Estoy asombrada con las cirugías “extremas” que están realizando los cirujanos plásticos en Corea del Sur, de verdad impresionan los resultados. Este país se ha convertido en el que más cirugías plásticas se contabilizan, en especial en un sector de población joven, hombres y mujeres, que buscan una cirugía al máximo, en pos de un ideal de belleza con párpados occidentalizados, nariz más alta y definida, mandíbula más pequeña, pómulos redondeados, boca más grande… Un concepto muy distinto al que tenemos en Europa, donde sólo se demanda modificar los rasgos poco armoniosos y es excepcional plantear esas grandes modificaciones de casi todos los rasgos faciales. Pues a pesar de la globalización en modas y cánones de belleza, aún persisten importantes diferencias, lo que es siempre buena noticia.

Zhang Ziyi, su belleza asiática es uno de los modelos más imitados.

Se ha generado gran polémica hace unos meses, tras la presentación del Dr. Kwon, un cirujano de Seúl, en la reunión anual de la ASAPS (Asociación americana de cirujanos plásticos y estéticos) y posterior publicación en periódicos de gran tirada, de una técnica para lograr una sonrisa permanente, el “perma smile” mediante una cirugía, el “corner lip lift o LIPFT” que eleva el ángulo de la boca dándole ese aspecto feliz y relajado. Al parecer está haciendo furor entre los surcoreanos, en especial entre personas que por su trabajo necesitan ofrecer una imagen amable y feliz.. Dejando aparte las mofas respecto a que esta cirugía deforme o deje cara de joker, que no es realmente así, el asunto es hasta qué punto algo así esté justificado, y de dónde esa supuesta presión para tener que lucir siempre tan felices y sonrientes, o por qué esa presión parece ser mayor aún sobre las mujeres… ¿si no sonreímos es que estamos serias, enfadadas, tristes…? Estudiando cuánto y cuándo sonreímos, al parecer sólo un 20% de nuestras sonrisas son auténticas, el resto parecen ser sociales o convenientes…¿tal vez deberíamos sonreír más de forma auténtica? Está demostrado cómo una sonrisa puede por sí sola hacernos sentir más felices a nosotros mismos, así que es perfecto desde el punto de vista psicológico.

Sienna Miller, modelo de belleza occidental.

Pero centrándonos en el aspecto quirúrgico,  es ciertos que los asiáticos suelen tener una boca más pequeña y con menos proyección ósea, lo que hace que sea más habitual tener unas comisuras descendidas o un look más serio. Y también es cierto que, conforme pasan los años, todos vemos cómo van descendiendo las estructuras faciales, la grasa de los pómulos, las mejillas, la punta nasal, y el ángulo de la boca, de forma que nuestra cara pasa de trasmitir mensajes de amabilidad, apertura o comprensión a, sintiendo lo mismo, traslucir rechazo, incomprensión, dolor u hostilidad… el poder de una línea, curvada hacia arriba o hacia abajo, positivo – negativo. Son muchos los pacientes (más mujeres, nos sentiremos más presionadas) que en la consulta solicitan corregir esos rasgos de amargura o tristeza, esas comisuras descendidas, los labios adelgazados o invertidos, los pliegues bajo la boca (arrugas de marioneta), luego no es la última moda. Las novedades pueden parecernos a veces locas o acrobáticas o simplemente frívolas, pero pueden traernos cosas interesantes:

Lipt smile o sonrisa permanente.

¿En qué consiste el lifting del ángulo de la boca, (corner lip lift )?

Esta técnica no es nueva en absoluto. Ya la defendió hace 50 años el cirujano hawaiano Flowers, a al que dio el nombre de “Valentine anguloplasty”. Ese curioso nombre se debe al diseño de la resección cutánea, en forma de corazón de San Valentín. El coreano Kwon ha modificado esta técnica dando protagonismo al tratamiento de los músculos responsables, tensando el músculo risorio y debilitando el depresor del ángulo de la boca, con una resección cutánea más limitada. La cicatriz queda como una continuación de la línea cutáneo mucosa en el labio superior. Es un procedimiento sencillo, que se realiza bajo anestesia local.

Técnica Valentine anguloplasty.

 

Lipt smile, imágenes Dr. Kwon.

Esta técnica tiene un beneficio claro en personas que, habitualmente por efecto de la edad, tienen un claro descenso de sus comisuras orales. En personas jóvenes tal vez sea más controvertido, en principio se reservaría para asimetrías, descensos secundarios, postraumáticos, de la comisura o simplemente individuos que, aunque jóvenes, muestren este rictus en la boca por alguna razón anatómica. ¿Y en labios normales en que deseen mejorar su estética alargando y elevando el ángulo? Sin más, pienso que somos libres de retocar nuestro cuerpo….pero siempre será recomendable por parte del cirujano  hablarlo despacio y, sobre todo, ser bien prudentes en la realización, buscando un cambio sutil que no deje secuelas visibles cicatriciales ni mímicas… menos es más.

Diferentes tipos de anguloplastias.

¿Hay alternativas a esta cirugía para elevar una comisura?

Sí que podemos hacer más cosas. La técnica más habitual es la infiltración de un filler tipo ácido hialurónico o Radiesse para rellenar la depresión o surco o líneas de marioneta si están presentes y elevar la comisura dándole un soporte con estos rellenos dérmicos. Podemos también recurrir a los injertos y microinjertos de grasa. Y, si objetivamos un músculo depresor de la comisura hipertónico (muy frecuente, de hecho es el responsable) lo debilitaremos con toxina botulínica. Esta técnica asociada tiene el defecto (¿o más bien la virtud?) de la temporalidad y por tanto la reversibilidad. El efecto es menos llamativo que con la cirugía en cuanto a la elevación pero sí funciona muy bien para rellenar la depresión tisular y como prevención de un descenso con los años, especialmente cuando lo asociamos al Botox. Tal vez en casos muy marcados deberíamos plantearnos la cirugía, así como en personas que busquen un efecto de sonrisa mas que de reparación de la comisura.

Corrección de surcos y líneas de marioneta con lipofilling

Estas técnicas pueden siempre combinarse con otros procedimientos en los labios, tal como corrección de las arrugas verticales con rellenos dérmicos, lip lift o elevación – acortamiento del labio superior o del arco de Cupido, dermoabrasión o resurfacing, aumento del volumen con ácido hialurónico o grasa, aumento del mentón, etc. Hay, como vemos, muchas técnicas para embellecer un labio, ¡no todo es aumentarlos!, y la opción por una/as u otra/as dependerá de cada caso en particular y del resultado que busquemos obtener.

Sonrisa de Portada, Halle Berry a los 50 años.
Sitio de la Doctora: Martina Martinez Lara.