspiramos a que el otro no se defienda, para que puedan llegarle las verdades. Por cierto que quien se defiende lo hace porque no considera lo que le decimos como verdades.

https://youtu.be/wvd2XrbySac

La palabra desarmar (quitar las armas, separar las piezas de que se compone algo) viene del prefijo des- (inversión de la acción) sobre la palabra «arma» y esta del latín arma . Ver: arma y también desvainar.

Fuentes: Etimologías de Chile y Diccionario de Emociones, Actitudes y Conductas de la Universidad Bolivariana.